quinta-feira, 3 de dezembro de 2015



no brasil do século 21 (de 2015 para 2016) há muita dissolução de lama tóxica, porrada em secundarista (diga-se médio ensino), império de impeachement, contas na suíça e gestação com microcefalia. sem indignação seletiva, sim?

Adriana Zapparoli

Deus (ou minha consciência)


Deus (ou minha consciência) que me livre de um dia me julgar acima da crítica dos amigos. De achar que sou perfeito e que sempre estarei certo. Se isso acontecer terei sido vencido pelo maior de todos os meus inimigos - meu ego. Estarei cercado por oportunistas. Viverei uma vida inautêntica, de bajulações, chantagens, de vitórias sem mérito.   

A literatura hoje não passa de um hobbie meio arcaico: inútil, irrelevante, inofensivo. Como aeromodelismo, filatelia, bonsai... O que buscamos queimando as pestanas em tantos e tantos livros? Uma epifania, o santo graal, o paraíso perdido? Não sei. Eu pensei que era tudo (a revelação da máquina do mundo), hoje desconfio que é nada. Mas é um nada com cara de tudo. Há na saudade dessa aura algo da aura perdida, um vislumbre dos reflexos da idade do ouro... Não importa se é ou não irrelevante. De repente a única coisa importante na vida é a irrelevância. Pronto, confesso: sou irrelevante. E me regozijo nisso.

Will Coutinho Hamon
"O golpe não passará! Caros amigos e amigas, a situação do país é gravíssima com a ameaça de um golpe paraguaio no Brasil, via Legislativo. Dilma foi reeleita para governar até 2018. Este foi o resultado das urnas no qual o povo brasileiro manifestou por sua permanência. Não são pesquisas de empresas privadas ligadas à Globo e à Folha que têm legitimidade para dizer quem deve governar o país. Eduardo Cunha é um velho corrupto com uma longa ficha corrida de crimes e contas milionárias no exterior de dinheiro desviado. Ele não tem legitimidade para seguir presidindo a Câmara dos Deputados e só abriu o processo de impeachment contra Dilma para tirar o foco das atenções às investigações contra ele. É preciso mobilizar. A democracia brasileira está em risco. Todos os esforços concentrados para resistir a um golpe."

Do professor Thomas de Toledo



A batalha política mais que necessária e esperada. Apoiar Eduardo Cunha é apoiar tudo que existe de corrupção, mordomias e fisiologismos do poder legislativo. Os que querem o estilo Cunha na Presidência da República contra os que defendem Dilma, as eleições, a democracia, a legitimidade do voto e os avanços sociais. Façam suas escolhas. Quem quer ser governado por um Eduardo Cunha e companhias sem o respaldo do voto popular ? É o início do fim da crise econômica, que só começa a acabar com o fim da crise política. Dilma e a democracia vencem de novo.

Ricardo Costa de Oliveira

Ejercicio de artillería


Roberto Arlt

Esta historia debía llamarse no "Ejercicio de artillería", sino "Historia de Muza y los siete tenientes españoles", y yo, personalmente, la escuché en el mismo zoco de Larache, junto a la puerta de Ksaba, del lado donde terminan las encaladas arcadas que ocupan los mercaderes de Garb; y contaba esta historia un "zelje" que venía de Ouazan, mucho más abajo de Fez, donde ya pueden cazarse los corpulentos elefantes; y aunque, como digo, dicho "zelje" era de Ouazan, parecía muy interiorizado de los sucesos de Larache.

Este "zelje", es decir, este poeta ambulante, era un barbianazo manco, manco en hazañas de guerras, decía él; yo supongo que manco porque por ladrón le habrían cortado la mano en algún mercado. Se ataviaba con una chilaba gris, tan andrajosa, que hasta llegaba a inspirarles piedad a las miserables campesinas del aduar de Mhas Has. Le cubría la cabeza un rojo turbante (vaya a saber Alá dónde robado), y debía tener un hambre de siete mil diablos, porque cuando me vio aparecer con mis zapatos de suela de caucho y el aparato fotográfico colgando de la mano, me hizo una reverencia como jamás la habría recibido el Alto Comisionado de España en el protectorado; y en un español magníficamente estropeado, me propuso, en las barbas de todos aquellos truhanes que, sentados en cuclillas, le miraban hablar:

-Gran señor: ninguno de estos andrajosos merece escucharme. Dame una moneda de plata y te contaré una historia digna de tus educadas orejas, que no son estas orejas de asnos.

Y con su brazo mutilado señalaba las orejas sucias de los campesinos Yo esperaba que todos los tomates podridos que allí fermentaban por el suelo se estrellarían contra la cabeza del "zelje" de Ouazan; pero los andrajosos, que formaban un círculo en torno de él, se limitaron a reírse con gruesas carcajadas y a injuriarle alegremente en su lengua nativa; y entonces yo, sentándome en el mismo ruedo que formaban los hombres de la tribu de El-Tulat, le arrojé una moneda de plata, y el manco insigne descalzo y hediondo a leche agria, comenzó su relato, que yo pondré en asequible castellano.

En Larache, un camino asfaltado separa el cementerio judío del cementerio musulmán. El cementerio judío parece una cantera de tallados mármoles, y todos los días de la semana podréis encontrar allí mujeres desesperadas y hombres barbudos con la cabeza cubierta de ceniza, que lloran la cólera de Jehová sobre sus muertos.

El cementerio musulmán es alegre, en cambio, como un carmen; los naranjos crecen entre sus tumbas, y mujeres embozadas hasta los ojos, escoltadas por gigantescas negras, van a sentarse en un canto de la sepultura de sus muertos y mueven las manos mientras, compungidas, lloran a moco tendido.

El teniente Herminio Benegas venía a pasearse allí. Un inexperto observador hubiera supuesto que el teniente Benegas, al mirar el cementerio de la izquierda, quería conquistar a alguna bonita judía, o que, al mirar el cementerio de la derecha, pretendía enamorar a alguna musulmana emboscada en el misterio blanco de su manto. Pero no era así.

El teniente Herminio Benegas no estaba para pensar en judías ni en musulmanas. El teniente Benegas pensaba en Muza; en Muza, el usurero.

¡Pensaba en sus deudas!

Muza, el usurero, vivía en una finca que hay a la misma entrada de la puerta de Ksaba. Muza, el usurero, para contrarrestar el maravilloso tufo a queso podrido y a residuos que flotaba en el aire, tenía junto a la muralla dentada un jardín extendido apretado de limones, con "parterres" tupidos de claveles y rosales, que cinco esclavos del aduar de Mhas Has cuidaban diligentemente, mientras Muza, plácido como un santón, se mesaba la barba y miraba venir a sus clientes. Atendía a los desesperados entre capullos de rosas. Él no tenía escrúpulos en trabajar con corredores judíos. Muza se había especializado con los oficiales de la guarnición española. Cierto que a los oficiales les estaba terminantemente prohibido contraer deudas con prestamistas musulmanes, pues podían complicarse las cosas... Pero el teniente Herminio Benegas, una noche, contempló la verdosa muralla, almenada y triste, las campesinas dormidas junto a sus montones de leña seca, y, naturalmente, maldiciendo su destino, enfundado en un chilaba para cubrir las apariencias, fue y levantó el pesado aldabón de bronce que colgaba de la baja, sólida y claveteada puerta de la finca de Muza.

Siempre era a esa hora, cuando el cielo toma un matiz verdoso, que llegaban los clientes de Muza.

Tan advertido estaba su gigantesco portero -un eunuco tunecino negro y corpulento como un elefante-, que sin hablar, inclinándose humildemente, hacía pasar a la futura víctima de Muza hasta el jardín. El prestamista, bajo un arco lobulado con muescas de oro y filetes de lapislázuli, se levantaba, y besándose la punta de los dedos, acogía a su visitante con la más exquisita de las atenciones musulmanas. Haciendo sentar a su visitante en muelles cojines, le agasajaba, le acariciaba y le decía:

-Honras mi casa. Que Alá te cubra de prosperidad a ti y a tu noble familia. Hoy es un gran día para mí. ¿Cuánto necesitas? No te preocupes. Soy feliz al servirte.

Cuando Herminio Benegas respondió: "Cinco mil pesetas", Muza se lanzó a reír.

-¿Y por ese montoncito de leña seca te preocupas? Yo creía que era un incendio. ¡Nada más que cinco mil pesetas!... ¡Tú, un oficial español!... ¡Juro, por las barbas del Califa, que te llevarás diez mil pesetas de mi casa!... ¿No sabes que el Profeta ha dicho que las manos de los impíos están cerradas para la generosidad? Quiero que tu día de hoy sea hermoso y dulce. ¡Alí, Alí; tráele café a este hermoso oficial español!

Ciertamente que Benegas se llevó diez mil pesetas..., y firmó un recibo por quince mil.

-Tú no te preocupes -le había dicho Muza-. Seré contigo más bondadoso que tu padre y que tu madre, a quienes no tengo el honor de conocer.

Benegas volvió una vez, y luego otra y otra.

Un día, Muza se levantó adusto de sus cojines. Era la primera vez que Benegas veía de pie al prestamista. Muza era alto como una torre. Las barbas, que le llegaban hasta el ombligo, le daban el aspecto de un Goliath. El prestamista, tomándose con la mano un haz de estas barbas, dijo, al tiempo que se las retorcía con colérica frialdad:

-¿Qué te has creído? ¿Que yo asalto a los traficantes, como ese bandido de Raisuli? Te he tratado bondadosamente, como si fuera tu padre y tu madre. Y tú, ¿qué me has dado? ¡Papeles, papeles con tu firma!... ¡Me pagas, o iré a ver a tu coronel!...

Benegas pensó que podía embutir todas las balas de su revólver en la barriga de aquel monstruo, pero también pensó que podían fusilarlo. Y apretando los dientes, vencido, pidió:

-Dame tres días de plazo..., cuatro...

Muza se dejó caer sobre los cojines y respondió:

-Hasta el domingo estaré en mi finca de Guedina. El lunes, si no me has pagado, veré a tu coronel.

Y no terminó de pronunciar estas palabras, cuando frío, negro y exquisitamente homicida, el teniente vio aparecer a su lado al eunuco tunecino, que le acompañó hasta la puerta de calle, arqueando profundas zalemas.

El teniente Ruiz estaba quitándose las botas cuando Benegas entró a su cuarto. Ruiz se quedó con las manos olvidadas en los cordones de la bota al mirar el contraído semblante de Benegas:

-¿Qué te ha dicho Muza?

-El lunes verá al coronel.

Ruiz comenzó a quitarse las botas, y dijo:

-Mañana saldremos para los bosques de Rahel

-¿Rahel?

-Sí; hay que terminar los ejercicios de tiro en la parcela de Guedina.

Benegas se recostó en su cama. Estaba perdido si el prestamista veía al coronel. Y Muza no era hombre de andarse con bromas. Había metido en cintura a más de un bravucón de Larache. Se decía que una de sus hijas estaba en el harén del Califa.

¿Qué hacer?

Ruiz ya se había dormido. Benegas apagó la luz.

Por la ventana enrejada entraba una claridad festiva, reticulada. ¿Qué hacer? Benegas se levantó y abrió despacio la puerta. Allá, en el fondo del patio, se veía el escritorio del coronel, iluminado. Benegas se decidió. Cruzó el patio y se detuvo frente al cuerpo de edificio que ocupaba el coronel. Un centinela se cuadró frente a él. Benegas trepó unas escaleras y golpeó con los nudillos en una puerta.

Una voz ronca respondió:

-Adelante.

Benegas entró. Recostado en un sofá, con la chaqueta desprendida, el coronel Oyarzún parecía estudiar con la mirada las cotas de un mapa verde que estaba allí frente a sus ojos. Era un hombre pequeño, canijo, rechupado. Lo miró al teniente, y comprendió que el hombre iba en busca de auxilio: Entonces se incorporó y, ya sentado en el sofá, dijo:

-Pase teniente -le señaló una silla-. Siéntese.

Benegas obedeció. Tomó una silla y se sentó frente al coronel. Pero el coronel no parecía tener mucha voluntad de hablar. Callado, miraba tristemente el suelo. Y sin saber por qué, Benegas sintió lástima por aquel hombre flaco y canijo. ¿Sería verdad lo que se murmuraba: que el coronel se había aficionado al haschich? Cierto es que allí el haschich andaba en muchas manos...

-¿Qué le pasa?

Benegas comenzó a contar al coronel la historia de su enredo financiero con Muza. Por un instante pensó en contarle una mentira al coronel: que Muza le había pedido los planos de las baterías que defendían el valle Lukus; pero, rápidamente, comprendió que el coronel podía adivinar su mentira o tratar de aprovecharla. Mejor era decir la absoluta verdad.

El coronel, sentado en la orilla del sofá, le escuchaba, levantando de tanto en tanto sus grandes ojos pardos. Cuando Benegas terminó su relato, el coronel se puso de pie resueltamente. Tenía todo el aspecto de un mico triste. Benegas, rígidamente cuadrado, esperó su sentencia. El coronel encendió un cigarrillo, miró melancólicamente el mapa de las cotas, y dijo:

-Hay siete tenientes en este cuerpo en la misma situación que usted. ¡Esto es intolerable! Mañana salimos a cumplir ejercicios de batería en los bosques de Rahel. Guedina está atrás. No me causaría mucha gracia que cayera algún proyectil, por equivocación, sobre la finca de Muza..., aunque, en verdad, mucho no se perdería. Buenas noches, teniente.

Benegas, tieso, saludó. Había comprendido.

La parcela de Guedina se extendía por el valle, y allí, en su centro, se veía el castillete con sus torrecillas de piedra, perteneciente a Muza, el prestamista. Más allá se extendían las colinas pizarrosas, empenachadas de borbotones de verdura rojiza y verde, y allá lejos, en una loma, el lienzo de cielo estaba cortado por la línea azulenca de los bosques de Rahel.

Muza, sentado en el tondo de su parque, bajo las ramas de un naranjo con Aischa a su lado, probaba unas cortezas de limón confitado, que Aischa, soportando en un plato, le ofrecía, sonriendo, de rodillas.

Fue un silbo de pirotecnia; Muza miró, sorprendido, en rededor, cuando un obús estalló sobre la cresta del bosque.

Aischa, temblorosa, apretó contra él su juventud; pero Muza, espantado, se puso de pie, y no había terminado de hacerlo cuando un estampido más próximo levantó del suelo una columna de fuego y de tierra; y Aischa, desmayada de terror, cayó sobre el césped. Muza la miró un instante sin verla y echó a correr hacia adentro del parque.

Su terror no conocía límites porque era un hombre pacífico. Sabía que varias baterías estaban haciendo ejercicio de tiro más allá de la cortina azulenca del bosque de Rahel; pero de allí a...

Esta vez el impacto fue decisivo. El obús alcanzó el vértice de la torre de piedra, y la torre de piedra de su hermosa finca se levantó por los aires como si la hubiera arrancado una tromba por los cimientos; luego se desmoronó en una lluvia de cascotes, y un grupo de criadas, de mujeres sin velo, de esclavos, salió del pórtico principal chillando y arrastrando las criaturas consigo. Las mujeres entraron en el ala derecha del parque.

Otro estampido hizo temblar el suelo. Los muros de piedra del antiguo castillo, que había pertenecido al cheik de Rahel, se resquebrajaron; una teoría de columnitas, aventada al espacio por la explosión, fue a derramar sus tallos de mármol en un estanque; nuevamente una cortina de proyectiles barrió el suelo y los pocos lienzos de muralla que quedaban en pie bajo el sol de la tarde temblaron y cayeron.

Muza se dejó caer al suelo y comenzó a llorar. Comprendía. Los siete tenientes del cuerpo de artillería, los siete hombres que él había beneficiado con sus préstamos, bombardeaban deliberadamente su hermosa finca. No vacilaron en matarle a él, a sus nueve esposas, a sus diecisiete criados. Como en una pesadilla lo veía al maldito teniente Benegas, rodeado de sus soldados, incitándolos a concluir la obra destructora con un asalto a la bayoneta.

Las lágrimas corrían por el barbudo semblante del gigantesco Muza. Pero el fuego de las baterías parecía enconado rabiosamente sobre las ruinas; algunos proyectiles habían roto los caños del estanque; a cada explosión las piedras volaban entre espesas nubes de humo negro y polvo; por sobre el césped se podían ver los muebles destrozados por la explosión, los cojines despanzurrados. Cada proyectil arrancaba de la tierra surtidores de cascajos.

Muza, escondido ahora tras un árbol, miraba aterrorizado esta completa destrucción de sus bienes.

Evidentemente, los tenientes de artillería eran gente terrible.

Nuevamente le pareció al prestamista ver al teniente Benegas rodeado de soldados adustos, dispuestos a escarbarle en el vientre con la punta de sus bayonetas. Y el terror creció tanto en él, que de pronto se puso a gritar como un endemoniado, y ya no le bastó gritar, sino que con peligro de su propia vida corrió hacia las ruinas de la finca. Las mujeres del bosque le gritaban que se detuviera, que le iban a herir los cascos de los proyectiles que otra vez podían caer; pero Muza, sordo, desesperado, quería acogerse a sus bienes despedazados, y espoloneado por el furor que hacía girar el paisaje ante sus ojos como una atorbellinada pesadilla de piedra y de sol, dando grandes saltos se introdujo entre las ruinas; su cuerpo chocó pesadamente contra una muralla, la muralla osciló y los cuadrados bloques de granito se desmoronaron sobre su cabeza. Muza, el prestamista, dejó para siempre de facilitar dinero a los cristianos.

Veinticuatro horas después el coronel presentó un sumario al Alto Comisionado, y el Alto Comisionado se excusó ante el Califa:

-Ocurrió que durante la marcha el retículo de un telémetro se corrió en su visor a consecuencia de un golpe, lo que determinó un error de cálculo en el "reglage" del tiro. Era de felicitarse que la desgracia de Guedina no hubiera provocado más muertes que la de Muza, víctima no de los proyectiles, sino de su propia imprudencia.

El Califa, infinitamente comprensivo, sonrió levemente. Luego dijo:

-Me alegro de que el asunto no tenga mayor trascendencia, porque Muza no pertenecía a la comunidad marroquí, sino argelina.

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Biblioteca Digital Ciudad Seva

quarta-feira, 2 de dezembro de 2015

"Por coerência com os seus princípios e com o indicativo aprovado em encontro do Partido dos Trabalhadores de candidatura própria para 2016, ela deixa a SMTE após três anos no cargo." Trecho da nota oficial que informa a saída da vice-prefeita Miriam Gonçalves da Secretaria do Trabalho. É uma atitude pra lá de positiva, que reforça a decisão do PT de ter candidatura própria e a necessidade de romper o mais breve possível com a gestão Fruet. Há uma contradição flagrante entre a atitude da companheira Miriam e a nota do presidente do PT, que procura tirar a importância do encontro municipal petista de sábado.

Mas não nos incomodemos. A realidade vai se impor, já está se impondo. O desconforto inicial é o mesmo de assistir a um concerto de piano executado por um burocrata. Em vez de distinguir as teclas brancas e pretas e saber quando recorre a umas ou outras, o burocrata bate no teclado com a sua pasta cheia de ofícios e memorandos.

Roberto Elias Salomão

domingo, 29 de novembro de 2015

Ahora todo está claro



Mario Benedetti

Cuando el presidente Carter
Se preocupa tanto
De los derechos
Humanos
Parece evidente que en ese caso
Derecho
No significa facultad
O atributo
O libre albedrío
Sino diestro
O antizurdo
O flanco opuesto al corazón
Lado derecho en fin

En consecuencia,
¿No sería hora
De que iniciáramos
Una amplia campaña internacional
Por los izquierdos
Humanos?

Volver a poemas de Mario Benedett


eu já gostei muito deste cara - lembro quando me fascinei com "a idade da razão", para o qual eu não tinha nem idade e nem razão, para ler - depois veio "a náusea", de camus (que depois perdeu a posição, dentre minhas leituras prediletas, para o monstro graciliano e seu "angústia" - aliás, meu prosador predileto, cá por estas terras); "o ser e o nada" teve uma primeira leitura um tanto atabalhoada por mim, mas, da segunda vez, foi bem mais claro. até arriscaria uma terceira leitura - só que estou me dedicando a outras praias. contudo, confesso que sartre ganhou uma perspectiva nova, depois que li a digníssima e fodástica simone de beauvoir.

William Teca via Colunas Tortas

sábado, 28 de novembro de 2015


Éramos jovens e desde 1978 Renato Russo já narrou a sujeira do Senado, quando não sujeira, mas o se cheira pra todo lado. Vaza-Jato derrubou Delcídio, um típico político negocial de Brasília, que fez carreira e foi ligado ao PSDB, como quase todos os denunciados do esquema das atividades gerenciais na Petrobras, atuantes desde a época do Fernando Henrique e do PSDB. Quando o vento mudou Delcídio passou para o PT, para continuar operando. Mais um vazamento constrange o STF e a resposta é rápida com as prisões. Melhor para o governo e para o PT do que um longo processo e uma longa sangria política desatada pelas denúncias contra Delcídio, que se junta a muitos outros Demóstenes da vida, moralistas sem moral. A prisão do banqueiro André Esteves, dono do BTG Pactual, preocupa muito a oposição de direita. Se as mesmas regras fossem aplicadas o PSDB, amigo íntimo do BTG Pactual, financiador e presente nos casamentos, viagens e helicópteros da cúpula tucana, íntimo de Aécio, Beto Richa e muitos outros parlamentares, que temem o mesmo destino de Delcídio, se as mínimas regras de isonomia fossem aplicadas para todos políticos do PSDB. Se o PT foi atingido e beneficiado com a rápida queda de Delcídio, o PSDB tem muito mais a perder a médio prazo se puxarem os fios da meada do BTG e de Delcídio. José Serra também foi citado nas devagrações, o empresário Gregório Marin Preciado é a pessoa relacionada com o lobista e delator Fernando Baiano. Preciado é casado com uma prima do senador tucano José Serra. A coisa vai longe.

Ricardo Costa de Oliveira 

quinta-feira, 26 de novembro de 2015

A cordialidade em Sergio Buarque de Holanda e a meritocracia


Valerio Arcary

“A cordialidade…a lhaneza no trato, a hospitalidade, a generosidade, virtudes tão gabadas por estrangeiros que nos visitam, representam com efeito um traço definitivo do caráter brasileiro.”

Sergio Buarque de Holanda[1]

A meritocracia é hoje uma das ideologias mais poderosas no Brasil. Mas a influência deste critério liberal é, relativamente, recente e coincide com a urbanização acelerada, sobretudo a partir dos anos trinta do século XX.

A meritocracia defende a igualdade de oportunidades. Argumenta que processos de seleção devem ser organizados tendo como critério central o esforço ou a aptidão, o empenho ou o valor, portanto, o merecimento. Para qualquer pessoa razoável parece mais justo o critério meritocrático do que o hereditário ou o do favor. Porque é mais equitativo do que o parentesco, mais lícito do que a confiança, e menos aleatório do que o sorteio. Certamente é melhor o critério da capacidade do que a consanguinidade, melhor a destreza do que o compadrio, melhor a dedicação do que o favorecimento. Esse é o limite do liberalismo: a equidade, ou seja, a igualdade de oportunidades.

O Brasil era tão reacionário até poucas décadas atrás que ser liberal era confundido com ser de esquerda. Mas é bom saber que a meritocracia corresponde a uma visão liberal do mundo, portanto, uma ideologia burguesa. O socialismo defende a igualdade social. A igualdade de oportunidades não é a igualdade social. É progressiva quando comparada aos critérios pré-capitalistas que favoreciam o parentesco ou o apadrinhamento. Mas é regressivo quando comparado com o socialismo.

Por exemplo: o critério meritocrático é aquele que defende que devem estudar na universidade pública aqueles que foram aprovados nos exames de acesso, portanto, os mais preparados. O critério socialista é que todos devem poder ter acesso ao ensino superior. E enquanto isso não for possível, o critério socialista é a defesa de cotas sociais e raciais para favorecer os mais desfavorecidos compensando a desigualdade. No Brasil arcaico só podia fazer curso superior os que pertenciam à classe dos proprietários, quem podia pagar, ou quem “ganhava” o favor de uma vaga.

A meritocracia ganhou hegemonia ideológica no Brasil muito lentamente. Foi lento o processo porque houve resistência. E não nos surpreendamos se ainda há relutância. Prevaleceu durante muitas gerações uma inserção social quase hereditária: os filhos dos sapateiros, ou dos alfaiates, ou dos comerciantes, ou dos médicos, engenheiros, advogados herdavam o negócio dos pais. A grande maioria do povo não herdava nada, porque eram os afrodescendentes do trabalho escravo, predominantemente, agrário.

A mobilidade social era muito baixa. O Brasil agrário era uma sociedade muito desigual e rígida, quase estamental. Era estamental porque os critérios de classe e raça se cruzavam, forjando um sistema híbrido de classe e castas que congelava a mobilidade. A ascensão social era somente individual e estreita. Dependia, essencialmente, de relações de influência, portanto, de clientela e dependência através de vínculos pessoais: o pistolão. O critério de seleção era de tipo pré-capitalista: o parentesco e a confiança pessoal.

A cordialidade e a resistência à meritocracia

Sergio Buarque de Holanda foi o primeiro que deu importância ao tema da resistência ideológica ao liberalismo no livro Raízes do Brasil, publicado em 1936. Muitos interpretaram, erroneamente, que ele estaria defendendo que o conceito de “homem cordial” era mesmo uma imagem que remetia somente a uma afetuosidade natural, uma gentileza autêntica, uma presteza no trato. Outros concluíram, mais rapidamente ainda, que o conceito da cordialidade buscava capturar as consequências positivas de um tipo de colonização que tolerou a miscigenação racial. Mesmo se baseada na escravidão, teria evitado as formas violentas de discriminação e apartação como nos EUA e na África do Sul e explicaria a colaboração social pela via individual da busca do favorecimento e clientela.

Nos anos trinta a sociologia estava ainda prisioneira do paradigma da busca da compreensão do caráter nacional de cada povo e, portanto, se dispersava em construções ideológicas. A visão do Brasil como um país de povo dócil e intensamente emocional correspondia às necessidades da classe dominante. Uma nação em que, apesar das desigualdades econômicas abissais, se manteria uma incomum coesão social.

Sergio Buarque tinha outra preocupação. Percebia que a cordialidade do brasileiro era uma forma cultural de luta pela sobrevivência e adaptação a um sistema no qual a ascensão social dependia do favorecimento. A cordialidade ocultava a imensa brutalidade das relações sociais, camufladas através de uma intimidade falsa, expressão do controle privado do espaço público. A cordialidade era expressão do medo da miséria e do imenso atraso histórico. Ao mesmo tempo, uma manifestação no terreno dos costumes da resistência cultural de um povo. Da cordialidade veio o “jeitinho”, ou seja, a ideologia da improvisação: a consagração do drible das regras universais, da frieza da lei igual para todos. Da cordialidade veio o elogio do “levar vantagem”, a ideologia da conivência com a conveniência, portanto, a legitimação do proveito, a cumplicidade com a corrupção.

A cordialidade foi a mãe do “jeitinho”. Essa foi a forma histórica encontrada de garantir mobilidade social individual em uma sociedade rígida: através de relações pessoais de compadrio e favor para preservar a paz social e encontrar a solução de conflitos. Prevaleceu o recurso de saídas negociadas e concertadas.

A cordialidade é uma forma de oportunismo, e o oportunismo não é uma jabuticaba brasileira. É mundial. Mas o oportunismo, ou seja, o vale tudo na luta pela ascensão social, assumiu em diferentes sociedades diferentes formas de legitimação. A cordialidade foi a forma cultural específica do Brasil: a tolerância com a bajulação, o fascínio pela lisonja, o consentimento da submissão, a anuência com o embuste remetem ao fim tardio da escravidão. Esta forma arcaica de dissimulação como estratégia individual de mobilidade social ainda sobrevive em um amálgama cultural único.

A meritocracia como pilar de uma visão liberal do mundo

Não obstante, muita gente na esquerda interpreta a defesa da meritocracia como uma ideologia reacionária, e não estão errados. A meritocracia está preocupada, também, com a ascensão individual, porém, é um dos alicerces da ideologia liberal e, portanto, reivindica o princípio da igualdade formal: todos seriam iguais diante de direitos e deveres universais, ou seja, diante da lei. A meritocracia é uma ideologia de conservação da desigualdade social. Ela defende que é necessário tratar os desiguais de forma igual. Isso só pode resultar, evidentemente, na reprodução da desigualdade.

O critério socialista é tratar os desiguais de forma desigual, favorecendo mais oportunidades para os que nunca tiveram oportunidade alguma. O tema, no entanto, é mais complicado. É impossível imaginar uma experiência de transição ao socialismo, portanto, uma etapa histórica em que ainda é necessária uma regulação da escassez, sem que o critério meritocrático seja utilizado. Quando é necessária uma seleção, critérios transparentes são indispensáveis. A meritocracia pode ser regulada com outros critérios, como cotas sociais e raciais, mas não pode ser dispensada. Não foi por outra razão que os bolcheviques mantiveram os especialistas em suas funções depois da vitória da revolução de Outubro. Fosse nas Forças Armadas, na gestão das empresas ou nas Universidades, foi indispensável aproveitar os quadros de maior instrução ou experiência que tinham se formado sob o regime czarista.

É verdade que quando deixa de ser somente um critério e se agiganta como uma concepção do mundo a meritocracia se transforma em pilar da ideologia liberal, e passa a ser muito perigosa. A ideologia meritocrática não somente aceita, mas defende que a desigualdade social tem um fundamento racional e, portanto, necessário. Classes sociais diferentes seriam um resultado natural de um processo de diferenciação que repousaria na desigualdade natural. Esta conclusão é falsa.

O lugar de cada um na sociedade corresponderia, ou deveria corresponder ao vigor ou ao talento. Os meritocráticos sublinham o papel da educação, mas também da vocação. A hierarquia social seria justa, desde que ordenada pela meritocracia.

A classe média é uma presa fácil da ideologia meritocrática

Não surpreende que ela seja uma ideologia tão poderosa na classe média da sociedade contemporânea. A classe média se reconhece a si própria com um grupo social que ascendeu em função do mérito. Os pequeno-burgueses que têm seus próprios negócios e que são muito dedicados ao seu trabalho e, por isso, têm orgulho da sua dedicação reivindicam, furiosamente, a meritocracia. Furiosamente, porque resistem às políticas compensatórias, e se opõem ao direito dos trabalhadores de usarem a sua força social para se defender com seus métodos de luta, como a greve.

As novas camadas médias urbanas que ascenderam em função da elevação da escolaridade são, também, orgulhosas dos sacrifícios que fizeram para se educar. Acreditam que o Brasil seria o melhor dos mundos, não fosse a corrupção. As classes médias no mundo contemporâneo são muito heterogêneas, e não têm e não podem ter um projeto para sociedade. Seguirão uma das duas classes mais fortes: capital ou trabalho.

No Brasil, ao final da década de 1970, elas se inclinaram à esquerda, embora com oscilações, como as ilusões em relação ao Cruzado em 1986, ou o apoio ao Real entre 1994/98: seus humores políticos traduziam um crescente mal-estar diante da estagnação prolongada da economia, o enrijecimento do processo de mobilidade social, o custo dos impostos depois da Constituição de 1988, e a corrupção crônica. Defensora intransigente da meritocracia como critério de ascensão social, a classe média, embora dividida, esteve presente nas Diretas em 1984, e sentiu a pressão do proletariado nas suas formas de luta e organização, durante os anos 1980.

A partir dos anos 1990 a classe média passou a temer, com a mesma intensidade com que se deslocou para a oposição à ditadura, o peso dos impostos, o castigo do desemprego dos filhos, e se ressentiu pela insegurança crescente e pelo perigo da delinquência. O intervalo da década passada, uma fase de crescimento econômico e maior colaboração de classes trouxe uma sensação de alívio que já desapareceu.

[1] Buarque de Holanda, Sergio. Raízes do Brasil. São Paulo, Companhia das Letras, Terceira Edição, 1997.


Blog convergência 

quarta-feira, 25 de novembro de 2015


Ricardo Costa de Oliveira

23 de novembro

Resultados eleitorais argentinos ainda mais divididos e mais apertados do que no Brasil. A Argentina periférica e mais pobre, com herança indígena, as Argentinas Guarani, Andina, Mapuche e Patagônica votaram diferentemente da Argentina das migrações europeias centrada em Buenos Aires e vizinhanças. Serve como alento para a direita não precisar de golpes militares ou de chicanas judiciárias para mudar presidências eleitas. O desafio é como uma candidatura mais à direita, apoiada pelos mais ricos e privilegiados pode mudar alguma coisa, sem piorar muito a vida dos descamisados e trabalhadores. A direita sul americana investiu muito antes em Piñeira (2010-2014) no Chile e colheu um fracasso muito grande. O grande desafio da democracia na América Latina é incluir socialmente os mais pobres, construir a cidadania das grandes massas de trabalhadores excluídas ao longo dos séculos, não governar para a minoria dos mais ricos neoliberais e servir apenas os interesses dos grandes capitalistas internacionais.

sexta-feira, 20 de novembro de 2015

1943: Nazistas fecham jornal "Frankfurter Zeitung"


INSTANTÂNEOS: NAZIFASCISMO E 2ª GUERRA MUNDIAL1933

Brecht foge da Alemanha 1933: Repressão ao Partido Comunista da Alemanha1933: Aprovação da Lei Plenipotenciária 1933: UFA demite funcionários judeus1933: Grande queima de livros pelos nazistas1933: DVP e DNVP se dissolvem 1933: Hitler controlava a imprensa falada1933: Alemanha deixa a Liga das Nações1934: Hitler manda executar Ernst Röhm 1934: Nazistas assassinam ditador da Áustria1934: Regime nazista intervém na Justiça 1935: Nazistas retiram a cidadania alemã de escritores e oposicionistas1936: Abertura dos Jogos Olímpicos de Berlim1936: Constituição do Eixo Berlim-Roma1936: Thomas Mann é expatriado1938: O pogrom da "Noite dos Cristais"1939: Assinado o Pacto de Não-Agressão1939: Eslováquia torna-se independente1939: Alemanha invade a Polônia1939: Programa nazista de extermínio1939: Soviéticos invadem a Polônia1939: Primeiro atentado contra Hitler1940: Alemanha inicia ofensiva ocidental1940: Armistício de Compiègne1940: Estreia do filme "O judeu Süss"1940: Crianças alemãs refugiam-se dos bombardeios1941: Selada aliança entre Londres e Moscou 1941: EUA decidem construir a bomba atômica 1941: Aberto o campo de concentração de Theresienstadt 1942: A Conferência de Wannsee1942: Genocídio dos judeus poloneses 1942: Judeus proibidos de ter animais domésticos1942: Ofensiva dos Aliados em El Alamein1942: Anne Frank inicia seu diário 1942: Batalha de Tobruk1942: Panfletos da resistência antinazista "Rosa Branca"1942: Pedagogo Janusz Korczak é deportado para Treblinka1942: Fracassa primeiro desembarque na Normandia1942: Tropas alemãs invadem o sul da França1943: Goebbels declara guerra total

Em 31 de agosto de 1943, o jornal "Frankfurter Zeitung", cuja relativa independência era tolerada para dar um tom liberal ao regime de Hitler, foi fechado pelos nazistas.

A última edição do jornal Frankfurter Zeitung foi publicada em 31 de agosto de 1943, quando o órgão que dava um tom liberal ao regime nazista foi proibido de circular por ordem pessoal do ministro da Propaganda, Joseph Goebbels. O jornal econômico republicano-liberal da era Bismark teve de parar as rotativas depois de dez anos de atividade sob o emblema oficial do partido nazista e do Terceiro Reich.

O Frankfurter, como era carinhosamente chamado pelos leitores, fora o diário de maior destaque da República de Weimar e era um incômodo constante para os nazistas. Tanto mais surpreendeu o fato de que ele continuara circulando depois de 1933.

Fritz Sänger, à época correspondente em Berlim e, após 1945, diretor da agência de notícias DPA, lembra que durante o nazismo toda a imprensa alemã foi amordaçada. Uma exceção era o Frankfurter Zeitung que, ao lado de alguns outros jornais, tentou combater o regime. Hitler acreditava que esses jornais serviriam de cartão de visita do nazismo no plano internacional.

Independência tolerada

O alinhamento da imprensa alemã com o nazismo, portanto, não era total, como frequentemente se afirma. Goebbels tolerava uma certa independência do Frankfurter Zeitung para tornar o nazismo socialmente aceitável nos meios burgueses. O ministro da propaganda esperava que a circulação do jornal servisse de prova da liberalidade do regime no exterior.

O alto nível dos artigos publicados pelo jornal era garantido por autores como o futuro presidente da Alemanha, Theodor Heuss, e os publicistas Walter Dirks, Karl Korn e Dolf Sternberger. No caderno de cultura escreviam esquerdistas-liberais como Ernst Bloch, Hermann Hesse ou Siegfried Kracauer.

Segundo Fritz Sänger, praticamente não ocorreram mudanças na equipe de redatores após a tomada do poder pelos nazistas. "Alguns, porém, foram demitidos, porque eram judeus. Outros foram embora. Vieram alguns novos, mas em apenas um caso foi desmascarado um membro do partido nazista, que logo sumiu. A redação, portanto, era um círculo fechado em que não ocorriam traições."

Os redatores do Frankfurter, no entanto, aceitaram passivamente a demissão dos colegas judeus e a faxina étnica na empresa. Como órgão de oposição, o jornal oscilava entre o oportunismo e uma certa autonomia. Com o início da Segunda Guerra Mundial, em 1939, a redação começou a silenciar.

Refúgio intelectual

Conteúdos subversivos somente eram publicados pelo folhetim num estilo de linguagem bem diferente do antissemitismo vulgar de um observador popular e serviam de refúgio intelectual para os leitores não nazistas. Segundo Dolf Sternberger, à época redator do Frankfurter Zeitung, apesar de usar uma série de malabarismos para escapar da censura, a direção do jornal foi obrigada a fazer concessões humilhantes ao nazismo.

Alguns jornalistas do Frankfurter até mesmo fortaleceram o regime com seu trabalho. Uma das versões correntes sobre a causa do fechamento do jornal foi a publicação de um artigo criticando as obras de Paul Ludwig Troost, um dos arquitetos preferidos de Hitler.

Outra versão é um artigo publicado em 23 de março de 1943 e que apresentou o cofundador do movimento nazista, Dietrich Eckart, mentor de Hitler e criador do slogan "Acorda Alemanha!", como indivíduo sem caráter e classificou sua obra literária como um amontoado de frases. Mencionou também que Eckart era um dependente de morfina.

Algumas semanas depois, o jornal foi proibido de circular, mas não em função da publicação do perfil de Eckart e, sim, devido aos paralelos que traçou com o morfinismo de Hermann Göring. Oficialmente, o regime alegou que o fechamento do jornal devia-se à medidas de economia de guerra.

Na realidade, o papel representativo do Frankfurter Zeitung para o exterior havia se esgotado em 31 de agosto de 1943. O comportamento da Alemanha na Segunda Guerra Mundial e os horrores de Auschwitz dispensavam qualquer tentativa de vender uma imagem liberal do regime nazista.

Michael Marek (gh)
Fonte Deutsche Welle


Rio de Lama que Vale uma vida

Quanto ele recebeu da Vale ?Quanto o seu partido fez pela irresponsabilidade das empresas ao não darem a Minas uma legislação que protegesse os mineiros? As leis impotentes , fracas diante do forte capital assassinou vidas um rio que corria ao oceano atravessando dois estados. Por isso ele está mudo . Um estado de Anastasias e Aécios não precisam de tsunamis.

Quando o capital não é controlado ele mata.Quando o Estado prevarica ou não legisla visando o bem comum - das pessoas pobres que mais precisam do estado,Torna-se um cúmplice coletivo sem face, mas com endereço conhecido. A Assembléia mineira e seu governador . Na época de tantas décadas abandonada, Minas Gerais ,a fome pantagruélica das mineradoras e metalúrgicas soterrou montanhas ,fez ninhos de águas pútridas e agora matou um rio e todas as vidas que dele dependiam.

O Senhor Aécio está calado, o senhor Anastasia, os executivos da Vale pensam em termos de números e como Eichmanns abstraem as vidas por traz de seus relatórios , faram todo o possível para minorar os custos para a Vale e sua sócia australiana. Dará até para dar uns trocados para quem perdeu toda uma vida

wrnj

1945: Início dos julgamentos de Nurembergue



INSTANTÂNEOS: NAZIFASCISMO E 2ª GUERRA MUNDIAL1933:

Brecht foge da Alemanha 1933: Repressão ao Partido Comunista da Alemanha1933: Aprovação da Lei Plenipotenciária 1933: UFA demite funcionários judeus1933: Grande queima de livros pelos nazistas1933: DVP e DNVP se dissolvem 1933: Hitler controlava a imprensa falada1933: Alemanha deixa a Liga das Nações1934: Hitler manda executar Ernst Röhm 1934: Nazistas assassinam ditador da Áustria1934: Regime nazista intervém na Justiça 1935: Nazistas retiram a cidadania alemã de escritores e oposicionistas1936: Abertura dos Jogos Olímpicos de Berlim1936: Constituição do Eixo Berlim-Roma1936: Thomas Mann é expatriado1938: O pogrom da "Noite dos Cristais"1939: Assinado o Pacto de Não-Agressão1939: Eslováquia torna-se independente1939: Alemanha invade a Polônia1939: Programa nazista de extermínio1939: Soviéticos invadem a Polônia1939: Primeiro atentado contra Hitler1940: Alemanha inicia ofensiva ocidental1940: Armistício de Compiègne1940: Estreia do filme "O judeu Süss"1940: Crianças alemãs refugiam-se dos bombardeios1941: Selada aliança entre Londres e Moscou 1941: EUA decidem construir a bomba atômica 1941: Aberto o campo de concentração de Theresienstadt 1942: A Conferência de Wannsee1942: Genocídio dos judeus poloneses 1942: Judeus proibidos de ter animais domésticos1942: Ofensiva dos Aliados em El Alamein1942: Anne Frank inicia seu diário 1942: Batalha de Tobruk1942: Panfletos da resistência antinazista "Rosa Branca"1942: Pedagogo Janusz Korczak é deportado para Treblinka1942: Fracassa primeiro desembarque na Normandia1942: Tropas alemãs invadem o sul da França1943: Goebbels declara guerra total


Poucos meses após o fim da Segunda Guerra Mundial e do suicídio de Adolf Hitler, alguns de seus principais colaboradores sentaram no banco dos réus, em 20 de novembro de 1945, para serem julgados por crimes de guerra.

Göring, Hess, Ribbentrop, Keitel, Dönitz, Raeder, Schirach e Sauckel no banco dos réus

Nurembergue, novembro de 1945. A cidade na qual Hitler e seus cúmplices eram festejados anualmente nas convenções do partido nazista está destruída, como a maioria dos centros urbanos alemães. O prédio da Justiça na rua Fürther Strasse, no entanto, mal fora danificado. Ali, na sala 600 do Tribunal do Júri, reuniu-se de 20 de novembro de 1945 a 1º de outubro de 1946 o Tribunal Militar Internacional.

Já durante a guerra os Aliados haviam decidido levar a elite nazista ao banco dos réus quando o conflito terminasse. Desde outubro de 1942, a Comissão de Crimes de Guerra das Nações Unidas juntava provas e documentos e elaborava uma lista de crimes.

"Quando eu comecei, no ano de 1942, a trabalhar neste assunto nos Estados Unidos, meus colegas americanos me perguntavam: 'Então, é tudo verdade? Podemos provar isto?' E eu respondia que podíamos comprovar 100%. Em Nurembergue, pude ver mais tarde que as coisas não eram 100%, mas 105%. Eles mesmos deixaram por escrito, a começar por Hermann Göring", recorda Robert Kempner, um jurista teuto-americano, que atuou na acusação em Nurembergue.

Lista de acusados
Em 20 de novembro de 1945, a audiência contra os principais criminosos de guerra foi aberta. A lista de acusados era um "quem é quem" do regime de Hitler: Hermann Wilhelm Göring, Rudolf Hess, Joachim von Ribbentrop, Robert Ley, Wilhelm Keitel, Ernst Kaltenbrunner...

Vinte e dois acusados proeminentes, entre eles três do estreito grupo de líderes em torno de Hitler: Martin Bormann, desaparecido desde o fim da guerra, Hermann Göring e Rudolf Hess, assim como os militares Keitel, Jodl, Raeder e Dönitz, e os ministros Ribbentrop, Frick, Funk e Schacht. A relação prosseguia:

Alfred Rosenberg, que comandava a região leste ocupada, Hans Frank, governador-geral da Polônia, Arthur Seyss-Inquardt, comissário do Reich para a Holanda ocupada, Fritz Sauckel, que distribuía os escravos do nazismo, e Albert Speer, que como ex-ministro da Munição e das Armas recrutou vários trabalhadores forçados para as indústrias alemãs do setor.

Abertura

"O presidente do Tribunal abre a seção. Então, passa a palavra ao principal promotor americano. Sua voz soa como se estivesse distante. Os intérpretes murmuram atrás da divisória envidraçada. Todos os olhos estão voltados para os acusados... Agora estão sentados, no banco dos réus, a guerra, o pogrom, o rapto de pessoas, o assassinato em massa e a tortura. Gigantescos e invisíveis, eles estão sentados ao lado das pessoas acusadas", descreveu o escritor Erich Kästner suas impressões. Ele foi um dos poucos alemães admitidos como observadores no julgamento.

A promotoria resumira em quatro pontos suas acusações:

Conspiração contra a paz mundial;
Planejamento, início e condução de guerra;
Crimes e violações ao direito de guerra;
Crimes contra a humanidade.

Lavando as mãos

Encerrada a leitura do libelo acusatório, os réus foram perguntados se consideravam-se "culpados" ou "inocentes". Hermann Göring tentou dar uma longa declaração, mas foi interrompido pelo juiz.

Göring: "Antes que eu responda à pergunta do tribunal se eu me considero culpado ou inocente..."
Juiz: "Você deve declarar-se culpado ou inocente..."

Göring: "No espírito da acusação, eu me considero inocente".

Os demais acusados também alegaram inocência, dentro do "espírito da acusação". Todos declararam ter apenas obedecido ordens, não ter conhecimento dos crimes e empurraram toda a responsabilidade para o ditador morto. Nenhum defendeu a ideologia em nome da qual milhões foram atacados, escravizados e assassinados.


Autoria : Rachel Gessat (mw)

Fonte Deutsche Welle

quarta-feira, 18 de novembro de 2015


Sim. O Brasil é o país dos bacharéis.


"Os pobres sonham em se formar em Direito ou porque veem na profissão um escudo contra a polícia ou porque querem ser da polícia.
Os de classe média querem ser advogados porque ou pretendem os melhores empregos do serviço público em todo o universo - a sinecura sem limites e sem riscos do Judiciário brasileiro - ou contam enriquecer defendendo grandes empresas e grandes criminosos,
Há um outro sujeito que quer mesmo ser advogado.
Juízes e desembargadores adoram preceder seu nome da palavra mágica "Professor".
Os donos de faculdades privadas adoram ter no seu quadro docente juízes e desembargadores. É uma espécie de seguro.

A maioria desses cursos oferece pacotes fartos de ideologia pagos em cinco anos de prestações mensais."

Nilson Lage


De la nervadura abierta de la luz
cae un pájaro herido de cielo
Desciende como ruina del viento
trueno rojo en el fin de su vuelo
Lloro la belleza de su canto desperdigado por la tierra
Pero la tierra sabe que de pájaros y poetas
se amasa la hostia
en el hambre de Dios

*

Betsimar Sepulveda(Venezuela )
a tradução é de Luciana Cañete

Fonte : Mallarmargens: