segunda-feira, 11 de maio de 2015

Un millar de muertes



Jack London

Había estado en el agua aproximadamente una hora, y el frío y el cansancio, aunados al terrible calambre en el muslo derecho, me hacían pensar que había llegado mi fin. Luchando vanamente contra la poderosa marea descendente, había contemplado la enloquecedora procesión de las luces costeras, pero ya había dejado de luchar con la corriente y me contentaba con los amargos recuerdos de mi vida malgastada, ahora cercana a su fin.

Había tenido la suerte de descender de un buen linaje inglés, pero de padres cuya fortuna en las bancas excedía en mucho sus conocimientos de la naturaleza y educación de los hijos. Aunque nacido con una cuchara de plata en la boca, la bendita atmósfera del círculo hogareño me era desconocida. Mi padre, un hombre culto y reputado anticuario, no dedicaba su atención a la familia, sino que estaba constantemente perdido en medio de las abstracciones de su estudio mientras que mi madre, más famosa por su belleza que por su buen sentido, se sentía satisfecha con las adulaciones de la sociedad en la que parecía permanentemente sumergida. Pasé la habitual rutina de la enseñanza primaria y media como cualquier otro muchacho de la burguesía inglesa y, a medida que los años incrementaban mi fuerza y mis pasiones, mis padres se dieron cuenta, de pronto, de que yo poseía un alma inmortal, y trataron de poner riendas a mis ímpetus. Pero era demasiado tarde; perpetré la más audaz y descabellada locura y fui desheredado por mi familia y condenado al ostracismo por la sociedad a la que había ultrajado tanto tiempo. Con las mil libras que me dio mi padre, con la promesa de no volverme a ver ni a suministrarme más dinero, obtuve un pasaje de primera clase rumbo a Australia.

Desde entonces mi vida ha sido una larga peregrinación -de oriente a occidente, del Ártico al Antártico- para encontrarme, por último, convertido en un experimentado lobo de mar de treinta años, pleno de fuerza viril, que se ahoga en la bahía de San Francisco, tras el desastroso intento de desertar de una nave.

Mi pierna derecha estaba agarrotada por el calambre y estaba sufriendo la más angustiosa de las agonías. Una brisa débil agitaba el mar picado llenándome la boca de agua, que me corría por la garganta sin que pudiera evitarlo. Aunque todavía lograba mantenerme a flote, lo hacía en forma puramente mecánica, pues estaba cayendo por momentos en la inconsciencia. Tengo el desvaído recuerdo de haber sido arrastrado más allá de la escollera, y de entrever la luz de estribor de un vapor; luego todo se hizo oscuridad.

Escuché el débil zumbido de unos insectos y sentí que el balsámico aire de una mañana de primavera acariciaba mis mejillas. Gradualmente se convirtió en un flujo rítmico a cuyas pulsaciones parecía responder mi cuerpo. Flotaba en el suave seno de un cálido mar, alzándome y descendiendo con ensoñador placer cada vez que una ola me acunaba. Pero las pulsaciones se hicieron más fuertes, el zumbido más intenso, las olas más grandes y salvajes... fui maltratado por un mar tormentoso. Una gran agonía se abatió sobre mí. Destellos brillantes e intermitentes relampagueaban a través de mi conciencia interior, en mis oídos atronaba el sonido de las aguas. Luego se produjo la súbita rotura de algo intangible y desperté.

La escena que protagonizaba era realmente curiosa. Un vistazo fue suficiente para saber que me encontraba tirado en el piso del yate de algún caballero importante, en una postura verdaderamente incómoda. A mis costados, aferrando mis brazos y subiéndolos y bajándolos como si fueran palancas de bombeo, estaban dos seres de piel oscura curiosamente vestidos. Aunque conocía la mayor parte de las razas aborígenes no pude deducir su nacionalidad. Habían colocado en mi cabeza una especie de aparato que conectaba mis órganos respiratorios a una máquina que describiré a continuación. Mis fosas nasales, sin embargo, habían sido obturadas para forzarme a respirar por la boca. Deformados por el enfoque oblicuo del ángulo de mi visión contemplé dos tubos, similares a mangueras diminutas pero de diferente composición, que emergían de mi boca y se separaban uno del otro en ángulo recto. El primero terminaba abruptamente y yacía sobre el piso junto a mí, el segundo atravesaba la habitación serpenteando por el suelo, conectándose con el aparato que he prometido describir.

En los días anteriores a que mi vida se hubiera hecho tangencial me había interesado no poco en las ciencias, y conocedor de la parafernalia y accesorios generales de un laboratorio, pude ahora apreciar la máquina que contemplaba. Estaba compuesta principalmente de vidrio, siendo su construcción algo burda como es habitual en los aparatos experimentales. Un recipiente de agua estaba rodeado por una cámara de aire, a la que se unía un tubo vertical terminado en un globo. En el centro de todo esto había un vacuómetro. El agua del tubo se movía hacia arriba y hacia abajo, produciendo inhalaciones y exhalaciones alternas que luego eran comunicadas a través del tubo a mi boca. Con esto y la ayuda de los hombres que movían con tanto vigor mis brazos, el proceso de la respiración había sido artificialmente reiniciado. Subiendo y bajando mi pecho y expandiendo y contrayendo mis pulmones se pudo persuadir a la naturaleza de que volviese a su labor acostumbrada.

Tan pronto abrí los ojos me fue retirado el artefacto que llevaba en la cabeza, nariz y boca. Me hicieron tragar tres dedos de brandy y logré ponerme de pie, tambaleándome, para agradecer a mi salvador. Lo miré y me encontré con... mi padre. Pero los largos años de camaradería con el peligro me habían enseñado a controlarme, y esperé a ver si lograba reconocerme. No fue así, no vio en mí sino un marinero desertor y me trató en consecuencia.

Me dejó al cuidado de los negros y se dedicó a revisar las notas que había tomado de mi resurrección. Mientras devoraba la excelente comida que me era servida, escuché ruidos confusos en cubierta, y por las palabras de los marineros y el tableteo de los motores y aparejos deduje que estábamos zarpando. ¡Era divertido! ¡De crucero con mi solitario padre por el ancho Pacífico! Poco me imaginaba, mientras me reía para mis adentros, quién iba a ser el más perjudicado por esa curiosa broma. Ay, de haberlo sabido hubiera saltado por la borda y regresado de buena gana a las sucias aguas de las que había escapado. No se me permitió salir a cubierta hasta que hubimos dejado atrás los farallones y la última lancha del práctico. Aprecié estas consideraciones de parte de mi padre y me propuse darle las gracias de todo corazón, con los rudos modales de un lobo de mar. No podía sospechar que tenía sus propias razones para mantener oculta mi presencia para todos, excepto para su tripulación. Me habló brevemente de mi rescate por los marineros, asegurándome que el favor me lo debía él a mí, ya que mi aparición había sido realmente oportuna. Había construido el aparato para experimentar algunas teorías concernientes a ciertos fenómenos biológicos, y había estado esperando una oportunidad para utilizarlo.

-Usted ha probado su funcionamiento sin lugar a dudas -dijo, y luego agregó con un suspiro-: pero sólo en el reducido campo de la asfixia.

Pero, para no alargar mi relato, diré que me ofreció un adelanto de dos libras sobre mi futuro jornal por navegar con él, lo cual me pareció excelente, ya que realmente no me necesitaba. Al contrario de lo que esperaba no tuve que unirme al grupo de marineros, en proa, sino que me fue asignado un confortable camarote, y se me designó un lugar en la mesa del capitán. Él se había dado cuenta de que yo no era un marinero común, y resolví aprovechar la oportunidad para recobrar su afecto. Tejí un pasado ficticio para explicar mi educación y presente posición, e hice todo lo posible para entrar en comunicación con él. No tardé mucho en revelar una predilección por la investigación científica, ni él en apreciar mi aptitud. Me convertí en su ayudante, con el correspondiente aumento de mi salario, y a poco comenzó a hacerme confidencias y a exponer sus teorías. Me sentí tan entusiasmado como él.

Los días volaron con rapidez, pues me hallaba profundamente interesado en los nuevos estudios, pasando las horas de vigilia en su bien provista biblioteca, o escuchando sus planes y ayudándolo en el trabajo del laboratorio. Pero nos vimos obligados a diferir algunos experimentos atrayentes por no ser una nave bamboleante el lugar adecuado para trabajos delicados y cuidadosos. Sin embargo me prometió muchas horas agradables en el magnífico laboratorio hacia el que nos dirigíamos. Había tomado posesión de una isla no señalada en mapas de los Mares del Sur, según me dijo, y la había convertido en un paraíso científico.

No llevábamos mucho tiempo en la isla cuando descubrí la horrible red en la que había sido atrapado. Pero antes de que describa los extraños sucesos que acaecieron, debo delinear brevemente las causas que culminaron en una experiencia tan asombrosa como jamás sufrió hombre alguno.

En sus últimos años mi padre había abandonado los mohosos encantos del anticuario y había sucumbido a los más fascinantes que se designan bajo la denominación genérica de biología. Como había sido cuidadosamente instruido en los fundamentos durante su juventud, exploró rápidamente todas las ramas superiores hasta donde había llegado el mundo científico, hasta encontrarse en la tierra virgen de lo desconocido. Era su intención el adelantarse en este territorio inexplorado y en ese punto de sus investigaciones fue cuando el azar nos reunió. Dotado de un buen cerebro, aunque no esté bien que yo mismo lo diga, me sumergí en sus especulaciones y métodos de razonamiento, volviéndome casi tan loco como él. Pero no debería decir esto. Los maravillosos resultados que obtuvimos más tarde señalan a las claras su lucidez. Tan sólo puedo decir que era el ser de más anormal crueldad y sangre fría que jamás hubiera visto.

Después de haber penetrado los misterios duales de la fisiología y la sicología, sus razonamientos lo habían llevado al límite de un gran campo, y para explorarlo mejor, debió iniciar estudios de química orgánica superior, patología, toxicología y otras ciencias y subciencias relacionadas secundariamente con sus hipótesis especulativas. Comenzando con la proposición de que la causa directa del cese de vitalidad, temporal o permanente, era la coagulación de ciertos elementos y compuestos del protoplasma, había aislado y sometido a múltiples experimentos a dichas sustancias. Dado que el cese temporario de vitalidad en un organismo ocasionaba el coma, y el cese permanente la muerte, supuso que mediante métodos artificiales esta coagulación del protoplasma podía ser retrasada, o evitada y hasta combatida en casos extremos de solidificación.

O sea que, olvidándonos del lenguaje técnico, afirmaba que la muerte, cuando no era violenta y en ella resultaba dañado alguno de los órganos, era simplemente vitalidad suspendida; y que, en tales ocasiones, podía inducirse a la vida a reiniciar sus funciones mediante métodos adecuados. Ésta era, pues, su idea: descubrir el método de renovar la vitalidad de una estructura -y probar esta posibilidad práctica por medio de la experimentación- de la que aparentemente ha huido la vida. Desde luego se daba cuenta de la inutilidad del intento luego del inicio de la descomposición; necesitaba organismos que tan sólo el instante, la hora o el día anterior hubiesen estado rebosantes de vida. Conmigo, de forma algo primaria, había comprobado su teoría. Cuando me habían recogido de las aguas de la bahía de San Francisco estaba realmente muerto, ahogado... pero la chispa vital había sido vuelta a encender por medio de sus aparatos aeroterapeúticos, como los llamaba él.

Vayamos ahora a sus oscuros propósitos con respecto a mi persona. Primero me mostró de qué forma me hallaba completamente en su poder. Había enviado lejos el yate por el término de un año, reteniendo tan sólo a los dos negros. Luego me hizo una exposición exhaustiva de su teoría, y esbozó a grandes rasgos el método de prueba que había decidido adoptar, concluyendo con el repentino anuncio de que yo iba a ser su cobayo. Me había enfrentado a la muerte y arriesgado sin temer las consecuencias en muchas aventuras desesperadas, pero nunca en una de esa naturaleza. Puedo jurar que no soy ningún cobarde, y no obstante esta proposición de viajar a uno y otro lado de la frontera de la muerte me produjo un terror pánico. Pedí que me concediera algún tiempo, a lo que él accedió, asegurándome también que tenía un solo camino: el de la sumisión. La huida de la isla estaba fuera de toda cuestión, la huida mediante el suicidio no era nada divertida, pero quizás era realmente preferible a lo que luego iba a sufrir. Mi única esperanza era destruir a mis raptores. Pero esta última posibilidad fue eliminada por las precauciones tomadas por mi padre. Estaba sujeto a una vigilancia constante, incluso durante el sueño, por uno u otro de los negros.

Luego de suplicar en vano, descubrí y probé que era su hijo. Era mi última carta y había puesto todas mis esperanzas en ella. Pero fue inexorable; no era un padre sino una máquina científica. Aún me pregunto cómo fue que se casó con mi madre y me engendró, puesto que no había en su personalidad la más mínima porción de sentimiento. La razón lo era todo para él, y no podía comprender esas nimiedades como el amor o la pena por los otros, excepto como fútiles debilidades que debían ser extirpadas. Así que me informó que si en un principio me había dado la vida, era el más indicado ahora para quitármela. No obstante lo cual, me dijo que no era ese su deseo, que solamente deseaba tomarla prestada de vez en cuando, prometiéndome devolverla puntualmente en el momento señalado. Desde luego que uno se encuentra siempre expuesto a una serie de calamidades, pero no me quedaba otra solución que arriesgarme, tal como sucede con todas las empresas humanas.

Para asegurar su éxito deseaba que me hallase en excelente condición física, así que me sometió a dieta y a entrenamiento como si fuera un gran atleta antes de una prueba decisiva. ¿Qué podía hacer yo? Si tenía que correr el riesgo, lo mejor era hacerlo con la mejor preparación posible. En los intervalos de descanso me permitía ayudarle a preparar los aparatos y asistirlo en los diversos experimentos secundarios. Puede imaginarse el interés que tomé en tales operaciones. Llegué a dominar el trabajo tan bien como él, y a menudo tuve el placer de ver cómo eran puestas en práctica algunas de mis sugerencias o alteraciones. Después de alguno de esos resultados sentía una amarga satisfacción, consciente de estar preparando mi propio funeral.

Comenzó a realizar una serie de experimentos en toxicología. Cuando todo estuvo listo fui muerto por una fuerte dosis de estricnina y convertido en cadáver alrededor de veinte horas. Durante ese período mi cuerpo estuvo muerto, absolutamente muerto. Toda respiración y circulación habían cesado. Pero lo más terrible fue que, mientras tenía lugar la coagulación protoplasmática, retuve la conciencia y pude así estudiarla en todos sus macabros detalles.

El aparato destinado a devolverme la vida era una cámara hermética dispuesta para recibir mi cuerpo. El mecanismo era simple: algunas válvulas, un cilindro con pistón y un motor eléctrico. Cuando estaba funcionando, la atmósfera interior era rarificada y comprimida alternativamente, comunicando a mis pulmones una respiración artificial sin la utilización de los tubos previamente usados. Aunque mi cuerpo estaba inerte y acaso en las primeras etapas de la descomposición, tenía conciencia de todo lo que sucedía. Supe cuándo me colocaron en la cámara, y aunque mis sentidos estaban en reposo sentí los pinchazos de las agujas hipodérmicas que me inyectaban un compuesto que debía reaccionar contra el proceso coagulatorio. Entonces fue cerrada la cámara y puesta en marcha la máquina. Mi ansiedad era terrible, pero la circulación fue restaurada, los diferentes órganos comenzaron a ejecutar sus tareas respectivas, y al cabo de una hora estaba devorando una abundante cena.

No puede decirse que participase en esta serie de experiencias, ni en las subsiguientes, con muy buen ánimo, pero tras dos tentativas de huida fallidas, comencé a tomar el asunto con cierto interés. Además estaba empezando a acostumbrarme. Mi padre estaba fuera de sí por la alegría de su éxito, y al ir transcurriendo los meses sus especulaciones fueron haciéndose cada vez más extremas. Recorrimos las tres grandes series de venenos, los neurológicos, los gaseiformes y los irritadores, pero evitamos cuidadosamente algunos de los irritadores minerales y dejamos de lado a todo el grupo de los corrosivos. Durante el régimen de los venenos me llegué a habituar a morir y hubo un solo incidente que hizo temblar a mi creciente confianza. Haciendo incisiones en algunas veniIlas de mi brazo introdujo una diminuta cantidad del más aterrador de los venenos, el de las flechas o curare. Perdí el conocimiento de inmediato y a continuación se detuvo la respiración y la circulación, de modo tal que la solidificación del protoplasma avanzó con tal rapidez que le hizo perder todas las esperanzas. Pero en el último momento aplicó un descubrimiento en el que había estado trabajando, y obtuvo resultados que lo hicieron renovar sus esfuerzos.

En una campana de vacío, similar pero no idéntica al tubo de Crookes, había colocado un campo magnético. Cuando era atravesado por luz polarizada, no producía fenómeno alguno de fosforescencia, ni proyección rectilínea de átomos, pero emitía unos rayos no luminosos similares a los rayos X. Mientras los rayos X son capaces de revelar objetos opacos ocultos en medios densos, éstos poseían una mayor penetración. Mediante los mismos fotografió mi cuerpo y halló en el negativo un infinito número de sombras desdibujadas, debidas a las actividades eléctricas y químicas que aún proseguían su función. Esto era una prueba infalible de que el rigor mortis en el cual yacía no era real; esto es que aquellas fuerzas misteriosas, aquellos lazos delicados que unían el alma a mi cuerpo todavía estaban en acción. Así pues la acción del curare fue mucho más peligrosa que la de los otros venenos, cuyas resultantes posteriores eran inapreciables, salvo en los compuestos mercuriales, que usualmente me dejaban lánguido por varios días.

Otra serie de experimentos deliciosos fueron hechos con la electricidad. Verificamos la verdad de la aseveración de Tela, quien afirmaba que las corrientes de alta frecuencia eran inofensivas, haciéndome pasar cien mil voltios por el cuerpo. Como esto no me afectaba redujo la frecuencia hasta los dos mil quinientos voltios y así fui electrocutado. Esta vez se arriesgó hasta el punto de dejarme muerto, o en estado de vitalidad suspendida, por tres días. Le llevó cuatro horas volverme a la vida.

En una ocasión me infectó con el tétano, pero la agonía al morir fue tan grande que me negué totalmente a sufrir otros experimentos similares. Las muertes más fáciles fueron por asfixia, tales como sumergirme en agua, estrangularme, y sofocarme con gas; mientras que las llevadas a cabo mediante morfina, opio, cocaína y cloroformo no eran del todo difíciles.

Otra vez, tras ser sofocado, me tuvo en hielo durante tres meses, no permitiendo ni que me descongelara ni que me pudriese. Esto lo hizo sin mi conocimiento previo, y me asusté mucho al descubrir el lapso pasado. Me aterroricé al pensar lo que podía hacerme mientras yacía muerto, y mi alarma fue en aumento al notar la predilección que estaba desarrollando hacia la vivisección. La última vez que fui revivido descubrí que había estado hurgando en mi pecho. Aunque había curado y cosido cuidadosamente las incisiones, éstas eran tan profundas que tuve que guardar cama durante un tiempo. Fue durante esa convalecencia que elaboré el plan mediante el cual finalmente escapé.

Demostrando un entusiasmo desbordante por mi trabajo le pedí, y me fue otorgada, una vacación de mi trabajo de moribundo. Durante ese período me dediqué a experimentar en el laboratorio, mientras él estaba demasiado ocupado en la vivisección de algunos animales atrapados por los negros, como para prestar atención a mi labor.

Fue en estas dos proposiciones que basé mi teoría: primero, la electrólisis, o la descomposición del agua en sus gases constituyentes mediante la electricidad; y segundo, en la hipotética existencia de una fuerza, la contraria a la gravitación, a la que Astor ha denominado "aspergia". La atracción terrestre, por ejemplo, tan sólo mantiene los objetos juntos, pero no los combina; por lo tanto la aspergia es mera repulsión. Sin embargo, la atracción molecular o atómica no sólo junta los objetos sino que los integra; y era la contraria, o sea una fuerza desintegradora, la que no sólo deseaba descubrir y producir, sino también dirigir a voluntad. Tal como las moléculas de hidrógeno y oxígeno reaccionan unas con otras, y crean nuevas moléculas de agua, la electrólisis produce la disociación de estas moléculas, volviéndolas a su condición original, generando los dos gases por separado. La fuerza que yo deseaba tendría que operar no sólo sobre estos dos elementos químicos, sino sobre todos los demás, sin importar bajo qué compuesto se encontrasen. Y si entonces lograba atraer a mi padre a su radio de acción sería desintegrado instantáneamente, y diseminado en todas direcciones como una masa de elementos aislados.

No se debe creer que esta fuerza, cuando estuvo finalmente bajo mi dominio, aniquilaba la materia; no, simplemente aniquilaba su estructura. Ni tampoco, como pronto descubrí, tenía efecto sobre las estructuras inorgánicas; pero para todas las formas orgánicas era absolutamente fatal. Esto me produjo cierto asombro al principio, aunque si hubiera pensado más detenidamente hubiera comprendido con rapidez la razón. Dado que el número de los átomos de las moléculas orgánicas es mucho más grande que el de las complejas moléculas minerales, los compuestos orgánicos se caracterizan por su inestabilidad y por la facilidad con que son disgregados por las fuerzas físicas y los reactivos químicos.

Dos tremendas fuerzas eran proyectadas por dos potentes baterías, conectadas con magnetos construidos para este fin. Separadas una de la otra eran completamente inofensivas, pero cumplían su objetivo al converger en un punto en medio del aire. Después de casi haber demostrado su funcionamiento escapando por un pelo de ser disipado en la nada, preparé la trampa. Escondí los magnetos de forma tal que su fuerza convergía frente a la entrada de mi alcoba en un campo mortal, y coloqué en mi cama un botón desde el cual podía conectar la corriente de las baterías, hecho lo cual me introduje en el lecho.

Los negros todavía vigilaban mi dormitorio, relevándose uno al otro a medianoche. Conecté la corriente tan pronto llegó el primero. Apenas había logrado adormecerme cuando fui despertado por un vibrante tintineo metálico. Allí, en el umbral de la puerta se hallaba Dan, el San Bernardo de mi padre. Mi guardián corrió a tomarlo. Desapareció como una bocanada de aire, sus ropas cayeron al suelo en un montón. Se notaba un ligero olor a ozono en el aire, pero dado que los principales componentes gaseosos del cuerpo son el hidrógeno, el oxígeno y el nitrógeno, que son igualmente inoloros e incoloros, no se notaba otra manifestación de su desaparición. No obstante, cuando desconecté la corriente y recogí las vestiduras, hallé un precipitado de carbono en forma de carbón animal, y otros sólidos: los elementos aislados de su organismo, tales como azufre, potasio y hierro. Volví a instalar la trampa y retorné a la cama. A medianoche me levanté y recogí los restos del segundo negro, y luego dormí pacíficamente hasta el amanecer.

Me despertó la estridente voz de mi padre que me llamaba desde el otro lado del laboratorio. Me reí para mis adentros. Nadie lo había despertado y había dormido más de la cuenta. Pude oírlo mientras se acercaba a mi habitación con la intención de hacerme levantar, por lo tanto me senté en la cama, para observar mejor su eliminación, o mejor debería decir su apoteosis. Se detuvo un momento en el umbral, y luego dio el paso fatal. ¡Puf! Fue como el viento soplando entre los pinos. Desapareció. Sus ropas cayeron en un fantástico montón sobre el suelo. Además del ozono noté un débil olor a ajo producido por el fósforo. Algunos sólidos elementales yacían entre sus vestimentas. Eso era todo. El ancho mundo se abría ante mí. Mis carceleros ya no existían.

  



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En paz



Amado Nervo

Artifex vitae, artifex sui


Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, Vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;
porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;
que si extraje la miel o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales coseché siempre rosas.

Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!

Hallé sin duda largas las noches de mis penas;
mas no me prometiste tan sólo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas...

Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!
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Canto XIV: A la luna



Giacomo Leopardi

Oh tú, graciosa luna, bien recuerdo
que sobre esta colina, ahora hace un año,
angustiado venía a contemplarte:
y tú te alzabas sobre aquel boscaje
como ahora, que todo lo iluminas.
Mas trémulo y nublado por el llanto
que asomaba a mis párpados, tu rostro
se ofrecía a mis ojos, pues doliente
era mi vida: y aún lo es, no cambia,
oh mi luna querida. Y aún me alegra
el recordar y el renovar el tiempo
de mi dolor. ¡Oh, qué dichoso es
en la edad juvenil, cuando aún tan larga
es la esperanza y breve la memoria,
el recordar las cosas ya pasadas,
aun tristes, y aunque duren las fatigas!


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segunda-feira, 4 de maio de 2015

Cabe impeachment. Julgamento politico com base jurídica , infelizmente se depender do judiciário da capital e dos parlamentares da Alep , eles estão em Versalhes não em Curita , não permitirão a deposição do morador do palácio que os sustentam .Só se houver uma pressão popular imensa que acorde o senso oportunista de espírito público do animal politico que busca a sobrevivência, mas esses chacais está sendo bem alimentada. Mas não pensem que é por lealdade ao governo. A sociedade civil organizada deve deixar bem claro que o futuro politico dos cúmplices do crime do dia 29 de abril caíram , que a conivência com o poder putrefato por dentro desmoronará sobre eles através da repulsa dos eleitores a torpes figuras como traiano, et caterva. Contudo é no exemplo de Álvaro tornado senador ,que o poder baseado nessa lama de incúria que espelha-se o governador e suas cracas da Alep e secretários .O Povo do Paraná dará ao governo o aval de seus votos, Beto e sua trupe de palhaços sanguinários representam , honram os paranaenses ?

Alguém abriria mão de ser eleitor nesse estado por isso ?Alguém deixaria de acreditar na utopia , no sonho de transformações profundas que beneficiassem os mais fracos, os mais pobres, os trabalhadores?

Wilson Roberto Nogueira
Mudar as desigualdades sociais, a exploração é o que os políticos comprometidos com o sistema financeiro e cevados no patrimonialismo querem,para isso compram com favores o judiciário para dar carta branca a sanha fascista de seu sistema de repressão, lacaios do servilismo fascista.

Wilson Roberto Nogueirta
"Desde a Guerra do Contestado os paranaenses não viam aeronaves atacando civis. Desde a ditadura militar não víamos assembleia legislativa tão submissa ao poder executivo e tão distante dos ideais do povo. E talvez jamais tenhamos visto poder tão autocrático, impiedoso, corrupto e criminoso como esse a que insistimos em chamar de "governo" do Paraná. Ou o Paraná acaba com a quadrilha richa e seus ladrões, estelionatários e estupradores ou a quadrilha richa acaba com o Paraná: ao final nada restará." 


Prof. Dennison de Oliveira/ Depto História da UFPR.
Carlos Ruggi

"A liberdade de imprensa acontece quando se cria uma cultura de liberdades individuais e coletivas para reger a nação".


A liberdade de imprensa impregna-se de um conteúdo social de interesse público, onde a correlação da mente humana e sua exposição com o mundo externo é vinda através de seus argumentos fazendo uma construção lógica a partir das informações disponíveis, garantindo a igualdade e a pluralidade política de ideias. É por meios da expressão livre que os pensamentos se transformam em fatos comunicacionais concretos, deixando de ocupar tão somente o intelecto individual, exteriorizando-se e materializando-se no mundo das relações intersubjetivas.

Corazón Coraza


Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro
porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.


Mario Benedetti
Osip Mandelshtam

Of no use to you, night, I’m lost
In you: a shell without a pearl
Cast from the ocean of the world
And washed up on your starry coast.
With an indifference in the waves,
You coldly heave your singing sighs,
Yet you will grow to love the lies
Told by a seashell of no use.
Lying down with it on the sand,
You’ll clothe it with your airy veil
And tie it with a lasting bond
To the great bell of ocean swell.
You’ll fill the brittle seashell’s walls –
A ghost heart, an abandoned home –
With spray and fog, with rainy squalls
And softer whispers of your foam.

1911


Translated by Philip Nikolayev

PLEITESÍA

José Miguel Junco Ezquerra


Cómo un funesto augurio
que nos trajera el mar,
se rinde algunas veces,
aquí en este abanico de culturas,
en esta mezcla de sudores tantos,
en esta sangre múltiple,
un vasallaje perro
a nombres de cartón,
como en el tiempo aquel del Señorío.
En terreno común
igual que girasoles
claudicamos.
Como una maldición que se repite,
aquí, donde se acuna la amalgama,

restándole una hora.
Osip Mandelshtam

The body’s gift: what shall I do with it,
So integral, so mine, until I’m through with it?
For the twin joys of breathing and of living
To whom ought I to offer my thanksgiving?
I am the gardener and I too the flower,
I’m not alone in the world’s prison tower.
Eternity’s glass pane, touched with my breath,
Reveals an imprint of my body’s warmth.
The gentlest pattern will arise on it,
And lo – there’s now no recognizing it.
While murky moments melt and dribble,
the sweet pattern remains, indelible.

1909


Translated by Philip Nikolayev

domingo, 3 de maio de 2015


Guerra de um lado só

Roberto Elias Salomão

1 de maio às 21:29 ·

Guerra de um lado só, e Beto Richa consegue o dinheiro dos servidores

Milhares de policiais, centenas de bombas de gás lançadas contra os trabalhadores em greve, mais de 150 feridos entre os professores e demais servidores (alguns em estado grave), rumores sobre mortes, um deputado (Rasca Rodrigues) e um cinegrafista mordidos pelos cães da polícia, dentro da Assembleia: estes são apenas alguns dos fatos aterradores ocorridos nesta quarta-feira, 29 de abril de 2015, no Centro Cívico.

Foram esses acontecimentos que permitiram ao governador Beto Richa, com apoio de uma bancada supostamente leal, embora bastante diminuída em relação aos efetivos do início do ano, aprovar seu projeto de alterações nas regras da Previdência, que podem ser resumidas assim: o estado deixa de aportar R$ 142 milhões por mês (R$ 1,85 bilhão por ano). E as aposentadorias e pensões dos servidores entram no túnel escuro da incerteza, talvez da impossibilidade.

Desde o último sábado estava claro até que ponto o governo estava disposto a ir para ter acesso aos fundos da previdência dos servidores. Naquele dia, o presidente da Assembleia, Ademar Traiano (PSDB), obteve liminar para seu pedido de “garantir a votação do projeto”. O pedido, claramente inspirado pelo governador, abriu as portas para o cerco policial da Assembleia e as cenas de violência contra os trabalhadores, verificadas na madrugada e na manhã de terça-feira.

Tudo pode piorar

Na quarta-feira, já nas primeiras horas da manhã, notava-se o enorme reforço do policiamento. Calculava-se em 4 mil o número de policiais envolvidos na operação, dos quais cerca de 400 das tropas de choque (foram convidados todos os choques do estado, inclusive o do Batalhão de Fronteira de Foz do Iguaçu).
Os educadores em greve também iam chegando. A tensão foi aumentando e chegou a um ponto insuportável no momento de início da sessão. Os grevistas conseguiram derrubar uma grade da Assembleia, e aí o inferno começou.

A sessão chegou a ser interrompida por alguns minutos pelos estrondos incessantes das bombas, mas logo Traiano recomeçou os trabalhos, sob protestos dos deputados de oposição. “Aqui dentro está tudo tranquilo. Se tem confusão, é lá fora. Então, podemos continuar a sessão”.

Estava errado. O deputado Rasca voltou ao plenário, já medicado, mas com o sangue saindo pelo curativo no braço, mordido dentro das dependências da Assembleia.

A fala de Traiano continha, porém, uma verdade hedionda. Os deputados governistas pareciam estar numa redoma. A maioria sequer se dignou a ir dar uma olhada no que acontecia na praça, fazendo cara de paisagem, fato registrado pelo deputado Márcio Pauliki em sua fala: “Eu peço para acabar com esse teatro sem plateia. Não é possível que haja lá fora centenas de feridos e os deputados fiquem aqui tomando água de coco”.

O líder da Oposição, Tadeu Veneri, desmazelado e quase sem voz, a todo momento pedia a mediação da Assembleia para obter do comando policial uma possibilidade para que os feridos fossem atendidos. Foi ele que disse, dirigindo-se indiretamente a Traiano: “Para os que acham que a situação está tranquila, no momento estão jogando bombas dentro da Prefeitura”.

Era verdade. Forçados a recuar pelas bombas de gás incessantes, os manifestantes se refugiaram na Prefeitura, mas nem lá estiveram a salvo. Uma grande parte deles, porém, permanecia na praça, e as bombas não paravam. Um grito tomava conta da rua: “Fora Beto Richa! Fora Beto Richa!”. E dentro a sessão dos deputados continuava.

Veneri tomou a palavra para realçar, mais uma vez, o absurdo da situação: “Se jogassem uma dessas bombas aqui dentro, não ficava um só deputado. Mas como é o povo, ora, o povo que se lixe. Mas é esse povo que elege os senhores. Como é que vocês vão olhar na cara dos seus eleitores, amanhã?” Com a voz ainda falhando, Veneri continuou: “O governador Beto Richa está vendendo a sua alma”.

Crianças afetadas

A polícia continua disparando bombas de gás. As crianças do Cemei próximo à Prefeitura começam a passar mal. Mas a sessão dos deputados continua.

O deputado Péricles de Mello conseguiu falar pouco mais de um minuto, até que uma taquicardia o acometeu. Seu tempo foi completado pelo Professor Lemos, líder do PT: “O que o governador está promovendo hoje é desastroso. Só para tomar na mão grande e suja de sangue o dinheiro dos servidores”. Lemos disse que só em seu mandato Beto Richa promoverá a sangria do Fundo de Previdência em R$ 7,4 bilhões. “O governador não está preocupado com a corrupção em seu governo, com a quadrilha que saqueia o estado”.

O líder do PT negou que o tumulto tivesse sido provocado por infiltrados entre os professores: “Os presos são professores, os feridos são professores”. E concluiu: “O governo Beto Richa ultrapassou todos os limites”.

Deputados aprovam o projeto

As falas se sucediam, quase todas da oposição. Até que chegou o momento da votação. O parecer da CCJ sobre as emendas foi aprovado por 31 votos contra 19; o mérito do projeto foi aprovado foi aprovado por 31 votos contra 20. E a seguir foram aprovadas também as emendas.

Tanto o governador quanto a sua bancada de deputados e as forças policiais estavam plenamente vitoriosos. A que preço político, é o que verá em breve.

Naquele momento, porém, esse cálculo não era feito. O líder do governo, Romanelli, quase festejava a aprovação. Enquanto os deputados ainda votavam, o comandante de um dos choques reuniu sua tropa, deu ordem de descanso e cumprimentou-os pelo desempenho. Depois, os policiais festejaram, com gritos.

Duas sessões extraordinárias muito rápidas sacramentaram a aprovação do projeto governamental. O cheiro do gás e de algo muito pior ainda não se tinha dissipado.

Mujeres en el cementerio judío


I
Algo me hace amar este último rincón de nadie
viejo cementerio judío del pueblo que antes se llamaba Paganini,
tierra amurallada y enrejada donde los tmeim, los impuros,
podían imaginar su Jerusalén Celestial, a la manera de la Zwi Migdal
“conservando en el fondo su temor de Dios y queriendo observar el pacto de Israel”. Así decía el periódico Mundo Israelita de esos años…
Esta no es la tierra prometida, ni la Praga donde Gustav Meyrinck imaginó el Golem acechándolo todo. Aquí los cipreses esperan sin tiempo ni memoria. Esto es el Sur de América, donde Gardel sonríe con eterna cara de ángel y el hombre siempre fue huérfano y esclavo de su santa madre.
La gran fuerza del silencio lo ha podido todo, la última inhumación fue en 1968, año del señor. Ya no habrá Mikvá sagrado para “las pupilas”, ninguna tumba tendrá alguien que diga kadish en su nombre.
II
Ellas venían de Varsovia, de Lodz, de Cracovia, no más que niñas rubias, las polacas , "los contrabandistas de seda” las casaban con papeles, eran una familia a los ojos del mundo y Dios tenia sus ojos en otra parte, treinta mil dice el archivo de la asistencia pública, tan solo por estos lugares, con rabino y templo para los creyentes, jueces, políticos, escritores entre ellos Bioy y Borges como toda la canalla, mientras el anarco Trauman, fue uno de los siete locos con el nombre de Haffner en la pluma de Arlt, los estancieros viajaban rutinariamente a París con sus queridas. Y en Argentina había un millón medio de desocupados.
Violadas, sometidas, ultrajadas, obligadas a prostituirse, ahora sus tumbas
hablan como piedras talladas contra el cielo y dicen : El mesías será una mujer como fue Raquel Liberman o no será nada.
No sé que predijo Nostradamus
pero esta vez
dios será mujer.
III
En Pichincha hubo mercado de esclavas, cafisos, fiocas, panzones, machos, explotadores, rufianes, proxenetas, reventados, cafiolos así los llamaban.
Hubo gonorrea, blenorragia y el hospital Carrasco fue también sífilocomio.
Mientras Malatesta brindaba con champaña entre alfombras y gobelinos
en el “Madame Safó” las chicas daban todo por cinco pesos la lata. En Rosario las pupilas, tenían más posiciones que en el Kama Sutra.
Ahora están allí reunidos todos juntos, en un amasijo de historias olvidadas el tiempo se repite mas allá de sus muertos y sigue siendo fuente de toda corrupción.

Hector Berenguer Poética.

Dedicado a la poeta

Marta Pessarrodona y a José Germán.

sábado, 2 de maio de 2015




"Quem bate em professor já perdeu. Álvaro Dias está hoje muito menor do que já era em 1982. Após a violência contra o professorado na greve de 1988, Álvaro não foi candidato em 1990 e com rejeição política ficou dez anos sem vencer uma eleição. Os professores nunca mais possibilitaram a Álvaro ser governador do Paraná, a maior mágoa e desgraça política dele. Beto Richa, Francischini e Traiano perderam completamente a batalha pela "opinião pública". Apenas poucos comissionados, os mais subservientes e alguns fascistas doentes e patológicos, com farsas e mentiras, ainda apoiaram a truculência e brutalidade do governo do PSDB. Perde muito a imagem do PSDB, desastre em termos nacionais, quando se associa com a repressão da extrema direita. Para a oposição o melhor é que Francischini continue na secretaria, como um símbolo a mais da violência contra os professores, para ser um desgaste ambulante, permanente e contínuo a mais para a gestão tucana e contagie pesadamente a pouca popularidade dos deputados situacionistas, que querem distância dos espancadores de professores quando visitarem suas bases no interior."
Ricardo Costa de Oliveira

A condição humana

" Para os gregos, forçar pessoas mediante a violência, ordenar ao invés de persuadir, eram modos pré- políticos de lidar com as pessoas, típicos da vida fora da pólis, característicos do lar e da vida em família, em que o chefe da casa imperava com poderes incontestes e despóticos, ou da vida nos impérios bárbaros da Ásia, cujo despotismo era frequentemente comparado à organização doméstica "( Arendt p.32 )
 A condição humana

sexta-feira, 1 de maio de 2015


Solidariedade aos professores massacrados pela repressão do governo

Paulo Roberto Neves Costa


"Os professores do Departamento de Ciência Política e Sociologia se solidarizam com a luta dos professores e servidores públicos do Paraná e repudiam veementemente a forma violenta e antidemocrática como o Governador do Estado, a Assembléia Legislativa e as autoridades de segurança lidam com as legítimas demandas e reivindicações dos professores estaduais. O direito a uma educação pública de qualidade é um direito humano universal ao qual deve ter acesso toda a população indistintamente. Ao se negar a negociar com os manifestantes, não atender suas reivindicações, e interditar o acesso a espaços públicos para os manifestantes, o governo Beto Richa atenta indiretamente contra esse direito fundamental de toda a população paranaense. Os professores do DECISO apoiam as reivindicações dos professores e exigem que sejam reabertos os canais de negociação entre as autoridades públicas e os manifestantes em greve, visando a tornar transparente para toda a população do Paraná as razões do conflito bem como encontrar uma solução democrática para a crise do ensino público no estado."

sábado, 11 de abril de 2015

– Se você é de esquerda, cara, não devia usar smartphone, facebook e all star, esses símbolos do capitalismo que você combate.

– Ah, é? E você, se é de direita, devia abrir mão do décimo terceiro, férias, descanso remunerado e todos os direitos trabalhistas que foram conquistados a duras penas por gerações de trabalhadores, militantes e sindicalistas de esquerda. E tem mais, o socialismo não é uma negação do capitalismo, mas uma superação dialética dele, incorporando suas conquistas. Isto é, o adolescente não precisa voltar a ser criança. Torna-se adulto, sem negar o aprendizado da infância e da adolescência.


Otto Leopoldo Wink 

Trabalhador adestrado



Trabalhador adestrado para consumir não se vê mais como trabalhador, mas como uma versão perpetuamente imperfeita de um burguês. Daí a maioria não conseguir nem perceber que quase todos os seus direitos - assim como de seus filhos, netos e toda sua descendência - estão sendo cassados. Daí a maioria muito provavelmente até apoiar a anulação da sua própria potência política.

Eduardo Sterzi

A Marca Humana

"O que é que tem, pensei, daqui a não muito tempo nós dois vamos morrer; e ali mesmo na varanda eu e Coleman Silk começamos a dançar foxtrote. Ele conduzia, e eu, na medida do possível, o seguia. Lembrei-me do dia em que ele entrou no meu escritório abruptamente, depois de acertar o enterro de Iris, e enlouquecido de ódio e dor me disse que eu teria de escrever para ele o livro que contaria todos os absurdos inacreditáveis de seu caso, culminando com o assassinato de sua mulher. Quem o visse então jamais imaginaria que um dia ele haveria de recuperar o gosto pela insensatez da existência, que tudo o que nele havia de lúdico e leve não fora destruído e perdido juntamente com sua carreira, sua reputação e sua mulher fortíssima. E se nem me ocorreu a possibilidade de rir e deixá-lo dançar sozinho na varanda, já que era isso o que ele queria, de ficar rindo e me divertindo vendo-o dançar -- se lhe dei a mão e deixei que ele me arrastasse por aquela varanda com chão de pedra, foi talvez por tê-lo visto no dia em que o cadáver de Iris ainda estava quente, porque vira como ele estava naquele dia."

 Philip Roth:

KAY RYAN - 2 POEMAS (trad. Caetano Gallindo)


VERNIZ E BÁLSAMO
(...)
Não há unto
que cure
a pele rota
do abandono.
Quem soube
o verniz
e o bálsamo da
simples passagem
de alguém
por suas coisas.
(...)
NATUREZA MORTA COM LIMÕES, LARANJAS E UMA ROSA
(1663) Francisco de Zurbarán
Como mãos
de um gigante
a conspiração
de sombra e
peso espreme
a luz, restando
terra, assombra
-se Zurbarán. Que
tem de então
pintar a contra
-pelo, pois laranjas
grudadas ele
não quer, meladas
num calombo,
como um doce. E
agora a doença

da mulher.

sábado, 4 de abril de 2015

Classe Dominante e Estado no Paraná



Palácio Iguaçu. Sempre podemos atualizar os nossos livros e pesquisas sobre Genealogia, Classe Dominante e Estado no Paraná ! Na reunião de quinta já estamos politicamente em 2018 e 2019. Caros, sempre vejam as famílias no poder. Vejam a presença indireta ali de José Richa, Roberto Requião e Zé Dirceu. O Governo Beto Richa politicamente em crise se esgotou e neste momento o Deputado Federal João Arruda, coordenador da bancada paranaense, sobrinho do Senador Requião, genro de Joel Malucelli (empreiteiro da construção, mídias, hidrelétricas, banco, time de futebol e primeiro suplente do Senador Álvaro Dias) assume destaque central. O tio Roberto Requião sempre ganhou as eleições, nos momentos cruciais, com o apoio dos eleitores de esquerda e do PT. João Arruda pode ser o próximo Governador do Paraná, com estratégia semelhante e da mesma maneira o jovem Deputado Estadual Requião Filho também pode ser um dos próximos Prefeitos de Curitiba, com a mesma estratégia, sempre valorizando o social e pautas da esquerda. Zeca Dirceu também terá muito espaço e vários outros jovens políticos do PT também crescerão.


Ricardo Costa de Oliveira 

sexta-feira, 3 de abril de 2015

[Eu caio no chão,
de boca na terra preta.
Falo: Deus, que não existe,
não deixeis os homens
me maltratarem.
Deixai que eu caia com as mãos primeiro,
deixai-me ser queimada
por um raio.
Eu caio no chão,
de boca na terra viva.
Falo: Deus, que não está
na estrela mais distante,
que está em mim,
Deus perfeito, tanto quanto sou ímpia
Deus cruel,
te ofereço um sacrifício de sangue
a maior alegria
da minha vida."



Anna Świrszczyńska,
em tradução de Luciano R. Mendes, no Escamandro.

quinta-feira, 2 de abril de 2015

O peixe


Tendo por berço o lago cristalino,
Folga o peixe, a nadar todo inocente,
Medo ou receio do porvir não sente,
Pois vive incauto do fatal destino.
Se na ponta de um fio longo e fino
A isca avista, ferra-a inconsciente,
Ficando o pobre peixe de repente,
Preso ao anzol do pescador ladino.
O camponês, também, do nosso Estado,
Ante a campanha eleitoral, coitado!
Daquele peixe tem a mesma sorte.
Antes do pleito, festa, riso e gosto,
Depois do pleito, imposto e mais imposto.
Pobre matuto do sertão do Norte!

- Patativa do Assaré

em "Ispinho e Fulô". (Organização Antônio Gonçalves da Silva). Rio de Janeiro: Editora Vozes, 1990. (grafia original).


http://www.elfikurten.com.br/…/patativa-do-assare-o-poeta-d…

RELATO


Louise Rasgada de Vento

Olha só. perguntei para o Luciano Ducci:"Quero saber quais os argumentos do deputado, do próprio deputado para reduzir a maioridade penal, porque é um raciocínio equivocado de que não há previsão legal para responsabilizar os adolescentes autores de ato infracional. Por isso, ao invés de postar fotinho e matéria genérica. Escreva o que pensa."
Resposta Ducci "Cara Louise, sou a favor da redução da maioridade penal somente para crimes hediondos, e com um regime de reclusão diferenciado. Acredito que a impunidade gera mais violência. Outra razão para eu votar a favor é considerar o que pensa a maioria da sociedade brasileira. Em 2013, pesquisa realizada pelo instituto CNT/MDA indicou que 92,7% dos brasileiros são a favor da medida. Obrigado pela sua opinião, acredito que devemos debater, argumentar, discutir. Abs"

Ou seja ele acha que não há responsabilização, porque não sabe o que as medidas socioeducativas da prefeitura e do Estado fazem, ou acha insuficiente. Se é insuficiente, porque não aperfeiçoar ao invés de mudar a idade de imputabilidade penal. REGIME DE RECLUSÃO DIFERENCIADO, como?! Bem, já existem formas de reclusão nos Centros de Socioeducação CENSES -PR. Então, paremos, paremos de não avaliar o que de fato já se faz... Que me adianta o Estado do Paraná, discutir um Plano Decenal da Criança e Adolescente e seus representantes eleitos nem sequer saberem o que lá está escrito. Que adianta um juiz que participou do Plano avaliar que se deve reavaliar a reclusão desses adolescentes (medidas de internamento), porque os problemas poderiam ser medida socioeducativas sem internamento, caso a estrutura de educação, assistência e saúde trabalhassem melhor em conjunto e com recursos para tal. O sr. Ducci acha que não prendemos e não responsabilizamos o suficiente. Para mim, esse é um falso pressuposto, porque não se avalia o que de fato acontece com os milhões de presos ou se essa massa carcerária gera mesmo uma melhoria nos índices de criminalidade. Aliás, pesquisas comprovam contrário...
Ele escolheu acreditar em uma única pesquisa realizada (que pode ou não estar certa, porque é necessário sabe plano amostral e forma de coleta, antes de sequer se iludir que é representativa) para votar. Dizer que vota de acordo com o "povo". Que maravilha.


Esse é o breve relato

terça-feira, 31 de março de 2015

O PT de volta ao divã

André Castelo Branco Machado

Não posso aceitar que a nossa sociedade, cada vez mais violenta, superficial, competitiva e egoísta, queira estabelecer leis ainda mais severas para punir a agressividade e os crimes que ela própria produz. É apagar incêndio com pólvora. Estamos rumando para a barbárie e muitos estão aflitos para acelerar esse destino.
Poderíamos aproveitar esse momento de caos para efetivarmos mudanças radicais no metabolismo dessa sociedade e transformarmos as relações humanas.
Socialismo ou barbárie, cada vez mais atual.


O PT de volta ao divã
De tempos em tempos, assim como reforma política, reforma ministerial, reforma tributária, o destino do PT emerge como assunto de destaque. Com o 5º congresso marcado para junho e em meio a um tiroteio político generalizado, volta-se a falar em refundação, aliança com movimentos sociais e até a criação de “puxadinhos” tipo Frente Ampla do Uruguai.
Fala-se de tudo, menos do essencial. Com base em que propostas, em que projeto social vai repousar esta reformulação? Eis o ponto.
O problema do PT, decididamente, não é organizativo. Está longe dos movimentos sociais? Sim, está, mas é ilusão culpar erros administrativos. Deixou de dialogar com os setores trabalhistas e operários? Evidente, mas o motivo não é uma questão de comunicação. Afastou-se dos sem-teto, da juventude que saiu às ruas, da classe média? Basta olhar os fatos.
Pergunte aos militantes petistas qual programa seguem. “A favor dos pobres”, dirão –mesmo porque nem o dirigente mais aguerrido saberá descrever quatro ou cinco pontos específicos da plataforma do partido.
O certo é que não dá para defender a maioria recorrendo ao instrumental da minoria.
Concebido como representante de trabalhadores, o PT pouco a pouco tem abandonado sua essência. De bancário, arrisca-se a virar banqueiro, a ponto de hoje ocupar as manchetes como paladino do superávit primário, do corte de benefícios sociais, do encolhimento de recursos para a educação. Só falta imprimir as propostas em inglês. Isso para não citar os tentáculos expostos na área da corrupção.
A inapetência do PT, sem intenção de trocadilho, salta aos olhos. São Paulo sofre com a falta d’água, vive uma epidemia de dengue e assiste a uma nova greve de professores. Onde está o PT?
O máximo que se vê é sua principal figura no Estado, o prefeito paulistano, preocupado em travar uma batalha de morte por…ciclovias. Nada contra elas, assim como muitos poucos serão a favor da destruição da camada de ozônio ou da proibição de pasta de dente. Mas transformar isto em bandeira de governo numa capital de tamanhas carências revela, como diria o povo, falta de senso de noção.
No plano federal, a mesma coisa. Além do caso Petrobras, o partido submete-se a um papel secundário, de coadjuvante, também frente a escândalos como a lista do HSBC e a recente Operação Zelotes. Ambas provam que o Brasil, tido como um dos campeões de carga tributária, revela-se, na verdade, imbatível na sonegação de impostos.
Só na Zelotes, calcula-se um prejuízo de quase 6 bilhões de reais para o Tesouro –valor três vezes maior que o indicado pelo Ministério Público na Operação Lava Jato. Repita-se: três vezes maior.
Os jornalistas Fábio Fabrini e Andreza Matais, de “O Estado de S. Paulo”, deram a lista de alguns acusados: Santander, Bradesco, Ford, Gerdau, Safra, RBS, Camargo Corrêa e outros nomes de calibre parecido. Onde estão o governo do PT e o ministro da Fazenda que ele nomeou? Em vez de atacar os peixes graúdos, os emissários do Planalto mendigam votos no Congresso para encolher pensões de viúvas, cortar bolsas de universitários e onerar desempregados.
Para fazer este trabalho, convenhamos, já há legendas de sobra na paisagem nacional.

Artigo do jornalista Ricardo Melo publicado no jornal Folha de São Paulo de 30 de março de 2015.




"Senti que o tempo é apenas um fio. Nesse fio vão sendo enfiadas todas as experiências de beleza e de amor por que passamos. Aquilo que a memória amou fica eterno. Um pôr do sol, uma carta que recebemos de um amigo, os campos de capim-gordura brilhando ao sol nascente, o cheiro do jasmim, um único olhar de uma pessoa amada, a sopa borbulhante sobre o fogão de lenha, as árvores do outono, o banho da cachoeira, mãos que seguram, o abraço do filho: houve muitos momentos de tanta beleza em minha vida que eu disse: ‘Valeu a pena eu haver vivido toda a minha vida só para poder ter vivido esse momento. Há momentos efêmeros que justificam toda uma vida’."

- Rubem Alves, em “Do universo à jabuticaba”. São Paulo: Planeta do Brasil, 2010, p. 144.
"A destruição do passado - ou melhor,dos mecanismos sociais que vinculam nossa experiência pessoal à das gerações passadas - é um dos fenômenos mais característicos e lúgubres do final do século XX. Quase todos os jovens de hoje crescem numa espécie de presente contínuo, sem qualquer relação orgânica com o passado público da época em que vivem."

(Eric Hobsbawn, no Livro "A Era dos Extremos", 2ª edição, Companhia das Letras, p. 13)

sábado, 28 de março de 2015

Viabilidade da reforma eleitoral e de suas consequências

Olha, vou postar aqui porque tenho visto muitas "análises rápidas" sobre a atual (?) viabilidade da reforma eleitoral e de suas consequências. Vamos partir do pressuposto de que o que representa a base social dos partidos no Brasil é o desempenho deles nas disputas municipais majoritárias: eleições para prefeito. Isso porque trata-se de uma disputa eleitoral em condições similares nacionalmente e que se dão em mais de 5,6 mil distritos eleitorais distintos. Quer dizer, se um partido se dá bem comparativamente aos demais nessas condições, ele pode ser considerado uma partido forte nacionalmente e terá boas chances de se dar bem nas eleições nacionais. Os gráficos postados aqui mostram os desempenhos dos partidos nas últimas 5 eleições municipais (1996 a 2012), compreendendo o período de polarização PT-PSDB em âmbito nacional. Para cada eleição há um par de gráficos. O primeiro mostra a distribuição do número de candidatos a prefeito por partido, indicando a capacidade dos partidos de se organizar para as disputas majoritárias municipais. O segundo mostra a distribuição do número de votos obtidos pelos partidos, uma forma de representar o respaldo social (dos eleitores) que os partidos recebem em cada disputa.
Os três principais partidos do período estão destacados por cores específicas (PT-PMDB-PSDB). O objetivo é demonstrar como ao longo do período houve uma concentração, seja de candidatos, seja de votos, nos três partidos dominantes na esfera das disputas municipais. Isso contradiz a tese da fragmentação. Uma coisa é fragmentação formal (número oficial de partidos). Outra é o número de partidos que importam de fato. Em todas as eleições do período o número de partidos com candidatos a prefeito variou entre 27 e 30, mostrando uma estabilidade.
O PMDB é o partido que mais apresenta candidatos a prefeito em todas as eleições, mas nunca foi o que teve mais votos. Ele oscila entre a segunda e terceira posição quanto ao número de votos obtidos. O PSDB varia entre o segundo e terceiro maior partido em número de candidatos. Em relação ao número de votos, em 1996 ele é o mais votado. Logo em seguida, em 2000, cai para a quarta colocação. Desde então tem ficado entre segundo e terceiro mais votado em cada disputa. Já o PT apresenta os maiores crescimentos do período nos dois indicadores. Em 1996 o PT é apenas o 7º colocado em número de candidatos, ficando atrás de PFL, PPB, PDT e PTB, por exemplo. Quantoao número de votos, ele ficou na 5ª colocação. Em 2000 o PT sobe para a 5ª posição em número de candidatos e fica em 1º lugar no número de votos. Em 2004 já é o segundo em candidatos e mantém a dianteira em número de votos. Em 2008 cai para 3ª posição em número de candidatos e para a 2ª posição em número de votos. Na mais recente eleição municipal o PT subiu para 2º lugar em número de candidatos e voltou à primeira posição em número de votos.
Para além das descrições individuais, o que essa comparação mostra é, por um lado, uma concentração de candidatos e votos nos três grandes partidos. Se em 1996 e 2000 PFL e PTB ainda tinham força político-eleitoral nos municípios, nas três eleições mais recentes cederam espaço para o "trio de ferro eleitoral". Porém, a eleição de 2012 mostrou que embora os PT-PMDB-PSDB continuem dominando o cenário, a distância deles em relação aos demais partidos diminuiu.
A pergunta que fica é: nesse cenário alguém acredita que as representações dos três partidos no congresso se empenharão para uma reforma político-eleitoral que altere os fundamentos do sistema que os está beneficiando?

Emerson Urizzi Cervi

domingo, 8 de março de 2015

Pancada matinal do Thomas de Toledo:



Só queria entender: por que o PSDB é o único partido que pode roubar livremente neste país, pois sempre dão um jeitinho de salvá-lo pela mídia ou pela "justiça"? O mensalão do PSDB ficou anos tendo seu julgamento sendo enrolado e quando o STF decidiu fazer alguma coisa, devolveu-o a primeira instância e tudo terminou em pizza por ter expirado o prazo. A privataria tucana foi comprovada e documentada pela CPI do Banestado, mas o engavetador (vulgo procurador) de FHC sequer enviou as denúncias ao MPF e tudo terminou como está. Há algumas semanas, o STF proibiu que uma CPI investigue o escândalo bilionário de desvios dos trens e metrôs de SP. Agora, no caso da Petrobrás, quando há denúncias fundamentadas de que Aécio se envolveu no esquema a partir de Furnas, seu nome foi tirado da lista enviada e ele não é réu. A regra do STF parece ser clara: só investiga o que envolver o atual governo e em troca os deputados aprovam a PEC da Bengala para estender o mandato dos atuais ministros para até 75 anos. Vale ainda mencionar SP, onde já são quase 100 CPIs barradas pelo PSDB na Assembleia Legislativa. Assim, o PSDB dá o recado ao país de que o crime compensa desde que seja feito na legenda 45. Portanto, ladrões, se quiserem roubar e sequer serem investigados, já sabem o caminho.

Thomas de Toledo
"(...) 45% de toda a renda e a riqueza nacionais é apropriada por apenas 5 mil famílias extensas. Estas são nossas elites. Vivem de rendas e da especulação financeira, portanto, ganham dinheiro sem trabalho. Pouco o nada investem na produção para alavancar um desenvolvimento necessário e sustentável.
Veem, temerosas, a ascensão das classes populares e de seu poder. Estas invadem seus lugares exclusivos. No fundo, começa a haver uma pequena democratização dos espaços sociais. (...) Como teólogo me pergunto angustiado: na sua grande maioria, essas elites são de cristãos e de católicos. Como combinam esta prática perversa com a mensagem de Jesus? (...) Mas entendo, pois para elas vale o dito espanhol: entre Deus e o dinheiro, o segundo é primeiro.

Infelizmente."

 Leonardo Boff

O ANIMAL QUE LOGO SOU

Frequentemente me pergunto, para ver, quem sou eu - e quem sou eu no momento em que, surpreendido nu, em silêncio, pelo olhar de um animal, por exemplo os olhos de um gato, tenho dificuldade, sim, dificuldade de vencer um incômodo.
Por que essa dificuldade?
Tenho dificuldade de reprimir um movimento de pudor. Dificuldade de calar em mim um protesto contra a indecência. Contra o mal-estar que pode haver em encontrar-se nu, o sexo exposto, nu diante de um gato que nos observa sem se mexer, apenas para ver. Mal-estar de um tal animal nu diante de outro animal, assim, poder-se-ia dizer uma espécie de animal-estar: a experiência original, única e incomparável deste mal-estar que haveria em aparecer verdadeiramente nu, diante do olhar insistente do animal, um olhar benevolente ou impiedoso, surpreso ou que reconhece. Um olhar de vidente, de visionário ou de cego extralúcido. É como se eu tivesse vergonha, então, nu diante do gato, mas também vergonha de ter vergonha. Reflexão da vergonha, espelho de uma vergonha envergonhada dela mesma, de uma vergonha ao mesmo tempo especular, injustificável e inconfessável. No centro ótico de uma tal reflexão se encontraria a coisa - e aos meus olhos o foco dessa experiência incomparável que se chama nudez. E que se acredita ser o próprio do homem, quer dizer, estranha aos animais, nus como são, pensamos então, sem a menor consciência de sê-lo.


JACQUES DERRIDA, "O ANIMAL QUE LOGO SOU" (Editora Unesp, 2. edição, 2011), tradução de Fábio Landa.

Porrada no estômago:



"Em 23 de abril de 1849 Dostoiévski foi preso e torturado a mando do Czar e chorou lendo os salmos da Bíblia. Em 1867 um poeta inglês morreu afogado tentando atravessar o canal da mancha carregando sonetos para uma prostituta francesa. Em 1315, no auge da crise da fome na Europa, uma escritora obscura escreveu seu último poema e decepou o próprio braço e arrancou um pedaço da bunda para dar de comer aos filhos famintos. Em 1968 Waly Samolão sentiu o peso do amor e escreveu “Vapor Barato” com Jards Macalé. Em 2098, o último negro africano do planeta escreverá um poema tão lindo que desativará a bomba atômica. A poesia é antibiótico para as desilusões da vida. O consolo dos perseguidos e descontentes. A poesia salva." 

Diego Moraes

Mignon


Conheces o país onde os limões florescem
E laranjas de ouro acendem a folhagem?
Sopra do céu azul uma doce viragem
Junto ao loureiro altivo os mirtos adormecem.
Conheces o país?
É onde, para onde
Eu quisera ir contigo, amado! Longe, longe!
Conheces o solar? O teto que descansa
Nas colunas, a sala, os quartos luminosos,
E as estátuas a olhar-me, os mármores zelosos:
Que fizeram a ti, minha pobre criança?
Conheces o solar?
É onde, para onde
Eu quisera ir contigo, amigo! Longe, longe!
Conheces a montanha e a vereda de bruma,
A alimária que busca a enevoada senda?
Nas grutas ainda vive o dragão da legenda,
A rocha cai em ponta e à roda a onda espuma,
Conheces a montanha?
É onde, para onde
Nosso caminho, pai, nos chama. Vamos. Longe.

- Johann Wolfgang von Goethe. 
"Da Atualidade de Goethe". [tradução Haroldo de Campos]. In:_____. O arco-íris branco. Rio de. Janeiro: Imago 1997.

Mignon
Kennst du das Land, wo die Zitronen blühn,
Im dunkeln Laub die Goldorangen glühn,
Ein sanfter Wind vom blauen Himmel weht,
Die Myrte still und hoch der Lorbeer steht?
Kennst du es wohl? Dahin!
Dahin möcht’ ich mit dir,
O mein Geliebter, ziehn.
Kennst du das Haus? Auf Säulen ruht sein Dach,
Es glänzt der Saal, es schimmert das Gemach,
Und Marmorbilder stehn und sehn mich an:
Was hat man dir, du armes Kind, getan?
Kennst du es wohl? Dahin!
Dahin möcht’ ich mit dir,
O mein Beschützer, ziehn.
Kennst du den Berg und seinen Wolkensteg?
Das Maultier such im Nebel seinen Weg,
In Höhlen wohnt der Drachen alte Brut;
Es stürzt der Fels und über ihn die Flut.
Kennst du ihn wohl? Dahin!
Dahin geht unser Weg!
O Vater, laß uns ziehn!

- Johann Wolfgang von Goethe


http://www.elfikurten.com.br/…/johann-wolfgang-von-goethe.h…

O Poder da Ideologia

“Somente nas condições de uma crise importante – como durante a Primeira Guerra Mundial e sua sequência de revoluções, não apenas na Rússia mas também em vários países europeus, ou durante a Segunda Guerra Mundial, seguida pela vitória da revolução chinesa e por um deslocamento significativo para a esquerda do espectro político em quase todo o mundo, pelo menos durante alguns anos – os sistemas críticos de pensamento podem afetar drasticamente o ‘panorama ideológico da época’. Em circunstâncias normais, devem lutar não apenas contra seus adversários ideológicos especializados, mas também, o que é muito mais desalentador, contra a ‘aliança profana’ entre o ‘senso comum’ e a ideologia dominante sustentada pela evidência prática das estruturas materiais estabelecidas, em cujo interior as pessoas têm de reproduzir as condições materiais e culturais de sua existência e ‘sentir-se à vontade como um peixe dentro d’água.”


(István Mészáros em O Poder da Ideologia, p. 482)

quarta-feira, 4 de março de 2015

El acusado


Naguib Mahfuz

Como iba solo en su cochecito, no tenía más aliciente que la velocidad; volaba -en dirección a Suez- sobre una cinta de asfalto ceñida por arenas. En el paisaje nada mitigaba el pálpito de soledad, ni había novedad alguna que le hiciese más llevadera su semanal ida y vuelta. Divisó a lo lejos un colosal vehículo de transporte. Le dio alcance y redujo la marcha de su Ramsés para continuar cerca y al ritmo del coloso. Era un camión cisterna del tamaño de una locomotora. Un ciclista iba agarrado a su borde trasero, y daba, de vez en cuando, una patada en la rueda, tan tranquilo. Cantaba. ¿De dónde vendría? ¿A dónde iría? ¿Habría podido hacer tanto camino de no hallar un vehículo que tirase de él? Sonrió admirado y le vio con simpatía. Dejaron atrás, a la derecha, unas lomas, y enseguida entraron en una zona verde, sembrada de maíz y rodeada de pastizales, donde pacían cabras. Redujo aún más la velocidad para gozar de aquel verde jugoso, y entonces un grito desgarró el silencio.
Con sobresalto volvió la cara hacia delante, a tiempo de ver cómo la rueda del camión, imperturbable, enganchaba a bicicleta y ciclista. Soltó un grito de horror y chilló para advertir al camionero. Detuvo luego su coche, a dos metros de la bicicleta, y se bajó sin pensar y sin que sus gritos hubiesen alcanzado al camión. Se acercó espantado al lugar del accidente y vio el cuerpo tendido sobre el costado izquierdo, con el brazo moreno apuntando hacia él; una mano pequeña, que asomaba por la camisa -polvorienta, lo mismo que la piel-, estaba cubierta de rasguños y heridas. De la cara no se le veía más que la mejilla derecha. Las piernas ceñían aún la bicicleta. El pantalón, gris, estaba desgarrado y salpicado de sangre. Las ruedas se habían roto, los radios estaban retorcidos y una guía del manillar desquiciada. Una respiración, fatigosa, forzada, inquieta, ocupaba el pecho de la víctima, que aparentaba unos veinte años o muy poco más. Se le contrajo la cara y los ojos se le fijaron en una expresión de pena y compasión, pero no supo qué hacer. En aquel descampado se sentía impotente. Descartó la idea que primero le vino a las mientes de llevarle a su coche. Y finalmente se libró de su confusión decidiendo tomar su automóvil y salir en pos del vehículo culpable. Quizá en el camino encontrase un puesto de vigilancia o de control y pudiese informar del accidente. Marchó hacia su coche y se disponía a subir cuando oyó unos gritos que decían:

-Quieto... no te muevas...

Se volvió y pudo ver a un grupo de labradores corriendo hacia él. Venían de los sembrados. Algunos llevaban garrotes, otros piedras. Contuvo el impulso de montarse -no fuera que la emprendieran a pedradas- y les esperó asustado por su crítica situación. Los rostros torvos, agresivos, le disiparon cualquier esperanza de entendimiento. Tendió la mano veloz a la guantera y sacó su pistola, apuntándoles y gritando con voz estremecida:

-¡Quietos!

Se dio cuenta, con fulgurante y agitada percepción, que aquella actitud había cerrado todavía más cualquier esperanza de comprensión futura, pero tampoco había tenido tiempo de obrar con reflexión. Cedieron en su carrera y, finalmente, se pararon del todo a unos diez metros, en los ojos una mirada torva y resentida. Ardía en sus fulgores la inesperada desventaja de encontrarse ante un arma. Los rostros tenían un aspecto oscuro, hosco, subrayado por los rayos del sol. Las manos crispadas en torno a los garrotes y las piedras, y los pies enormes, descalzos, clavados en el asfalto Uno dijo:

-¿Piensas matarnos como a él?

-Yo no lo he matado. Ni le he tocado siquiera, quien lo atropelló fue el camión cisterna.

-Fue tu coche... tú...

-No lo habéis visto...

-Todo...

-Me estáis impidiendo que alcance al culpable...

-Tú lo que quieres es huir...

Había aumentado la rabia. Había aumentado el miedo. La idea de poder verse obligado a disparar le producía angustias de muerte. Matar, que el homicidio le llevase a una pendiente. ¿Cómo borrar la pesadilla si no estaba durmiendo?

-De verdad que no he sido yo quien le ha atropellado. He visto perfectamente cómo el camión le aplastaba...

-Aquí no hay más culpable que tú...

-Habría que llegarse al Hospital más cercano...

-Intenta.

-Al puesto de Policía...

-Intenta.

-¿Es que vamos a esperar sentados hasta que la verdad resplandezca?

-Si no te escapas ya lo creo que resplandecerá.

-Válgame Dios, ¿por qué tanta tozudez?

-¿Por qué le has matado?

¡Qué tremendo problema; qué tremenda falsedad! Cuándo acabaría aquel infernal compás de espera. El sufrimiento sin paliativo, el miedo, las ideas frenéticas. ¿Por qué se detuvo? ¿Cómo demostrar la verdad? El mismo conductor del camión no se enteró de nada. Ni la menor esperanza que todo aquel maldito lío fuese una pesadilla.

Del caído llegó una queja, seguida de un ay gangoso y un largo gruñido. Después, otra vez silencio. Uno chilló:

-¡Dios tiene que castigarte!...

-Dios castigará al culpable...

-Tú has sido...

-¿Me habría parado de ser culpable?

-Creíste que no había nadie...

-Creí que podía ayudarle...

-Buena ayuda...

-Es inútil hablar con vosotros.

-Bien inútil.

Si les daba la espalda un solo instante, las piedras le aplastarían. No había más remedio que aguantar en el trance. Imposible perseguir al camionazo. Él, sólo él quedaba en prenda. Y si no mantuviese un resquicio de esperanza, aquello sería el horror de los horrores. ¿Cómo se van a establecer las responsabilidades? ¿O a determinar el castigo? ¿Podrá salvarse el pobre accidentado? Su mirada manifestaba espanto, las de ellos un rencor obstinado.

Dos vehículos aparecieron allá en el horizonte. Al verlos acercarse respiró aliviado. Una ambulancia y un coche patrulla se pararon en el lugar del accidente. Los camilleros marcharon hacia la bicicleta sin demora. Los del grupo les rodearon. Zafaron las piernas de la víctima delicadamente y le trasladaron al coche con sumo cuidado. Y sin esperar más se fueron por donde habían venido. La policía alejó a los del grupo y el inspector procedió a examinar el lugar sin decir palabra. Tras un lapso se volvió al hombre y preguntó:

-¿Fue usted?

Los labradores se encargaron de contestarle a gritos, pero el inspector ordenó silencio con un gesto de la mano, mientras le examinaba. Repuso:

-No. Yo iba detrás de un camión cisterna al que el ciclista se agarraba. Un grito me alarmó y cuando miré, le vi bajo la rueda.

Gritaron casi todos.

-Él le atropelló...

-No lo atropellé. Vi cómo pasaba...

Nuevo griterío. El inspector atronó:

-¡Orden!

Y le preguntó:

-¿Vio cómo se producía el accidente?...

-No. Cuando me volví al grito ya estaba la bicicleta debajo de la rueda.

-¿Cómo había ido a parar allí?

-No sé.

-¿Y luego qué hizo?

-Paré para ver cómo estaba y qué se podía hacer. Se me ocurrió salir detrás del camión pero entonces aparecieron éstos corriendo hacia mí, con garrotes y piedras, y no tuve más remedio que tenerles a raya con el arma.

-¿Tiene licencia?

-Sí, soy pagador en Suez y viajo mucho.

El inspector se volvió hacia los labradores y les preguntó:

-¿Por qué sospecháis de él?

Gritaron, quitándose la palabra de la boca:

-Porque vimos perfectamente lo que hizo y no le dejamos escapar...

El hombre dijo angustiado:

-Es mentira, no vieron nada.

El inspector ordenó a un agente quedarse vigilando y a otro avisar al fiscal mientras se trasladaba con todos a Jefatura, para escribir el atestado. Tanto Alí Musa como los labradores mantuvieron sus declaraciones. Alí empezaba a dudar de que la investigación fuese a poner en claro la verdad. De la víctima salió a luz el nombre: Ayyad al-Yaáfari, y que era vendedor ambulante, en tratos con casi todos aquellos labradores. Alí Musa preguntaba:

-¿Me habría parado si fuera culpable?

El inspector contestó fríamente:

-Atropellar a alguien y huir no son cosas que se sigan necesariamente.

Más espera. Los labradores en cuclillas. Alí Musa ocupó una silla con permiso del inspector. El tiempo transcurría lento, doloroso, espeso. Acabado el atestado, el inspector se desentendió de ellos. Nada de aquel asunto parecía ir con él y se puso a matar el rato leyendo la prensa. ¿Por qué tendrían los labradores aquel empeño en culparle? Lo peor es que mantenían su testimonio con la misma limpieza que si fueran sinceros. ¿Sería todo un espejismo? ¿Sería que, como suele suceder, uno habría lanzado aquella versión del accidente y los demás le seguían como ciegos?... Ay... la única esperanza es que no muera Ayyad al-Yaáfari. ¿Qué otro puede sacarle de aquella pesadilla con una simple palabra? Se dirigió al inspector, cortés y anhelante:

-¿Podríamos averiguar si hay esperanzas con el accidentado?

El inspector le miró hosco, pero se puso en comunicación con el Hospital por teléfono. Después de colgar, manifestó:

-Está en el quirófano, ha perdido mucha sangre... imposible hacer pronósticos...

Tras dudarlo unos momentos preguntó:

-¿Cuándo llegará el fiscal?

-Ya se enterará cuando llegue.

Dijo, como hablando para sí:

-¿Cómo puede uno verse envuelto en tales situaciones?

El inspector contestó, mientras retornaba al periódico:

-Usted sabrá.

Volvió a quedar horriblemente solo, y a examinar el lugar con enojo. Aquellos labradores estaban empeñados en condenarle, pero quizá lograra que la sentencia se volviera contra ellos. Y el inspector le considera, por rutina, culpable. Una ciega fuerza anónima quería destruirle inconscientemente. Tenía a sus espaldas muchas culpas, pero resultaba absurdo, a todas luces, ser atrapado en un embrollo. Suspiró quedamente:

-Ay, Señor.

Y casi todos le hicieron eco, por motivos diversos:

-Ay, Señor.

Fuera de sí, les chilló:

-No tenéis conciencia.

Y ellos chillaron también:

-Dios es testigo, canalla...

El inspector sacó la cara de entre las hojas del periódico y dijo malhumorado:

-Vale... vale... no tolero esto...

Alí dijo excitado:

-De no ser por esta infame mentira, a estas horas estaría en mi casa tranquilo...

Uno replicó:

-Si no fuese por tu descuido, el pobre Ayyad podría estar a estas horas tranquilamente en su casa...

El inspector les miró de un modo que les dejó sin habla. Reinó la calma, el dolor de la espera empeoró. El tiempo pasaba como si anduviese para atrás. Alí no pudo soportar más la tensión y se vio impulsado a recurrir otra vez al inspector, preguntándole en el colmo de la cortesía:

-Señor, no puede hacerse idea lo que siento causarle esta molestia, pero, ¿puedo saber cuándo vendrá el fiscal?

Le contestó sin dejar el periódico y de mal talante:

-¿Cree que su caso se da todos los días?

No recordaba un sufrimiento igual. Nunca había sentido tan negros barruntos de desastre. Aquella inexplicable malquerencia entre él y los labradores no tiene precedentes. ¿El vasto cielo, bajo el que el accidente se había producido, era también algo sin precedentes? Con el paso del tiempo, el horror y el agobio le habían dominado completamente. Sin reparar en consecuencias, exclamó:

-Señor inspector...

Le cortó como si le hubiese estado esperando:

-¿Se calla?

-Pero es que esta tortura...

-Molestias que han soportado todos cuantos han pasado por esta jefatura desde que se inauguró...

-¿No puede preguntar, al menos, por el herido?

-Me comunicarán cualquier novedad sin que lo pregunte...

Mi vida depende de la tuya, Ayyad. Las apariencias van a burlar la perspicacia del fiscal. ¿Me encarcelarán sin haber hecho nada? ¿Ha ocurrido algo igual jamás? ¡Qué bueno sería poder echarte la culpa encima!, y que te sonrieras con desdén y torpeza. Las lágrimas casi le brotaban y se echa a reír de una forma que a poco lo enajena. Por Dios, recuerda tus culpas y consuélate de este trance, aunque no haya relación alguna. ¿Quién dijo que el caos con el caos se combate?

Veo a esos labradores, a través de un prisma negro que muchas generaciones han tupido, pero, ¡yo no he colaborado en eso! ¿O lo he hecho sin saberlo? Es curioso, estoy pensando por primera vez en mi vida. Y pensaré más todavía cuando me metan entre cuatro paredes. Hoy he trabado conocimiento con cosas que me eran directamente desconocidas: la casualidad, el destino, la suerte, la intención y su resultado, el labrador, el inspector, el effendi, los monzones, el petróleo, los vehículos de transporte, la lectura de la prensa en jefatura, lo que recuerdo y lo que no recuerdo. Sobre todo esto, tengo que meditar más, en singular y en bloque. Hay que empezar a familiarizarse con entender todo, y dominarlo todo, hasta que no quede ninguna cosa sin registrar. Una convulsión no es en sí culpable, lo es la ignorancia. Tú lo único que tienes que hacer desde hoy, es someterte a los dictados del sistema solar y no al oscuro lenguaje de las estrellas. ¿Por qué temes al inspector que lee la página de esquelas y nadie le da el pésame? Y al llegar a este punto gritó desaforado:

-Todo tiene un límite.

El rostro del inspector asomó tras el periódico con expresión desaprobatoria. Entonces le dijo muy serio:

-Usted lee el periódico y no hace nada.

-¿Cómo se atreve?

-Ya ve...

-¡Es que no tiene miedo de...!

-No tengo miedo de nada...

-Le traicionan los nervios, pero tengo remedio para todo.

-¡Yo también tengo remedio para todo!

El inspector se puso de pie y dijo furioso:

-¡¿Usted?!

-Retrasa la presencia del fiscal, no respeta las leyes.

-Le llevo al calabozo.

-¿Es peor que este caos?

-¿Es que quiere recurrir al expediente de locura?

Alí se levantó desafiante, la mirada extraviada. El inspector llamó a los agentes. Entonces sonó el timbre del teléfono. El inspector descolgó y estuvo atento unos momentos. Colgó y miró a Alí con malicia y rencor, disimulando a la par una sonrisa; y le dijo:

-Ha muerto a consecuencia de las heridas. Alí Musa se demudó ligeramente. La mirada maliciosa chocó con otra de cólera ciega. Gritó con voz estremecida:

-La ley aún no ha dicho nada, esperaré...

Biblioteca Digital Ciudad Seva



La mujer caída


Víctor Hugo

¡Nunca insulten a la mujer caída!
Nadie sabe qué peso la agobió,
ni cuántas luchas soportó en la vida,
¡hasta que al fin cayó!
¿Quién no ha visto mujeres sin aliento
asirse con afán a la virtud,
y resistir del vicio el duro viento
con serena actitud?

Gota de agua pendiente de una rama
que el viento agita y hace estremecer;
¡perla que el cáliz de la flor derrama,
y que es lodo al caer!

Pero aún puede la gota peregrina
su perdida pureza recobrar,
y resurgir del polvo, cristalina,
y ante la luz brillar.

Dejen amar a la mujer caída,
dejen al polvo su vital calor,
porque todo recobra nueva vida
con la luz y el amor.


Biblioteca Digital Ciudad Seva
¿Se acuerdan de Tema del traidor y del héroe de Borges? (Ficciones). El historiador Ryan, sin querer dañar la tenaz memoria de Irlanda, advierte en los documentos que el traidor era precisamente el que encabezaba la revolución. Y lo sorprendente fue el método usado para hacer pagar la culpa al traidor y a la vez líder de la revuelta, Fergus Kilpatrick. Los conspiradores decidieron que no lo delatarían en público porque eso debilitaría su lucha. Al contrario, moriría como un héroe. Todo había sido planeado como en una obra de teatro, incluso unas palabras que le dijo un mendigo a Fergus habían sido ya escritas por Shakeaspeare en Macbeth. Borges escribe sin temblar: "Que la historia hubiera copiado a la historia ya era suficientemente pasmoso; que la historia copie a la literatura es inconcebible..." Lo interesante es que al final Ryan decide llamarse a silencio. Siempre me pregunté por qué alguien podría imaginar semejante historia. Suena inconcebible por donde se la mire.


Alejandro de Oro

En defensa propia


Interesante la marcha de ayer. Hay varias cosas para pensar a partir de ella y creo que lo más interesante de todo son los lenguajes que estuvieron en juego. Por un lado, uno encuentra que el espacio de expresión existe y eso habla de cierto registro democrático que se hace presente a partir de treinta y tantos años complejos, no carentes de conflictos por cierto, que la sociedad argentina viene tramando poco a poco desde la dictadura. Por ejemplo, los hilos que invocan memoria y justicia aparecieron en el formato pre político que en conjunto marcó la marcha. No digo pre político en sentido peyorativo sino descriptivo. No es menor, en segundo lugar, la composición de la marcha y ciertos rituales que la definen: el respeto por los canteros, el polimorfismo ideológico que a falta de expresión más certera llamamos derecha, la capacidad de movilización que tienen ciertos medios con respecto a un imaginario concreto de las clases medias y medias altas urbanas en el país, entre otras cosas. Se le opuso durante el día un discurso sobre la proyección internacional del país en el plano de la tecnología nuclear, podría haber sido otra cosa, eso no importa, las industrias y el trabajo desplegado a partir del control de ciertos procesos tecnológicos, etc. Es decir, hubo en circulación dos discursos fuertemente morales, como todos los discursos en un punto, que se dirigían uno a mostrar consecuencias, políticamente articulado, y el otro a mostrar sobre un hecho de sangre (no sabemos de qué naturaleza todavía), los rastros y restos de una expresión pre política que no acierta a estructurarse y brindar confianza representacional. Es claro que uno puede hacer varias cosas cuando se dan estas marchas, lo que no puede hacer es simular que no existieron. El mayor riesgo se presenta allí, un riesgo que proponen por otra parte muchos de los participantes de la caminata, a saber, hacer como que el otro no hace, no produce eventos, no impacta en ningún plano, etc. De allí se deriva una demanda real y concreta para la derecha argentina: la construcción de un discurso complejo. Un discurso que desde quien enuncia pueda hacer algo más con los restos con los que pacta actualmente. No basta cierta dimensión donde se expresa indignación, no parece suficiente para una discusión democrática que apenas un poco más allá de la superficie del discurso institucional emerjan las sobre simplificaciones que produjeron en el orden simbólico y material de la historia de este país las horas más sombrías, bajo nombres variados pero similares en su función discursiva, los otros, los corruptos, los subversivos, los zurdos, los fachos, los negros, los putos, los cabecitas, etc., etc. La marcha de ayer, me parece, demostró que hay pocos lenguajes articulados en el espacio relativamente heterogéneo que constituyó. Puede sonar extraño lo que voy a decir dado que me considero en las antípodas de casi todo lo que allí pasó, excepto, claro, de que es preciso explicar cómo murió el fiscal, de eso no hay duda, pero, me parece, que como nunca antes es preciso imaginar fuera de toda ilusión consesualista que casi siempre expresa una idea velada de sumisión, que las derechas argentinas necesitan discursos articulados en la experiencia democrática, no sólo restos que evoquen esa experiencia, sino una articulación profunda que vaya más allá de los argumentos liberales simplificados que la mayoría de sus intelectuales y voceros expresan. Un lugar para comenzar, me permito sugerirles, es tensionar el discurso liberal con las prácticas que llevan adelante, desandar los engarces incuestionados de conservadurismo y pensamiento liberal, presionar sobre los límites de cierta expresión refugiada en constitucionalismos mediocres e imaginarios chirles sobre lo que llaman el "mundo". Salirse de la zona de confort pues. Digo todo esto en defensa propia, porque queda claro desde hace mucho tiempo que vivimos juntos y viviremos juntos, más allá o más acá de toda separación, más allá y más acá de las brechas, hondonadas y demás metáforas. A menos, claro está, que las tesis de Micky Vainilla y sucedáneos triunfen. Ya sabemos el resultado de eso.


Alejandro de Oro

Ver, V


He visto señorita,
que en el polvo de un mueble
usted ha escrito NO con el dedo,
pero está equivocada
se ha asustado de su primer muerte, nada màs
Ocurre que si ha escrito eso
viene después alguien y pasa el plumero
Siempre sucede olvido
Es lindo que la cosa sea así,
con alas de mariposas muertas
óxido y moho cimientos carcomidos porque
las ruinas son necesarias
Entonces compóngase el cabello
arréglese el vestido;
repita conmigo diga: Las aves de paso son hermosas

Por Leónidas Escudero, poeta sanjuanino. Argentina

Libro: Ler dije y me dijo



quinta-feira, 26 de fevereiro de 2015

DESPEDIDA


»Mesmo não tendo sido ouvida
É para sempre a despedida »
(N. Mihalkov, paráfrase)

Amigos, a canção chega a seu ponto
final. Adeus. Meu túmulo está pronto.
Poderia ter tido mais talento
ou trabalhado mais. Não deu. Lamento.
Se bem que acontecer desta maneira
seja um azar, admito, embora queira
viver mais, que bastou : não vale a pena
queixar-me de uma vida bela e plena.
Como esmeralda e jaspe no veludo,
meses preciosos ainda são, contudo,
gemas que ofuscam meu olhar contente;
cada aurora e manhã ainda é um presente.
Desfruto o que me resta e, glutão frente
a um gordo steak, roerei enquanto posso

meus derradeiros dias rente ao osso.

GYÖRGY PETRI
Tradução : Nelson Ascher

ESQUEÇA


Não diga que é o fim.
(Fim, afinal, do quê,
se é que tem fim de fato?)
Não diga coisa alguma
-- Algo melhor que não
Dizer coisa com coisa.
Esqueça que viveu
E tudo o que já quis.
Não é mais relevante.
Desacostume-se de ser :
Não viver é melhor.



 GYÖRGY PETRI

Tradução : Nelson Ascher

QUE PENA

  
Que pena morrer justo quando
as coisas vinham melhorando,
mas não faz mal, reunindo em breve
chuva estival, restos de neve,
ramas com cheiro de aguardente
no outono, irei, sem que o lamente,
mesclar-me às folhas, água, argila :
a encosta aguarda-me tranquila ;
quanto ainda falta e estarei junto
de Lilla e Maya é o que pergunto.
(Eu desceria à cova pronta-,
mente, mas quem vai tomar conta
de Mari ou dar-lhe flor, assim
que os vermes nutram-se de mim?)

GYÖRGY PETRI

Trad : Nelson Ascher