sábado, 5 de novembro de 2016

El asalto al gran convoy


Dino Buzzati

Arrestado en un callejón de la ciudad y condenado solamente por contrabando -porque tuvo la suerte de no ser reconocido- Gaspar Planetta, capitán de bandidos, permaneció tres años en prisión.

Al salir libre estaba muy cambiado. Consumido por la enfermedad, con una gran barba, parecía un viejo y no el famoso capo brigante, el mejor tirador conocido, que no sabía errar un disparo.

Con sus cosas en una bolsa, se puso en camino hacia el Monte Fumo, su antiguo reino, donde suponía que debían estar sus compañeros.

Era un domingo de junio cuando se internó en el valle donde estaba su casa. Los senderos del bosque no habían cambiado: aquí afloraba una raíz: allá una piedra que recordaba perfectamente. Todo estaba igual que antes. Como era fiesta, la banda debía estar reunida en su casa. Al acercarse, Planetta oyó voces y carcajadas. La puerta, a diferencia de sus tiempos, estaba cerrada.

Golpeó dos o tres veces. Adentro se hizo un silencio. Después preguntaron:

-¿Quién es?

-Vengo de la ciudad -respondió- vengo de parte de Planetta.

Tenía pensado darles una sorpresa, pero en cuanto abrieron la puerta, se dio cuenta de que no lo reconocían. Sólo el viejo perro, el esquelético Tromba, le saltó encima con alegría.

Al principio sus antiguos compañeros, Cosimo, Marco, Felpa y también tres o cuatro desconocidos, lo rodearon, pidiéndole noticias de Planetta. Les contó que había conocido al jefe en prisión; dijo que Planetta sería liberado un mes más tarde y que, mientras tanto, lo había enviado a él para saber cómo marchaban las cosas.

Al rato, los bandoleros ya habían perdido todo interés en el recién llegado y lo dejaban con un pretexto cualquiera. Sólo Cosimo se quedó hablando con él, pero sin reconocerlo.

-¿Y qué piensa hacer cuando vuelva?

-¿Cómo qué piensa hacer? ¿Es que acaso no puede volver acá?

-Ah, sí, sí… yo no digo nada. Sólo estaba pensando en él. Las cosas aquí han cambiado mucho. Y él va a querer mandar todavía, se entiende… pero no sé…

-¿Qué es lo que no sabe?

-No sé si Andrea estará dispuesto… no va a querer. Por mí que vuelva, nosotros dos siempre nos llevamos bien.

Así supo Gaspare Planetta que el nuevo jefe era Andrea, uno de sus antiguos compañeros.

En ese momento se abrió la puerta de par en par y entró el propio Andrea, que se paró en medio del cuarto. Planetta recordaba un tipo alto y flaco. Ahora tenía delante una formidable estampa de forajido, con una cara dura y unos espléndidos bigotes. Tampoco lo reconoció.

-¿Ah sí? -dijo a propósito de Planetta- ¿Y cómo fue que no consiguió fugarse? No debe ser demasiado difícil. También a Marco lo metieron adentro, pero no llegó a estar ni seis días. Tampoco a Stella le resultó difícil evadirse. Y en cambio él, que era el jefe, precisamente él, no hizo buen papel.

-Es que ya las cosas no son como antes -repuso Planetta con una sonrisa burlona- Hay muchos guardias ahora, cambiaron las rejas, jamás nos dejaban solos. Y además él se enfermó.

Mientras hablaba se iba dando cuenta que lo habían dejado afuera, comprendía que un capo brigante no puede dejarse capturar y mucho menos permanecer encerrado tres a cuatro años como un desgraciado cualquiera, comprendía que estaba viejo, que ya no había lugar para él allí, que su tiempo había terminado.

-Me dijo -prosiguió con voz cansada- Planetta me dijo que había dejado aquí su caballo, un caballo blanco que se llama Polak, me parece, y que tiene un bulto detrás de la rodilla.

-Tenía, querrá decir, tenía… -dijo Andrea arrogante, comenzando a sospechar que era el propio Planetta el que tenía delante- Si el caballo se murió, no es culpa nuestra.

-Me dijo- continuó con toda calma Planetta- que también dejó aquí su ropa, una linterna y un reloj- y sonriendo sutilmente se acercó a la ventana para que todos pudieran verlo bien.

Y todos, en efecto, lo vieron, reconociendo en aquel viejo flaco lo que quedaba de su famoso jefe Gaspare Planetta, el mejor tirador conocido, que no sabía errar un solo tiro.

Sin embargo, ninguno habló. Tampoco Cosimo se atrevió a decir nada. Todos simularon no haberlo reconocido porque estaba presente Andrea, el nuevo jefe y lo temían.

Y Andrea hacía como si no pasara nada.

-Nadie ha tocado sus cosas -respondió Andrea- deben estar por ahí, en algún cajón. De la ropa, no sé nada. Probablemente alguien la usó.

-Me ha dicho- continuó imperturbable Planetta, aunque esta vez ya no sonreía- me ha dicho que dejó aquí su fusil, su escopeta de precisión.

-Su fusil está aquí -dijo Andrea- y puede venir por él cuando quiera.

-Me decía, siempre me decía: quién sabe qué trato le han dado a mi fusil, quién sabe en qué chatarra me lo encuentro convertido a mi regreso.

-Yo lo usé algunas veces- admitió Andrea con cierto tono de desafío- pero no creo que por eso se haya estropeado.

Gaspare Planetta se sentó sobre un banco. Se sentía afiebrado, cosa que solía pasarle; no mucho, pero lo suficiente para sentir la cabeza pesada.

-Dime -insistió, volviéndose a Andrea- ¿Me lo podrías dejar ver?

-Adelante -respondió Andrea, haciéndole señas a uno de los nuevos integrantes de la banda- Ve, ve a buscarlo.

Un momento después le entregaron el fusil a Planetta. Lo observó minuciosamente, con aire preocupado y poco a poco, mientras acariciaba el caño, pareció serenarse.

-Bien -dijo después de una larga pausa-… y también me dijo que dejó aquí las municiones. Lo recuerdo bien: seis medidas de pólvora y ochenta y cinco proyectiles.

-Adelante- ordenó Andrea secamente- Tráiganle todo. ¿Hay alguna otra cosa?

-Eso -dijo Planetta acercándose a Andrea con la mayor calma y sacándole de la cintura un puñal envainado- Todavía falta ésta. Su cuchilla de caza- y volvió a sentarse.

Corrió un largo y pesado silencio.

-Bien… buenas noches- dijo por fin Andrea para hacerle comprender a Planetta que la entrevista había terminado.

Gaspare Planetta levantó los ojos midiendo la poderosa corpulencia del otro.

¿Habría podido desafiarlo, enfermo y cansado como estaba? Se levantó lentamente, esperó que le dieran el resto de sus cosas, metió todas en la bolsa y se echó el fusil al hombro.

-Buenas noches, señores -dijo, encaminándose hacia la puerta.

Los hombres quedaron mudos, paralizados de estupor, porque jamás hubieran imaginado que Gaspare Planetta, el famoso capo brigante pudiera terminar así, permitiendo que lo mortificaran impunemente.

Sólo Cosimo consiguió emitir una voz extrañamente ronca:

-¡Adiós, Planetta! -exclamó, haciendo a un lado toda simulación-. ¡Adiós y buena suerte!

Planetta se alejó por el bosque, en medio de las sombra de la noche, silbando.

*

Eso le sucedió a Planetta, que ya no era más capo brigante sino solamente Gaspare Planetta, de Severino, del año cuarenta y ocho, sin residencia fija. Aunque, en realidad, dónde vivir tenía, una cabaña sobre el Monte Fumo, de troncos y piedra, en el medio del bosque, donde se refugiara una vez que lo perseguían los guardias.

Planetta llegó a su cabaña, encendió el fuego, contó el dinero que tenía (podía alcanzarle para algunos meses) y comenzó a vivir solo.

Pero una noche, mientras estaba sentado junto al fuego, se abrió de golpe la puerta y apareció un joven, con un fusil. Tendría unos diecisiete años.

-¿Qué pasa? -preguntó Planetta sin siquiera levantarse.

El muchacho tenía un aire desenfadado, se parecía a él, Planetta, una treintena de años antes.

-¿Está aquí la gente del Monte Fumo? Hace tres días que los busco.

El muchacho se llamaba Pietro. Explicó sin titubeos que quería unirse a la banda. Había vivido siempre vagabundeando y hacía años que tenía ese proyecto, pero como para ser bandolero debía contar por lo menos con un fusil, no había tenidos más remedio que esperar un poco; ahora había robado uno bastante bueno.

-Llegaste a buen lugar; yo soy Planetta.

-¿Planetta el capitán, quiere decir?

-El mismo.

-Pero, ¿no estaba en prisión?

-Allí estuve, por así decirlo -explicó irónicamente Planetta-. Estuve tres días: no tuvieron la suerte de retenerme por más tiempo.

El muchacho lo miró entusiasmado.

-¿Y ahora quieres que me quede contigo?

-¿Quedarte conmigo? -dijo Planetta- Está bien, por esta noche duerme aquí, mañana veremos.

Los dos vivieron juntos. Planetta no desengañó al muchacho, lo dejó creer que seguía siendo el jefe, le explicó que prefería vivir solo y encontrarse con los compañeros nada más que cuando era necesario.

El muchacho lo creía poderoso y esperaba de él grandes cosas. Pero pasaban los días y Planetta no hacía nada, a excepción de cazar un poco. El resto del tiempo lo pasaba siempre junto al fuego.

-Jefe -decía Pietro- ¿cuándo vamos a dar un golpe?

-Uno de estos días- respondía Planetta- Llamaré a los compañeros y te sacarás el gusto.

Pero los días siguieron pasando.

-Jefe- insistía el muchacho-. Supe que mañana pasará por el camino del valle un tal Francisco, que debe tener los bolsillos llenos.

-¿Un tal Francisco? -repetía Planetta sin demostrar interés- Lo conozco hace tiempo. Es un hombre astuto, un verdadero zorro: cuando viaja no lleva un solo escudo encima, de miedo a los ladrones.

-Jefe- decía el muchacho-. Supe que mañana pasan dos carros de buena mercadería. Todos cosas de comer. ¿Qué dice, jefe?

-¿De veras? -respondía Planetta- ¿Cosas de comer? – y dejaba languidecer el asunto, como si no fuera digno de él.

-Jefe- decía el muchacho- mañana es la fiesta de la ciudad y habrá mucho movimiento de gente, pasarán cantidad de carruajes y muchos regresarán de noche. ¿No tendríamos que intentar algo?

-Cuando hay gente -contestaba Planetta- más vale no hacer nada. Hay gendarmes por todos lados los días de fiesta. No hay que fiarse. Precisamente fue en un día de fiesta que me capturaron.

-Jefe -decía después de unos días Pietro- di la verdad, a ti te pasa algo. No tienes ganas de hacer nada. Ni siquiera de ir a cazar. No quieres ver a los compañeros. Debes estar mal, seguramente, ayer también tuviste fiebre. Siempre estás al lado del fuego. ¿Por qué no hablas claro?

-Puede que no esté bien- decía Planetta sonriendo- pero no es lo que tú piensas. Si quieres que te los diga, así por lo menos me dejas tranquilo, es una estupidez fatigarse para embolsarse algunas pocas monedas. Si hago algo, quiero que valga la pena. Bien: he decidido esperar al Gran Convoy.

Se refería al Gran Convoy que una vez al año, precisamente el 12 de setiembre, llevaba a la capital un cargamento de oro, todo lo recaudado por concepto de impuestos en las provincias del sur. Avanzaba entre sonidos de cuernos a lo largo del camino principal, custodiado por guardia armada. El Gran Convoy Imperial con el gran carro de hierro, todo lleno de monedas metidas en sacos. No había bandolero que no soñara con él en las noches tranquilas, pero desde hacía cien años nadie había logrado asaltarlo impunemente. Trece bandidos habían muerto, veinte estaban en prisión. Ya nadie pensaba en el Gran Convoy en serio; año tras año la recaudación de impuestos se hacía más grande y la escolta armada era reforzada. Iban soldados adelante y atrás, patrullas a caballo a los lados; los cocheros, los jinetes y los servidores, todos armados. Lo precedía una especie de avanzada con trompeta y bandera. Después venían veinticuatro guardias a caballo, armados con fusiles, pistolas y espadones, y enseguida el carro de hierro con la insignia imperial en relieve tirado por dieciséis caballos. Otros veinticuatro soldados en la retaguardia, otros doce a los lados. Cien mil ducados de oro, mil onzas de plata, destinados a la casa imperial.

El Convoy pasaba a galope cerrado. Luca Toro, cien años antes, había tenido el coraje de asaltarlo y le había ido milagrosamente bien. Era la primera vez: la escolta se asustó y Luca Toro pudo huir a Oriente y darse la gran vida.

Otros bandoleros lo habían intentado: Giovanni Borro, para nombrar algunos, el Tedesco, Sergio de Topi, el Conde y el Jefe de los treinta y ocho. Todos, a la mañana siguiente, aparecieron al borde del camino con la cabeza partida.

-¿El Gran Convoy? -preguntó el muchacho maravillado- ¿De veras quieres arriesgarte?

-Sí, quiero arriesgarme. Si lo logro, estoy hecho para siempre.

Eso dijo Gaspare Planetta, pero estaba lejos de pensarlo. Aun contando con una veintena de hombres habría sido una locura… ¡cuánto más solo!

Lo había dicho por bromear, pero el muchacho se lo había tomado en serio y miraba a Planetta con admiración.

-Dime- preguntó-… ¿y cuántos seríamos?

-Quince, por lo menos.

-¿Y para cuándo?

-Hay tiempo -respondió Planetta-. Tengo que hablar con mi gente. Esto no es cosa de juego.

Pero los días siguieron pasando y los bosques empezaron a ponerse rojos. El muchacho esperaba con impaciencia. Planetta no lo desengañaba y en las largas noches que pasaban junto al fuego, discutía el gran proyecto y se divertía también él. Y en algunos momentos él mismo llegaba a creer que era verdad.

*

El 11 de septiembre, el día de la víspera, el muchacho estuvo afuera hasta la noche. Regresó con una cara sombría.

-¿Qué pasa? – preguntó Planetta, sentado como de costumbre junto al fuego.

-Por fin me encontré con tus compañeros.

Se hizo un largo silencio y se oyó el restallar del fuego. También se escuchaba la voz del viento que soplaba en el bosque.

-Y bien… -preguntó Planetta con tono que quería parecer divertido- ¿Te lo dijeron todo?

-Seguro. Me lo contaron todo.

-Bien- añadió Planetta y se hizo otra pausa en el cuarto iluminado tan sólo por el fuego.

-Me dijeron que me fuera con ellos, que hay mucho trabajo.

-Entiendo- aprobó Planetta- Sería una tontería no ir.

-Jefe -dijo entonces Pietro con voz casi llorosa- ¿por qué no me dijiste la verdad? ¿Por qué tantas historias?

-¿Qué historias? -dijo Planetta, que hacía esfuerzos por mantener su habitual tono alegre-. ¿Qué historias te he contado yo? Te dejé creer, no te quise desengañar, eso fue todo.

-No es verdad -repitió el muchacho-. Me retuviste aquí con falsas promesas, sólo por atormentarme. Mañana, bien lo sabes…

-¿Qué pasa mañana? -preguntó Planetta, otra vez tranquilo- ¿Te refieres al Gran Convoy?

-Eso mismo. ¡Y yo que te creí! Aunque tenía que haberme dado cuenta, enfermo como estás… No sé como hubieras podido… -Pietro se calló por algunos segundos y después, en voz baja, anunció:

-Mañana me voy.

*

Pero el otro día, Planetta fue el primero en levantarse. Se vistió de prisa sin despertar al muchacho y tomó el fusil. Recién cuando llegaba al umbral Pietro se despertó.

-Jefe -dijo, llamándolo así por la fuerza de la costumbre-. ¿Adónde vas a esta hora, se puede saber?

-Sí señor, se puede saber -respondió Planetta sonriendo-. Voy a esperar al Gran Convoy.

Pietro ni siquiera se molestó en responder. Se limitó a darse vuelta en la cama, como para hacerle ver que ya estaba cansado de aquella estúpida historia.

Pero está vez no era sólo una historia. Para cumplir una promesa que había hecho en broma, se disponía a asaltar el Gran Convoy. Ya lo habían fastidiado bastante sus compañeros; por lo menos, que aquel muchacho supiera quién era Gaspare Planetta. Pero, no… no era el muchacho lo que le importaba. En el fondo, lo hacía por él mismo, para sentirse el de antes, aunque fuera por última vez.

Probablemente nadie lo vería y hasta quizá, si lo mataban enseguida, nadie lo supiera jamás, pero es no tenía importancia. Era un asunto personal con el poderoso Planetta de antes. Una especie de apuesta a favor de una empresa desesperada.

Pietro dejó que Planetta se fuera. Pero después le asaltó una duda. ¿No se propondría de veras Planetta llevar a cabo el asalto? A pesar de que le parecía una idea absurda, Pietro se levantó y salió a averiguar. Muchas veces Planetta le había mostrado el sitio ideal para esperar al Gran Convoy, y hacia allí se dirigió.

El día ya había amanecido pero el cielo estaba cubierto por largas nubes de tormenta. La luz era clara y grisácea. De tanto en tanto se oía el canto de un pájaro. En los intervalos, se escuchaba el silencio.

Pietro corrió por el bosque hacia el fondo del valle, donde pasaba el camino principal. Avanzaba con prudencia entre los matorrales en dirección a un grupo de castaños, donde seguramente se encontraba Planetta.

Allí estaba, en efecto, escondido detrás de un tronco y se había hecho un pequeño parapeto de ramas para que no lo pudieran ver. Se había apostado sobre una especie de colina que dominaba una brusca vuelta del camino: una fuerte subida que obligaba a los caballos a andar más despacio. Todo lo que pasara por allí se convertía en un blanco fácil.

El muchacho miró la llanura del sur que se perdía en el infinito, cortada en dos por el camino. Allá, en el fondo, vio una polvareda que se movía, avanzaba por el camino: era el polvo que levantaba el Gran Convoy.

Planetta estaba colocando el fusil con la mayor calma, cuando oyó que algo se agitaba cerca de él. Se volvió y vio a Pietro con su fusil en el árbol vecino.

-Jefe- dijo Pietro jadeando- Planetta, tienes que salir de aquí. ¿Te has vuelto loco?

-Chitón- respondió sonriendo Planetta-. Que yo sepa, no estoy loco. Vete de aquí enseguida.

-Estás loco, te digo. Crees que van a venir tus compañeros, pero no vendrán, me lo han dicho, nunca pensaron venir.

-Vendrán, por Dios que vendrán, sólo es cuestión de esperar un poco. Tienen la manía de llegar siempre tarde.

-Planetta -suplicó el muchacho-. Hazme el gusto, sal de ahí. Era sólo una broma, nunca he pensado dejarte.

-Lo sé, lo sé -rió bonachonamente Planetta-. Pero ahora basta, vete, te digo. Este no es lugar para ti.

-Planetta- insistió el muchacho-. ¿No ves que es una locura? ¿Qué puedes hacer tú solo?

-Por Dios, vete de una vez -gritó con voz ahogada Planetta, que ya no razonaba-. ¿No te das cuenta de que vas a echarlo todo a perder?

En ese momento se comenzaba a distinguir, en el fondo del camino principal, los soldados que escoltaban el Gran Convoy, el carro, la bandera.

-¡Por última vez, vete! -repitió, furioso, Planetta. El muchacho, reaccionando por fin, empezó a arrastrarse entre el pastizal hasta que desapareció.

Planetta escuchó los cascos de los caballos, dio una ojeada a las grandes nubes de plomo, vio tres o cuatro cuervos en el cielo. El Gran Convoy ahora avanzaba despacio, iniciando la subida.

Planetta tenía ya el dedo en el gatillo cuando advirtió que el muchacho regresaba, arrastrándose, y se apostaba otra vez detrás del árbol.

-¿Viste? -susurró Pietro-. ¿Viste cómo no vinieron?

-Canallas -murmuró Planetta sin mover ni siquiera la cabeza y esbozando una sonrisa-. ¡Canallas! Es demasiado tarde para retroceder. ¡Atención, muchacho, que ahora comienza lo bueno!

Trescientos. Doscientos metros. El Gran Convoy se acercaba. Ya se distinguía la gran insignia en relieve sobre los lados del carro, se oían las voces de los soldados que conversaban entre ellos.

Recién entonces el muchacho tuvo miedo. Comprendió que estaba embarcado en una empresa disparatada, de la que no se podía escapar.

-¿Viste que no vinieron? Por caridad, no dispares.

Pero Planetta no se conmovió.

-¡Atención! -murmuró alegremente, como si no lo hubiera oído-. ¡Señores, la función va a comenzar!

Planetta ajustó la mira, su formidable mira que no podía fallar. Pero en aquel instante sonó un disparo del otro lado del valle.

-¡Cazadores! -comentó el capo brigante, divertido, mientras resonaba un terrible eco-. No son más que cazadores. ¡Nada de miedo, eh! Cuánto más confusión, mejor.

Pero no eran cazadores. Gaspare Planetta oyó un gemido. Volvió la cabeza y vio al muchacho que soltaba el fusil y se desplomaba sobre la tierra.

-¡Me hirieron, Planetta! ¡Oh, mama!

No habían sido cazadores los que habían disparado, sino los soldados de la escolta encargados de adelantarse al Convoy para evitar una emboscada. Eran todos expertos tiradores, seleccionados en los combates. Tenían fusiles de precisión.

Uno de ellos, mientras escrutaba el bosque, había visto al muchacho moverse entre los árboles y tenderse después al lado del viejo bandolero.

Planetta lanzó una blasfemia. Se fue levantando con precaución hasta quedar de rodillas, disponiéndose a socorrer al compañero. Sonó un segundo disparo. El proyectil atravesó el valle bajo las nubes tormentosas y después empezó a descender de acuerdo a las leyes de la balística. Había sido dirigido a la cabeza, pero en cambio entró en el pecho, cerca del corazón.

Planetta cayó de golpe. Se hizo un gran silencio, como jamás había oído. El Gran Convoy se había detenido. El temporal no terminaba de desatarse. Los cuervos estaban allá, en el cielo. Todos se mantenían expectantes.

El muchacho volvió la cabeza y sonrió:

-Tenía razón -balbuceó-. Al final vinieron, los compañeros. ¿Los viste, jefe?

Planetta no respondió, pero haciendo un supremo esfuerzo, miró en la dirección indicada.

Detrás de ellos, en un claro del bosque, habían aparecido una treintena de jinetes con el fusil en bandolera. Parecían diáfanos como una nube y sin embargo se distinguían netamente sobre el fondo oscuro de la floresta. Por sus divisas absurdas y sus caras bravías, se hubiera dicho que eran bandidos.

En efecto, Planetta los reconoció enseguida. Eran sus antiguos compañeros, los bandoleros muertos que venían por él. Rastros curtidos por el sol y atravesados por largas cicatrices, horribles mostachos, barbas sacudidas por el viento, ojos duros y clarísimos, espuelas inverosímiles, grandes botones dorados, caras simpáticas, polvorientas de tanto combatir.

Ahí estaba el buen Paolo, lento de entendederas el pobre, muerto en el asalto del Mulino; Pietro del Ferro, que jamás había conseguido aprender a cabalgar; Giorgio Pertica; Frediano, muerto de frío… todos los buenos y viejos compañeros, que había visto morir uno a uno.

¿Y ese facineroso de grandes bigotes y un fusil casi tan largo como él, montado en el caballo blanco y flaco, no era el Conde, el famoso bandolero también caído por causa del Gran Convoy? Sí, era él, el Conde, con el rostro iluminado de cordialidad y satisfacción. ¿Y acaso se equivocaba Planetta o el último de la izquierda que se mantenía erguido y orgulloso, era el propio Marco Grande en persona, ahorcado en la capital en presencia del Emperador y de cuatro regimientos de soldados? Marco Grande, cuyo nombre, cincuenta años después todavía se pronunciaba en voz baja… Sí, también había venido para honrar a Planetta, el último valiente y desafortunado capitán.

Los bandidos muertos estaban silenciosos, evidentemente conmovidos, pero llenos de una común felicidad. Esperaban que Planetta hiciera algo.

Y Planetta (lo mismo que el muchacho) se levantó, ya no de carne y hueso como antes sino transparente como los otros y, sin embargo, idéntico a sí mismo.

Lanzando una mirada sobre su pobre cuerpo que yacía en el suelo, Planetta se encogió de hombros, como para convencerse de que ya no importaba nada de eso y se dirigió al claro, indiferente a los posibles disparos. Avanzó hacia los viejos compañeros, feliz.

Estaban por comenzar los saludos particulares, cuando en primera fila advirtió un caballo ensillado a la perfección y sin jinete. Instintivamente se acercó sonriendo.

-Por casualidad -dijo, maravillado por el tono extrañísimo de su nueva voz- ¿no será Polak este caballo?

Era Polak, de verdad, su caballo. Al reconocer a su dueño lanzó una especie de relincho (es necesario definirlo así, porque la voz de los caballos muertos es mucho más dulce que la que conocemos). Planetta le dio dos o tres palmadas afectuosas y desde ya empezó a saborear la delicia de la próxima cabalgata, junto a sus fieles amigos, hacia el reino de los bandoleros muertos que si bien no conocía, era legítimo imaginar lleno de sol, acariciado por un aire de primavera, con largos caminos blancos y sin polvo, que seguramente conducían a milagrosas aventuras. Apoyando la mano izquierda sobre la silla, como si se dispusiera a montar, Gaspar Planetta habló.

-Gracias, muchachos -dijo, tratando de no dejarse dominar por la emoción-. Les juro que… -y se interrumpió al recordar a Pietro, que también transformado en sombra se mantenía apartado, con el embarazo que produce estar entre personas que recién se conoce. -Perdona- le dijo Planetta- Este es un bravo compañero- agregó dirigiéndose a los bandoleros muertos-. Tenía tan sólo diecisiete años. Hubiera sido todo un hombre.

Los bandidos muertos sonrieron y bajaron levemente la cabeza en señal de bienvenida.

Planetta calló y miró a su alrededor, indeciso. ¿Qué debía hacer? ¿Irse con sus compañeros, dejando al muchacho solo? Volvió a dar dos o tres palmadas al caballo, hizo como que tosía y le dijo a Pietro.

-Bien, ¡adelante! ¡Monta en mi caballo! Es justo que te diviertas. ¡Vamos, vamos, nada de historias! -agregó con fingida severidad, viendo que el muchacho no se animaba a aceptar.

-Si realmente quieres… -exclamó Pietro por fin, evidentemente halagado. Y con una agilidad que jamás hubiera supuesto, dada la poca práctica que tenía en materia de equitación, el muchacho saltó sobre la silla.

Los bandoleros agitaron los sombreros, saludando a Gaspare Planetta. Alguno guiñó un ojo, como diciendo hasta la vista. Todos espolearon los caballos y partieron al galope.

Se alejaron como disparados entre los árboles. Era maravilloso ver cómo se lanzaban en lo más intrincado del bosque y lo atravesaban sin que su marcha se viera entorpecida en ningún momento. Los caballos tenían un galope suave y hermoso de ver. El muchacho y algunos de los bandidos todavía agitaban el sombrero.

Planetta, que había quedado solo, dio una ojeada en torno. Su inútil cuerpo seguía al pie del árbol. Parecía seguir mirando hacia el camino.

El Gran Convoy estaba todavía detenido más allá de la curva y por eso no era visible. En el camino sólo se veían seis o siete soldados de la escolta que miraban en dirección a Planetta. Aunque parezca increíble, habían visto toda la escena: las sombras de los bandidos muertos, los saludos, la cabalgata. Nunca se sabe lo que puede pasar en ciertos días de septiembre, bajo las nubes de tormenta.

Cuando Planetta, que había quedado solo, se volvió, el capitán del pequeño destacamento se dio cuenta que era observado. Entonces se irguió y saludó militarmente, como se saluda entre soldados.

Planetta le devolvió el saludo tocándose el sombrero, con un gesto de familiaridad pero lleno de hidalguía y sonrió. Después se encogió de hombros, por segunda vez en el día. Se apoyó en la pierna izquierda, dio la espalda a los soldados, hundió las manos en los bolsillos y se alejó silbando, sí señor, una marchita militar, en la misma dirección por la que habían desaparecido sus compañeros.

Iba hacia el mundo de los bandoleros muertos, que si bien no conocía, era lícito suponer mejor que éste. Los soldados lo vieron hacerse cada vez más pequeño y diáfano; su aspecto de viejo contrastaba con su paso ágil y rápido, el mismo paso alegre y despreocupado que tienen los muchachos de veinte años, cuando son felices.

FIN

 DINO BUZZATI

Biblioteca Digital Ciudad Seva



Com certeza me faltará tempo e linhas, mas assumo o desafio. Não me sinto obrigado a explicar-se e nem a me defender. A obrigação que se impõe agora, é de trazer luz à claridade.Explicar o óbvio.Vivemos em um país extremamente desigual: no que tange à formação geográfica e cultural e, nunca poderíamos esquecer da herança maldita que lhe foi concedida:terra aberta aos invasores. Aqui quem chega fará e fez o que quiser. Nossa vontade de ser Povo sempre foi atacada pela obsessão de sermos Pátria. Aqui há um POVO. No sentido mais desafiador da palavra: um POVO que não cala outras etnias. Mas na terra Brasilis, aonde a Pátria quer ser ainda que Pária, permitimos o abuso do horror das perseguições étnicas, ainda que ocorram nos consultórios psiquiátricos.Vivemos uma Guerra Civil há décadas.O Nosso projeto de País para todos foi abortado pelos mesmos algozes e pelos mesmos servis. Agora eu pergunto: Aonde anda o Brasil? Brasil deriva da brasa e deu nome ao que pensavam um pais. Será somente uma Brasa? Que se apaga com qualquer ventinho? Somos aplacados e resistimos. Vivemos um período de 20 anos de ditadura, quando os melhores quadros políticos e sociais do país foram assassinados e quando o povo foi acurralado de tal forma a nunca mais ousar ser povo. Mas eis que depois de algum tempo, tivemos um período admirável, de retomada de dignidade e valor popular.Hoje muitos que usufruíram do populismo que criticam, rastejam a passos largos para outro lado e vociferam como parasitas de permanência regular. Tenho orgulho de ser comunista. De ver além do que é visto pelos que pretendem um usufruto imediato. Não recusemos nossa identidade Latino Americana. Não vamos permitir mais entreguismo, Todo Poder ao Povo!

Julio Urrutiaga Almada 

Mike Oldfield - Moonlight Shadow (Azerbaijan Version)

sexta-feira, 4 de novembro de 2016

Nostalgia do Presente


Naquele preciso momento o homem disse:
«O que eu daria pela felicidade
de estar ao teu lado na Islândia
sob o grande dia imóvel
e de repartir o agora
como se reparte a música
ou o sabor de um fruto.»
Naquele preciso momento
o homem estava junto dela na Islândia.
Jorge Luis Borges, in "A Cifra"

Tradução de Fernando Pinto do Amaral
"ao contrário do que hoje se crê, a humanidade não representa uma evolução para algo de melhor, de mais forte ou de mais elevado. O 'progresso' é simplesmente uma ideia moderna, ou seja, uma ideia falsa. O europeu de hoje vale bem menos do que o europeu do Renascimento; desenvolvimento contínuo não é forçosamente elevar-se, aperfeiçoar-se, fortalecer-se"


Nietzsche (O Anticristo)
Uma reflexão sobre a greve dos professores no Estado do Paraná em 2016 e uma perspectiva a respeito das inúmeras lutas que ainda teremos pela frente

Num cenário de recessão economica e de perda de direitos a greve dos professores do Paraná ocorrida em outubro de 2016 foi bastante ilustrativa para aqueles que a acompanharam de perto. De um lado, evidenciou a falta de credibilidade do Governo do Estado, esse poder que já sabíamos truculento, corrupto e que se revelou mais uma vez incapaz de honrar os compromissos assumidos, em especial por se encontrar em um contexto de alinhamento com o Governo Federal. De outro, e apesar da greve a que fomos induzidos, não podermos alegar que tenha sido ela propriamente uma"surpresa" uma vez que nós, educadores, temos o dever de reconhecer que nossa trajetória sempre foi e continuará sendo de muita luta. Para além disso, entretanto, o que verdadeiramente chamou a atenção em toda essa movimentação foram os conflitos internos da nossa própria categoria. E é a eles que, acredito, devemos dar destaque, uma vez que daqui pra frente resistir de modo coletivo e organizado será não apenas uma estratégia vital, mas, ao que parece, um desafio com algum grau de dificuldade a ser obtido. Parto do princípio de que não soubemos assimilar o fim da greve de 2015, e de que essa incapacidade de aprender com a experiência adquirida nos tem sido muito cara. Ainda nos acusamos e deixamos nos afetar pelo que ocorreu em 2015, sem respaldar-nos com a devida análise de contexto, a qual nos permitiria observar que recuar naquela ocasião foi uma opção válida pensando na manutenção do prestígio conquistado pelo movimento (uma greve de mais de 40 dias, que contou com o apoio da opinião pública e repercutiu nacionalmente influenciando outros movimentos análogos) e no fato de que assim atuando demos mostra de respeito as institucionalidades mais do que os próprios agentes do estado (o que levou a um desgaste da imagem do governador, que, recordemos, em 2014, havia sido reeleito em 1° turno e com ampla maioria e que em razão do conflito terminou 2015 com mais de 70°/. de reprovação). Queixas que desde o fim do ano passado se ouvia no dia-a-dia das escolas e que nós fingíamos ignorar refletiram-se abertamente na deflagração da greve neste segundo semestre de 2016. Internamente a atual gestão do nosso sindicato (a qual, entre erros e acertos, merece nosso voto de confiança pela magnitude da responsabilidade que carrega, estando a frente de um contingente de cerca de 70 mil pessoas) se viu obrigada a ceder aos blocos que representam estas propostas divergentes - a dos que aceitaram o fim daquela greve, a dos que não aceitaram o seu encerramento, e, a daqueles que viram nela oportunidade de tirar vantagem interna a partir dessa divisão. Isso pôde ser "lido" em 2016 na opção pela greve, apoiada pela direção da APP Sindicato na primeira assembléia do dia 13/10. Na retomada da assembléia em 22/10 que propôs a sua continuidade com uma pequena margem de vantagem (assinalando que isso ocorreu apenas dez dias depois do seu início, e que, nesse curto prazo, tenha perdido o aval da direção do sindicato, mesmo sem um fato concreto em termos de recuo do governo). Tanto quanto no encontro do dia 31/10, no qual a maioria presente deliberou pelo seu encerramento (mais uma vez com o renovado consentimento da direção sindical). Para além das assembléias, nos dias que se seguiram a deflagração da greve dos educadores assistimos a uma baixa adesão dos estabelecimentos de ensino ao movimento (mascarada pelas ocupações das escolas que, em algumas situações, serviu de tampão a essa recusa) e da grande dificuldade de convencer nossos pares quanto a ser aquele o melhor momento para lutarmos e resistirmos juntos (quem, a exemplo do redator desse texto participou desde o 1° dia, de reuniões internas para buscar convencimento e adesão nos colégios onde atua, sabe dessa dificuldade a que estou me referindo). Muitos que retornaram para as escolas depois da 2° assembléia (caso no qual me incluo),o fizeram no intuito de conquistar esse apoio interno. Isso porque, nitidamente, o que ficou claro para nós era que ele inexistia e que, de alguma forma, teria que ser obtido. Entretanto, e aí me parece residir um dos pontos principais a serem repensados. Diante da falta de entendimento e dos rivalismos revitalizados em meio a paralisação de 2016, o meio-termo necessário a esse indispensável acordo ficou ainda mais inviabilizado. Minha sugestão é a de que nos espelhemos no movimento estudantil que, entre o apolítico e o cooptado, lançou-se ao desafio da própria descoberta, ao invés da aceitação tácita dos receituários prontos do como agir, do como proceder, das ações e reações determinadas. Se há algumas verdades as quais ainda possamos recorrer nos tempos atuais são duas. I) As de que vivemos, nos mais diversos níveis institucionais, uma ampla crise de representação; e, II) A de que aceitando a base sindical como forum de representação legítima, devemos gestar em seu interior experiências novas e que possam antes de tudo serem avaliadas e compartilhadas, antes de serem julgadas e escrachadas como foram na presente ocasião. É isso ou, desculpem-me a sinceridade, quaisquer esforços futuros serão apenas formas de gastar energia à toa com disputas internas estéreis que a curto e médio prazo não nos impedirão de ser massacrados pelo rolo compressor neoliberal.


Will Coutinho Hamon
Lacan diz que a obsessão para conhecer a si mesmo é em si uma patologia - para ele, a oposição de saber de si mesmo não é apenas agir intuitivamente, é algo diferente. O ponto é que, em vez de sondagem em si mesmo, se dedicar a uma causa externa. Você não é curado quando você pode dizer: " agora posso contar uma história completa sobre mim!"... a questão não é para aliviar seu sofrimento, mas para sair destas categorias... e, para descobrir as coisas.... Que são mais importantes do que o seu sofrimento ou prazer."-
Slavoj Žižek.

(trecho de Hegel é morto, ou estamos mortos no olhos de Hegel? Uma visão hegeliana do presente idade no deutsches haus, 2015. Palestra completa aqui: 

O NOVO SEMPRE VEM



Não existe, atualmente, nenhuma organização política capaz de planejar e coordenar as ocupações estudantis nos mais de 600 colégios do Paraná. Nem PT, nem Psol, nem PCdoB, nem UNE, nem UPE, nem CUT, nem MST, nem MTST. Essa nova organização política irá surgir, emergir da própria experiência das ocupações. Pode levar 5, 10 ou 15 anos. As ocupas são uma novidade política e como tal fundarão - assim espero - o corpo político que acomode essa bem-vinda novidade. E não só um corpo político será fundado, mas também o téorico que nos possibilitará compreender o fenômeno.

Rodolfo Jaruga
 "A água corria não se sabia para onde e para quê. Correra de maneira idêntica em maio; ainda em maio, saíra de um ribeiro para se derramar no grande rio, passara depois para o mar, evaporara-se, transformara-se em chuva e talvez fosse a mesma água que nesse instante corria aos olhos de Riabóvitch... Para quê? Com que fim? "Tchekhov: (O beijo)

Tolstói



Barricada durante a Comuna de Paris, 1871.


Três homens carregam as vítimas do cerco de Leningrado no cemitério de Volkovo, 1942.


The Volkovo cemetery”. Three men burying victims of Leningrad's siege.
* Волково кладбищ. Трое мужчин хоронят умерших в дни блокады в Ленинграде. Волково кладбище. Россия, Ленинград

Crianças mendigando no Gueto de Varsóvia, 1940


Stálin com sua filha Svetlana e seu filho


Escravos dançando uma congada em uma fazenda de Minas Gerais, 1876.



*Slaves celebrate a congado (a Christian ritual with native African elements) on a farm in Minas Gerais, Brazil, 1876

Biblioteca móvel para atender o público rural, Washington, 1912


Vendedoras de flores na Londres vitoriana, 1870.


Mulheres fazem fila para votar pela primeira vez em uma eleição presidencial, Minneapolis, 1920.


Mulheres exercendo seu direito de voto, Nova York, 1920.


Madame Decourcelle, a primeira mulher taxista em Paris, 1909.


Operárias trabalhando em uma fábrica de munições, março de 1916.


Alexander Mikhailovich da Rússia, cunhado de Nicolau II, durante a 1ª Guerra Mundial.


Momento de descanso de funcionárias em uma fábrica de Pittsburgh, meados do século XIX.


Mulher mendigando na Londres vitoriana, 1870.


Grigori Rasputin com alguns religiosos a caminho de Tsaritsyn, 1909


1909 год. Царицын. На ежегодный праздник Союза русского народа Илиодор (в миру Сергей Труфанов) традиционно во главе толпы идет по улицам, проклиная «смутьянов-левуцанеров», служит молебен в монастыре. Так он готовится к встрече епископа Гермогена и Григория Распутина, направляющихся в Царицын.


1909 . Tsaritsyn. Na celebração anual da união do povo russo iliodor (em paz) Sergei Trufanov tradicionalmente levou a multidão as ruas, condenando "Arruaceiros-Levutsanerov", serve como um serviço de oração no mosteiro. Então ele está se preparando para conhecer o bispo Hermogenes e Grigori rasputin, no caminho para Tsaritsyn.(Residência do Czar )

Linha de produção do ketchup Heinz, Pittsburgh, 1897.


A tranquila Paris do fim do século XIX, mostrando o edifício da Opera ao fundo e inúmeras carruagens na praça em frente.


Chinatown, Nova York, 1900.


Escravos colhendo algodão na Geórgia, 1850.


Meca, 1885.


Fuzileiros navais de Kronstadt


Padres católicos demonstram seu apoio ao general Francisco Franco, 1938.


Holocaustos Coloniais: A Revolta Maji-Maji.


Após a partilha da África entre as principais potências europeias na década de 1880 com a Conferência de Berlim, a Alemanha reforçou sua presença em vários territórios africanos. Eram estes a África Oriental Alemã (Tanzânia, Ruanda, Burundi e partes de Moçambique), o Sudoeste Africano Alemão (atual Namíbia), Camarões e Togolândia (hoje parte de Gana e Togo). O controle sobre a África Oriental era, contudo, fraco. Para tentar manter a região, havia fortes espalhados pelo interior e com eles tentavam exercer controle sobre o território. Violência era uma ferramenta comum para manter a população nativa quieta.

A Alemanha começou a cobrança de impostos em 1898 e contava com trabalho forçado dos nativos para construir estradas e fazer outras tarefas. Em 1902, o comandante alemão Carl Peters ordenou que a população plantasse algodão para exportação.
Com isso, a população começou a se revoltar contra o domínio colonial. De 1905 a 1907 aconteceu a Rebelião Maji Maji, mais de 100 mil locais (população) morreram na revolta. Embora tenha sido, posteriormente, um tema pouco discutido na Alemanha, este capítulo permanece importante na história da Tanzânia.

As tropas coloniais alemães conseguiram sufocar a revolta, mas um dos resultados foi o surgimento de ideais nacionalistas entre os povos da Tanzânia, que seria fundamental na história do país nas décadas seguintes. Em 1919, as possessões coloniais alemãs na África foram tomadas pelas Potências Aliadas (Inglaterra, França, Bélgica, etc) após a Primeira Guerra Mundial.


Foto: Guerreiros Maji-Maji capturados.

Cossacos com o último imperador da Rússia, Nicolau II.


Tropas soviéticas no Afeganistão


14 bis


Revolução Húngara de 1956.



Foto: © Sandor Acs

Cossacos


Kamikazes


segunda-feira, 31 de outubro de 2016

Todo mundo é um teatro ,o que muda é a cena
 Os incluídos vão aceitar sua exclusão?
Penso que sim.
Nestas ocasiões, lembro a carta testamento de Getulio, em 1954. Algo assim: O povo que ajudei a libertar não será mais escravo de ninguém.
Dez anos depois, entrávamos em longas trevas.
Há incluídos que votaram contra as políticas de inclusão.
Conheci de perto três pessoas que melhoraram muito de vida graças às políticas de Lula.
Elas o odiavam.

(professor Renato Janine Ribeiro em seu facebook)

Andrè Castelo Branco Machado............................O Ney Leprevost tentou vencer as eleições disputando com o Greca apenas o anti-petismo. Chegou a afirmar à Folha que nunca votaria no PT, mas nada disse sobre o PSDB ou qualquer outro partido à direita.
Talvez, se a estratégia dele tivesse sido assumir compromissos sociais claros e um diálogo com os setores mais à esquerda, ele conseguisse atrair esse voto útil e quem sabe ganhar a eleição, como o Gustavo Fruet fez em 2012.

Certamente o Leprevost, independente do malabarismo, não mudaria a posição do PT, mas conseguiria atrair eleitoralmente uma parte significativa da base mais democrática da cidade que vota no partido e que identifica no Greca a representação direta do Richa.

Não fazendo isso, conseguiu apenas atrair os interesses mais fisiológicos de uma ala do PCdoB e de dissidentes do PT (hoje no PDT), que pouco tem influência popular, e fazer com que milhares de eleitores progressistas votassem pela primeira vez no nulo ou branco.

acredito que a direção do PT não seria atraída pelo Ney, como foi uma parte fisiológica do PCdoB e dos dissidentes do PT, mas ele atrairia sim uma base social progressista pelo voto útil. Isso não significa minha vontade, meu caro. É somente uma leitura do processo político, que ocorre independente da minha vontade. Eu votaria nulo, independente da mentira que o Ney ou o Greca contassem.


Anisio Garcez Homem ...........................Leprevost é um político de direita, tanto assim que tem atrás de si o MBL, e quis ganhar o eleitorado de direita fazendo um discurso conforme sua natureza de classe, acontece que esse eleitorado (talvez diferentemente do que Leprevost tenha acreditado) não estava em expansão, o que estava em expansão era um eleitorado querendo mudanças sociais mais profundas que as atuais instituições políticas reacionárias não podem absorver e a cúpula do PT não quer admitir e protagonizar.



Luiz Felipe Leprevost

amores e amigos, escrevi texto enorme de ontem pra hoje, tentando pensar, a partir do meu lugar de fala,
tentando pensar, como se diz, a COISA TODA. não vou postar ainda, gosto de deixar o texto respirar um pouco e então voltar a ele antes de contribuir com o grande lixão opiniático da internet. quem sabe eu poste meu "textão" de análise e ou desabafo e ou tentativa de comunicação com pessoas que gostam de refletir de maneira razoável, etc, enfim enfim. mas, entre estas aqui, algumas palavras sobre política eu direi. e só eu respondo por elas, mais ninguém, fique claro. são as que seguem:

estou a favor do movimento em nome da educação feito neste momento histórico pelos bravos estudantes secundaristas. espero que mais essa injustiça se resolva muito logo, com as exigências dos estudantes imediatamente começando a ser cumpridas pelo poder público que, constitucionalmente, tem por obrigação o ensino de qualidade

Geografia do voto

Ricardo Costa de Oliveira· ............................Como sou cidadão carioca e curitibano posso dizer que não houve praticamente nenhuma novidade na geografia do voto, na eleição do Rio de Janeiro e na de Curitiba. Vence no Rio quem vence da Leopoldina para cima, para dentro e se consolida de Bangu até a Zona Oeste. Brizola vencia assim, Lula e Dilma venceram assim. O PSOL não venceu porque ficou praticamente na Zona Sul. O emergente Crivella, mesmo evangélico e da família IURD, o que era um complicador, passou a imagem de sinhozinho branco, capturou o voto da direita lacerdista carioca, mas conseguiu mesmo dessa vez ser o candidato da Leopoldina pra dentro. Quando eu morava em Ipanema havia vários amigos que nunca tinham ido em toda a vida além da Tijuca e nem sabiam que Campo Grande existe como parte do município do Rio de Janeiro. Em Curitiba o Macedo, classe dominante tradicional, venceu nas áreas centrais, intermediárias e só perdeu na 175ª, não muito diferente do que aconteceu com Fruet e Ratinho. Na verdade essas eleições foram novamente eleições da reprodução familiar em muitas capitais como SP, PoA, Salvador, o que é a tendência da classe dominante brasileira na reprodução dos seus poderes sociais e políticos locais. Em São Paulo o PT já ganhou e perdeu várias vezes. Resultados municipais não definem antecipadamente resultados presidenciais. Se Temer seguir muito mal avaliado o PT será novamente muito competitivo em 2018 com Lula.

Firmino José Torres Ribeiro ......................Quem sabe sabe. Conjuga visão científica e prática política, a famosa práxis. Tem colega seu aí, Professor Ricardo Costa de Oliveira, que acha que tá abafando só com a visão formalista de gabinete. Assisti ao jogo de poder ontem e quase chorei. De raiva.

Ricardo Costa de Oliveira ........................As mesmas fronteiras sociais de sempre continuam existindo e atuando na geografia eleitoral, ou podemos resumir que a luta de classes está nos mesmos lugares, só que com atores diferentes neste ano e que continuarão em 2018, quiçá com Lula de novo na força do povo !

João Simões Lopes Filho......................... Mas Lula e Dilma venceram nessas áreas justamente se juntando à malta dos caciques de bairro do PMDB e da turma evangélica. O pragmatismo foi ótimo para ganhar eleições, mas não impediu as punhaladas.

Ricardo Costa de Oliveira....................... Sim, essa é a questão central, não só no RJ, mas no Brasil todo. Como vencer eleições e formar maiorias legislativas ? O PT só foi podado, só teve a sua barba cortada e aparada, potencialmente crescem de novo, o PT pode voltar a crescer na próxima temporada favorável. O PSOL não ocupou nenhum lugar novo em 2016, ou desalojou o PT para tomar o seu lugar na esquerda, na prática o PSOL só ajudou a expulsar o PT e instalar a direita. Se a esquerda vencer em 2018, Plano A é Lula, Plano B um Ciro, dessa vez o legislativo, a mídia e o judiciário serão confrontados desde o início, o que não aconteceu entre 2003-2015. Como serão essas novas lutas ? Aí está outra questão central ?

João Simões Lopes Filho.................... Como crescer de novo, se a velha base eleitoral cooptada não vai querer se juntar de novo?

Ricardo Costa de Oliveira................... Lula está em primeiro lugar em qualquer pesquisa de opinião. Lula cresce e carrega o PT junto com o aumento da crise do governo golpista de Temer.

João Simões Lopes Filho...................... Mas não basta ganhar a eleição, ele precisa de maioria na câmara. Dilma ganhou em 2014 e perdeu sua maioria sob o fogo cerrado da mídia. PP, PRB, PMDB são mercenários políticos que mudam de lado facilmente.



domingo, 30 de outubro de 2016

Euclides da Cunha


Antropólogo descreve "era das identidades múltiplas"


Em entrevista à DW-WORLD.DE, Constantin von Barloewen fala das diferenças culturais entre as Américas, descreve o ensaio como gênero literário latino-americano por excelência e aposta numa nova sociedade intercultural.

Grandes cidades européias: identidades múltiplas são a regra

Constantin von Barloewen é professor de Antropologia Comparada da Escola Superior de Design e Artes de Karlsruhe. Nascido em 1952 em Buenos Aires, cresceu na Argentina e na Alemanha, deu aulas em várias universidades da Europa e dos EUA e vive atualmente em Paris.

É autor de diversos livros, como Clown. Por uma Fenomenologia do Tropeço (Clown. Zur Phänomenologie des Stolperns), História da Civilização e Modernidade na América Latina (Kulturgeschichte und Modernität Lateinamerikas) e o recém-publicado na Alemanha Antropologia da Globalização (Anthropologie der Globalisierung). Leia abaixo a íntegra da entrevista com o escritor.

DW-WORLD.DE: Em seu livro Antropologia da Globalização, o senhor afirma que a cultura latino-americana se distingue essencialmente da norte-americana, seja na visão da morte, da natureza ou mesmo nas relações entre os gêneros. O diálogo entre essas culturas é possível?

Constantin von Barloewen: Esse diálogo é, no mínimo, bastante difícil, porque todas as constantes antropológicas – se é que se pode dizer assim – entre as culturas latino e norte-americana são completamente distintas. A América Latina se caracterizou até o século 19 pela Escolástica católica, muito metafísica, espiritual e transcedental. Esse transcedentalismo se opõe à tradição cultural norte-americana pragmática, empírica, lógica e analítica.

Quando foram fundadas as primeiras universidades na América Latina, no fim do século 15 e início do 16, no México e no Peru, que formações eram oferecidas? Além de Medicina, estudava-se Teologia, Filosofia, Ciências Humanas. E quase nenhuma ciência natural ou empírica. Ao contrário da América do Norte, onde, quando da fundação das primeiras universidades (Harvard, Princeton, Yale, etc), cem anos depois da América do Sul, foram oferecidas, de início, formações em Física e Química, por exemplo – ciências úteis e aplicáveis.

Constantin von Barloewen: diferenças culturais em foco

Obviamente a diferença hoje não é tão clara como no início do período coloonial, isso é claro. Mas se você pensa nos mal-entendidos, ou melhor, na falta de compreensão da administração norte-americana em relação à América Latina, essas diferenças ainda são visíveis. A falta de compreensão da América do Norte frente à América do Sul não se dá somente devido a fatores econômicos ou políticos, mas é, do ponto de vista antropológico, resultado de uma história cultural, de vários séculos, completamente distinta entre as duas partes do continente.

Hoje, porém, a América Latina mobiliza-se cada vez mais através do Mercosul, por exemplo, ou na oposição à Alca, a zona de livre comércio. Os sul-americanos simplesmente não querem mais ser apenas mercados receptores dos produtos norte-americanos. Hoje, forma-se cada vez mais uma identidade latino-americana frente à hegemonia norte-americana.

Na sua opinião, o culto ao vencedor não faz parte da cultura latino-americana como faz da norte-americana. O senhor diz que a América Latina, ao contrário, cultua mais a "dignidade do derrotado". Poderia citar exemplos concretos que comprovem esse hipótese?

Quando você toma os conceitos de pobreza e dignidade como constantes antropológicas, há de se lembrar, por exemplo, das grandes obras de Diego Velásquez [pintor espanhol, 1599–1660], nas quais um derrotado ou um pobre ainda pode manter sua dignidade, mesmo não sendo materialmente rico. Isso seria impensável na cultura norte-americana, que preza os grandes números, a vitória, o sucesso material.

O senhor descreve uma certa "falta de lugar" do latino-americano, que, entre outros, seria visível na literatura do continente. Poderia citar exemplos?

Penso nas primeiras obras de Ortega y Gasset. Ele esteve em 1917 pela primeira vez na América Latina, viajou pela Argentina e escreveu maravilhosamente sobre os "horizontes abertos", que o impressionaram muito. Penso também em Octavio Paz com seu Labirinto da Solidão, em Borges com seu conto maravilhoso O Sul. E penso também em filmes como os de Fernando Solanas sobre o sul ou de Carlos Sorín, diretor argentino, com seu belíssimo O Cachorro (Bombón, el perro). Essa falta de lugar, que é sempre associada ao sul, é específica da literatura e da arte latino-americanas.

O senhor descreve o ensaio como sendo uma forma de expressão latino-americana por excelência. Esse pensador ensaísta não existe da mesma forma no Velho Mundo?

João Guimarães Rosa: um entre os vários diplomatas-escritores latino-americanos

É claro que existem exemplos europeus de pensadores. No entanto, a especificidade do latino-americano está nessa coesão do pensamento entre literatura, política e ciência, na mistura dessas três formas e também na relação com questões sociais, com questionamentos sobre a justiça. Carlos Fuentes, Octavio Paz, Pablo Neruda, Miguel Ángel Asturias ou Guimarães Rosa (este último no Brasil) – foram diplomatas. Todos, de certa forma, oscilavam entre a política e a literatura. Ou seja, mesmo diante de todos os exemplos europeus, continuo a acreditar que este tipo de pensador é uma especificidade latino-americana.

Seus textos em Antropologia da Globalização se aproximam muito da forma do ensaio. Suas descrições da pequena comunidade de Sosua, na República Dominicana, chega a se assemelhar a um roteiro cinematográfico. O senhor acredita que redige seus textos desta forma devido às suas raízes latino-americanas?

Com certeza. Embora seja preciso dizer que o caráter literário do texto sobre Sosua foi uma opção consciente. Quando estive na Universidade de Harvard, em 1982, fui convidado a ir à República Dominicana. Sosua era, naquela época, uma província completamente desconhecida, cheia de imigrantes judeus. Hoje, o lugar se tornou, infelizmente, quase um ponto turístico.

De forma geral, acredito que a inteligência intuitiva é muito superior e se aproxima, no fim das contas, mais da empiria. Não acredito na chamada objetividade científica nas ciências humanas, como a conhecemos nas ciências naturais. A inteligência intuitiva é para mim, como antropólogo, muito importante.

O senhor afirma em seu livro acreditar que a América Latina pode se tornar "um exemplo, no futuro, da superação das cancelas religiosas ou raciais" para o resto do mundo. No entanto, em vários países, como no Brasil, o racismo é inerente à sociedade.

'Antropologia da Globalização', de Constantin von Barloewen

Tenho consciência de que o Brasil não é, de forma alguma, apenas a democracia étnica descrita com um excesso de otimismo por Gilberto Freyre nos anos 1930. Por outro lado, não acredito mais num mundo sob a hegemonia norte-americana, mesmo quando eles insistem em espalhar canhões, como fizeram no Iraque.

Acredito num mundo multipolar, num mundo de arquipélagos, como a América Latina já conhece há muito tempo. A América Latina é caracterizada por uma lógica híbrida (talvez seja possível explicar desta forma), onde o logos e o mito se unem e onde não há lugar para um logocentrismo puro, para o racionalismo e para o utilitarismo como na América do Norte.

O senhor diz acreditar na "incompatibilidade entre a cultura latino-americana e as exigências de uma civilização tecnológica“. O que o senhor quer dizer exatamente com isso?

A compatibilidade entre tecnologia e cultura é distinta nas Américas do Norte e Latina. Da mesma forma como a esprititualidade também é uma outra, o que leva a uma ética de trabalho também distinta. O caráter retórico da Constituição democrática ilustra a situação. Na América Latina, copiou-se muito da Europa, mas tudo aquilo era só papel, maculatura.

O continente tem, até hoje, uma relação debilitada com a modernindade. E as constituições têm, com freqüência, até hoje, um caráter meramente retórico, sem que haja uma identidade entre Constituição e realidade. É como uma cobertura sobre o bolo. O bolo é a herança cultural dos 400 anos. A modernidade é apenas a calda que cobre, mas não chega a adentrar o bolo.

Há em determinadas regiões da América Latina uma forma circular de lógica e uma outra forma de racionalismo, outras metáforas antropológicas. Pacha mama, a mãe natureza, tem outros significados. A natureza não está lá para ser militarmente subjugada, como na América do Norte, mas o homem precisa se curvar à ela, devido a seu caráter sagrado. A modernidade, neste caso, é, para mim, o mesmo que violentar a tradição cultural.

O senhor defende uma identidade que seja fortemente permeada pela interculturalidade. As tendências políticas na Europa, pelo menos em relação ao não-europeu, parecem seguir outro caminho. Como o senhor vê essa situação?

Obama: sinal de mudanças de paradigmas

Acredito que haja cada vez mais gente que não tem mais uma raiz, mas sim um entrelaçamento de raízes e identidades. Vivemos numa civilização na qual há cada vez mais pessoas viajando – através do turismo, viajar se tornou relativamente barato. É possível pertencer a diversas culturas ao mesmo tempo.

Há identidades múltiplas e o homem não será nunca mais membro de uma determinada cultura. Um habitante da Indonésia, por exemplo, pode ser ao mesmo tempo muçulmano, cidadão indonésio e amante da música clássica ocidental. Um japonês pode facilmente amar os filmes neo-realistas italianos.

Na civilização atual, temos automaticamente várias identidades. Este é o ponto: a identidade intercultural é sempre mais do que uma ou outra identidade. Ela é um terceiro fator, algo novo muito mais abrangente, porque abarca em si várias identidades e tradições culturais distintas.

O senhor cita Relato de um Certo Oriente, romance do escritor brasileiro Milton Hatoum, como uma obra de traços transculturais, onde se cria uma ponte entre Ocidente e Oriente. Tais cenários híbridos são também possíveis no chamado Velho Mundo?

Acho que sim. Quando você pensa nos milhões de africanos do norte do continente que vivem hoje na França, ou nos paquistaneses e hindus em Londres ou nos mexicanos na América do Norte, percebe que está havendo uma deslocamento elementar.

A provável eleição de Barack Obama à Presidência dos EUA é somente a expressão dessa mudança de paradigmas, dessa nova atribuição de significado do mundo multipolar. Obama como negro na Presidência iria simbolizar uma nova civilização. Uma mudança geopolítica de paradigmas não apenas na economia, mas também em toda a postura étnica dos EUA. Ele pode se transformar no rosto antropológico de uma nova civilização mundial.

Autoria Soraia Vilela

Assuntos relacionados Brasil, América Latina, Venezuela
Palavras-chave Constantin von Barloewen, globalização, antropologia, América Latina, Brasil, história, livro, publicação, socieade

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O imaginário da globalização


O discurso político aposta na globalização como solução dos problemas crônicos da UE. Mas na opinião pública alemã e nas análises sociológicas, globalização ainda desencadeia visões apocalípticas do futuro.
Manifestantes em Munique, em fevereiro último

Para a maior parte das pessoas do mundo, a globalização não passa de uma miragem, longe de ser realidade: esta é a tese do economista francês Daniel Cohen.

Por um lado, os países ricos se confrontariam com outras sociedades sobretudo através da televisão e de férias exóticas, enquanto os países pobres seriam bombardeados com imagens de uma riqueza de que não dispõem.

Em Mondialisation et ses ennemis (2004), Cohen argumenta que a globalização de hoje, na verdade, é imóvel. Afinal, os imigrantes perfazem atualmente apenas 3% da população mundial, enquanto em 1913 este índice era de 10%.

O mal necessário

Mesmo assim, a imagem da globalização que se cristaliza na opinião pública alemã é fortemente vinculada ao temor de deslocamentos drásticos e da ameaça de uma mobilidade descontrolada.
Protesto de agricultores alemães e franceses contra a redução da taxação alfandegária de produtos agrícolas, dezembro de 2005

O discurso político europeu tenta propagar que a única saída para problemas econômicos crônicos da União Européia seria se adaptar com maior flexibilidade aos desafios da globalização. Mesmo assim, os países-membros tendem nitidamente para o nacionalismo econômico, bloqueando estratégias de liberalização até dentro da comunidade.

Em um recente simpósio sobre empresa, Estado e globalização, realizado em Berlim, o historiador Gerald Feldman defendeu a elaboração de um cronograma europeu para a solução de problemas como desemprego e imigração. A abordagem da imigração como um problema marca um debate público que voltou a se inflamar há alguns meses com o temor de um "choque de civilizações" entre Ocidente e o mundo islâmico.

Alemães-alemães em extinção

Na Alemanha, esta discussão culminou em visões apocalípticas sobre o futuro da sociedade, teoricamente ameaçada pela baixa taxa de natalidade da população puramente alemã e o crescimento das famílias imigradas.

Em 'Complô de Matusalém', livro de 2004, Schirrmacher tratava do envelhecimento da população
No livro recém-publicado Minimum – Vom Vergehen und Neuentstehen unserer Gemeinschaft (Minimum – Do Desaparecimento e Ressurgimento da nossa Comunidade), o jornalista e editor-chefe do Frankfurter Allgemeine Zeitung, Frank Schirrmacher, esboçou o futuro de uma sociedade em as pessoas terão poucos ou nenhum parente de sangue, em decorrência do envelhecimento demográfico e dos múltiplos efeitos da globalização.
A tese do jornalista recebeu críticas por promover visões sensacionalistas hostis a uma sociedade multicultural, mas veio a calhar para a política restritiva de imigração e o programa coercivo de integração do governo democrata-cristão e social-democrata em Berlim.

"Em 2010 haverá tantos estrangeiros quanto jovens alemães": este o título de uma entrevista da subsecretária de Estado Maria Böhmer, encarregada do governo federal para assuntos de integração, ao jornal popular Bild.

A democrata-cristã prevê que, daqui a quatro anos, o índice de pessoas com menos de 40 anos provindas "de um contexto de migração", em grande parte sem qualificação profissional, chegará a 50% nas cidades grandes. A projeção deste cenário como fracasso da sociedade multicultural desencadeou inúmeras críticas na imprensa alemã.

Estado nacional, não social

O temor de que as identidades locais se dissolvam em decorrência da globalização levou a uma nova defesa e legitimação do Estado nacional. Para o sociólogo Ralf Dahrendorf, defensor do liberalismo político, a atual "moda" de minimizar a importância do Estado nacional diante da formação de blocos econômicos regionais e de instituições globais é errônea e até perigosa.

"Apesar da contínua busca de novas identidades – européias, latino-americanas e outras – e apesar das várias referências a uma nova cidadania mundial ou até uma 'sociedade global de cidadãos', a maioria das pessoas se sente em casa em seu país, num Estado nacional a que eles pertencem como cidadãos", afirmou o sociólogo em artigo publicado no diário conservador Die Welt.

Tradições políticas extra-nacionais, como o Estado social europeu, estão sendo questionadas como construção. Num recente simpósio sobre globalização e cultura social, o teórico de cultura econômica Joachim Zweynert argumentou que uma cultura social comum da Europa seria apenas uma reação à crise em que se encontra o continente: "Toda discussão sobre um modelo social europeu é uma mera tentativa das elites de encontrar sustentação diante dos desafios da globalização".

O 3º Mundo não é longe daqui?

O temor da dissociação das fronteiras nacionais, culturais e étnicas vem acompanhado da apreensão por uma possível globalização do terceiro-mundismo. Para o sociólogo e historiador Reinhart Koessler, o subdesenvolvimento já perdeu o vínculo territorial e deixou de ser privilégio do Terceiro Mundo.

Sem-teto na Alemanha

"Os excluídos, discriminados e abandonados das inner cities da América do Norte e dos banlieues de Paris – assim como aqueles que vivem nas amplas regiões da África, América Latina e Sudeste Asiático desvinculadas do mercado mundial – são confrontados com uma realidade impiedosa semelhante: quem depende – para sua sobrevivência – de ser inserido no contexto de aproveitamento capitalista está em desvantagem se não conseguir realizar a exploração de sua própria mão de obra", afirmou o sociólogo em artigo publicado no diário berlinense taz.

Comparações do gênero dão a pensar por sua falta de parâmetros reais. E talvez corroborem a opinião de Daniel Cohen de que, nos países ricos, a globalização é – de fato – sobretudo imaginária.

Sensibilidade islâmica e massas movidas a mídia

Intelectuais atuantes na Alemanha comentam a onda de violência desencadeada pelas polêmicas charges de Maomé. A dinâmica da mídia é tão poderosa no contágio das massas, que nem importa mais qual tenha sido o motivo do conflito. 



Autoria Simone de Mello

Assuntos relacionados Lago de Constança, Mercedes-Benz, Baden-Württemberg, Camarote.21, Cerveja, Alemanha
Palavras-chave globalização, alemanha, opinião, pública, sociologia, subdesenvolvimento, terceiro mundo

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Emigrante che vieni Emigrante che vai (Canti popolari)

Diversidade cultural nas escolas é relevante para as aulas de História


A percentagem de filhos de imigrantes nas escolas alemãs é cada vez maior. Especialistas avaliam o quanto essa diversidade cultural e religiosa influencia as aulas de história.

Alunos de diferentes origens dão contribuições distintas nas aulas de História

A partir dos anos 1950, a Alemanha recebeu, durante várias décadas, o que se convencionou chamar de "trabalhadores convidados" (Gastarbeiter). Muitos deles acabaram ficando no país. Hoje, nas grandes cidades alemãs, é comum encontrar salas de aula com grande número de descendentes de imigrantes.
Num estudo realizado com recursos da Fundação Körber, de Hamburgo, especialistas avaliaram quais são as influências das diversas tradições culturais e religiosas para as aulas de história na Alemanha.

"Saltamos da Revolução Francesa para o período nazista, quer dizer, antes passamos rapidamente pela República de Weimar, mas ficou faltando tudo o que aconteceu entre uma coisa e outra. Não sei como a Europa se desenvolveu nessa época. O mesmo acontece com a minha própria história. Sou de origem turca, mas não estudei a história do Império Otomano", conta Hakan, estudante do Instituto Asiático-Africano da Universidade de Hamburgo.

Distância da realidade

Prisioneiros a caminho do campo de extermínio de Treblinka: perseguição aos judeus é tema recorrente nas aulas de História

A mesma crítica é feita por outro estudante, Bilal, filho de libaneses. Segundo ele, Hitler e a história do nazismo foram tratados nas aulas de História durante muitos anos, fazendo com que a abordagem do tema se tornasse cada vez mais distante da realidade.

"As aulas foram ficando cada vez mais objetivas, mais frias. Foi se perdendo a relação humana com o assunto, porque se repetia demais cada detalhe. Chega um ponto em que a história do nazismo se torna simplesmente um tema a ser obrigatoriamente tratado, mas as tragédias que se escondem por trás não são mais mencionadas, de tanto que o assunto é mastigado. É como quando você vê um filme muitas vezes e perde a relação com ele. Aí você não quer mais ver o filme pela vigésima vez", comenta o estudante.

Abordagem contemporânea

O período nazista e o extermínio de seis milhões de judeus é um dos temas centrais das aulas de História na Alemanha. O extremismo político e o antissemitismo entre jovens muçulmanos no país fazem com que o assunto, hoje, receba um destaque ainda maior.

Sebastian Marcks, professor de História na escola Johannes Brahms, no norte do estado de Schleswig-Holstein, não acredita que os temas tratados nas aulas de História deveriam ser outros; a forma de abordá-los, sim, é que deveria mudar. Filmes, jogos ou romances históricos poderiam, segundo ele, servir de base para uma aula de História mais moderna. Neste sentido, é preciso prestar atenção somente na veracidade dos fatos. E corrigir as abordagens errôneas durante as aulas.

Histórias pessoais

Em suas aulas sobre o nazismo, Marcks não faz seus alunos seguirem à risca os livros de história. No centro de seu curso estão, muito mais, as lembranças pessoais, ou seja, "histórias contadas".

Quando o assunto na sala eram os testemunhos da Segunda Guerra e dos anos do pós-guerra, "os alunos se mantiveram muito retraídos, até superarem um bloqueio inicial. Alguns tinham um parente, às vezes um avô, a quem podiam fazer perguntas. Mas outros não tinham. Foi quando os aconselhei a ir até um asilo de idosos ou dar uma olhada na vizinhança. Mesmo sem muito entusiasmo no começo, eles acabaram indo e os resultados foram ótimos. Eles gravaram entrevistas e nós produzimos um programa de rádio com esse material. Ou seja, esse é um tipo de aula voltada para a realização de um produto", explica o professor.

Diversidade de informação

Escola com alunos de várias origens: histórias também diversas

O historiador Rainer Ohliger escreveu, junto com Viola Georgi, professora de Educação Intercultural da Universidade Livre de Berlim, o livro Crossover Geschichte (História crossover).

Neste, os autores apontam as falhas de dar aulas de História hoje, como se fosse 50 ou 60 anos atrás. Naquele tempo, a maioria dos estudantes estava, há várias gerações, enraizada na Alemanha. Numa sala de aula hoje estão sentados, muitas vezes, escolares com pais vindos de 20 nações diferentes ou mais.

Histórias sobrepostas

"Isso implica uma maior diversidade nas aulas de História", analisa Ohliger. "Os alunos trazem mais histórias, as informações não são mais uniformes como eram há 30, 40 ou 100 anos, quando as histórias iam sendo passadas de pai para filho, sem que mudasse muita coisa. E eram histórias sempre parecidas com as dos outros colegas também. Hoje, as histórias das famílias são diferentes; a forma de contá-las e os contextos nos países de origem dos pais desses alunos também são distintos. E ainda há a história da própria migração, que desempenha um papel importante. Daí surge um mosaico no qual se sobrepõem muitas histórias, interpretações e formas de narrar, o que acaba gerando algo novo", completa o especialista.

Não seria o caso, todavia, de jogar o livro de história do avô no lixo. A Segunda Guerra e o período nazista são um capítulo da história alemã que não se apagou automaticamente nem para sempre depois de 1945. Estudantes, professores e pesquisadores precisam, contudo, atualizar a forma de tratar do assunto. Só assim os jovens – sejam eles descendentes de migrantes ou não – poderão reconhecer como as lições do passado são importantes para o presente e para o futuro.

Autora: Ute Hempelmann

Revisão: Simone Lopes

Acordo para levar mão de obra turca à Alemanha completa 55 anos

Grupo de 55 trabalhadores turcos chega à Alemanha em novembro de 1961
Deutschland türkische Gastarbeiter 1961 (picture-alliance/dpa/W. Hub)

Após a Segunda Guerra, a produção na Alemanha Ocidental cresceu tanto que havia mais trabalho do que mão de obra. Em 30 de outubro de 1961, um acordo com a Turquia buscou resolver o problema.


Há 55 anos, em 30 de outubro de 1961, era assinado na então capital Bonn o chamado "Acordo de recrutamento" entre a Alemanha e a Turquia. Seu objetivo era trazer turcos saudáveis e solteiros para trabalhar na Alemanha, num tratado bilateral que, nas décadas seguintes, iria mexer profundamente na demografia alemã.

Os termos incluíam o pagamento da passagem e despesas de viagem até a Alemanha. O bilhete de volta para a terra natal, por outro lado, caberia ao empregador alemão – porém não em todos os casos. Assim rezava o "Regulamento da contratação de empregados turcos para a República Federal da Alemanha".

Dupla vantagem

Antes, a Alemanha já havia firmado acordos de recrutamento de mão de obra com a Itália (1955) e a Espanha (1960). Depois da Turquia, e até 1968, vieram Marrocos, Portugal, Tunísia e a então Iugoslávia.
 Deutschland türkische Gastarbeiter 1960/70 (picture-alliance/CPA Media Co. Ltd)
Ministro turco do Trabalho, Ali Naili Erdem (esq.), visita a Ford na Alemanha, 1964
Durante o assim chamado "milagre econômico", o país precisava de reforço operário. Em seguida à Segunda Guerra Mundial, a produção na Alemanha Ocidental crescera tanto que havia mais trabalho do que mão de obra nas fábricas e minas.

O acordo de 1961 permitiu à Alemanha Ocidental abrir uma sucursal da agência alemã de trabalho em Istambul. Os empregadores alemães podiam comunicar a essa central suas necessidades concretas de trabalhadores. A agência, por sua vez,  recebia as candidaturas, fazia uma seleção preliminar e organizava a apresentação dos trabalhadores.

O grande afluxo de interessados em trabalhar na Alemanha tinha duas vantagens para a Turquia: eles eram bem pagos, e geralmente enviavam dinheiro para suas famílias no país natal. Além disso, através da nova atividade, os operários se qualificavam profissionalmente, podendo mais tarde levar esses conhecimentos de volta para a Turquia.

Hóspedes por tempo limitado

A atuação dos contratados turcos deveria ser por prazo limitado. Assim, da mesma forma que seus colegas italianos, gregos ou espanhóis, eles eram chamados de gastarbeiter (trabalhadores convidados). Após dois anos, deveriam voltar para o país de origem, sendo substituídos por novos candidatos, uma medida que visava evitar a imigração. De início, a vinda da família também era proibida.


Por desejo dos empregadores, a nova versão do acordo com a Turquia, de 1964, suspendeu a restrição de dois anos de permanência. Era demasiado caro e trabalhoso repetidamente trazer e treinar novos operários. Mais tarde, passou-se a também permitir que trouxessem suas famílias para a Alemanha.

Porém o milagre econômico alemão foi cortado pela crise econômica no início da década de 1970, desencadeada pela crise mundial do petróleo. Em 1973,suspendeu-se o recrutamento de trabalhadores convidados: neste meio tempo, 2,7 milhões de turcos haviam se candidatado ao trabalho na Alemanha Ocidental. Contudo, apenas cerca de 750 mil vieram de fato e, segundo estimativas, a metade deles permaneceu no país.

Opções forçadas

Hoje, os turcos constituem o maior grupo de imigrantes da Alemanha: aqui vivem pelo menos 3 milhões de pessoas nascidas na Turquia ou de ascendência turca. Destas, 800 mil possuem nacionalidade alemã.
Mas os turcos não podem manter dupla cidadania, por isso, os que nasceram na Alemanha e possuem ambas as nacionalidades têm que optar por um dos dois passaporte até os 23 anos de idade.
Apesar do grande número de operários recrutados que optaram por viver aqui, a Alemanha só foi declarada país de imigração de fato através das leis de cidadania do ano 2000 e da lei de imigração de 2005.
Relíquias da Guerra Fria


Data 30.10.2016
Autoria Klaudia Prevezanos (ms)


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Em Juiz de Fora, muita gente manipulada pela mídia reelegeu o candidato do PMDB, não porque suas propostas fossem melhores ou seu mandato seja eficiente, mas por um tal de ódio ao PT. O que mais se lia nas redes sociais era sobre esse ódio. Então o ódio não deixou que a candidata do PT vencesse, não foi o programa dela, foi o ódio, o ódio burro, o ódio da ignorância. Mesmo com projetos para a saúde e educação muito superiores ao quem vem sendo feito (aliás, não feito) na cidade, o ódio venceu. Não se votou pensando naqueles que precisam das unidades de saúde do município, das creches ou das escolas. Penso que ser limitado é isso, é não conseguir ir além de si mesmo, é não saber pensar socialmente na hora de um voto, é não saber cidadania ,é ser levado pelo ódio da ignorância.

Lázara Papandrea

O NOVO DE NOVO !!!!!!

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E não é que os ventos renovadores da política nacional parece que vieram para ficar de vez ? O novo, a renovação tão reclamada pelo povo vestido de palhaç.....quero dizer de patriota verde e amarelo que invadiu as ruas , praças e avenidas chegou e chegou com força total.
Porto Alegre na vanguarda do atraso elege Nelson Marchezan Jr, um neófito na política, novinho e que nem sabia o que era isso até o outro dia. prova é que seu pai foi deputado da ARENA partido da sustentação do golpe de 64 e foi líder do governo ultimo governo golpista daquele período , o do General Figueiredo.
Portanto as credenciais do indigitado falam por si, nem precisa escrever mais nada e só nos resta parabenizar esse povo maravilhoso da capital gaúcha pela sua excelente e renovadora escolha pois nada faz mais sentido do que eleger um filho golpista de um pai golpista.
Mais uma vez parabéns povo gaúcho, parabéns povo brasileiro que mais uma vez deu provas ao criador que foi uma excelente escolha dele em não colocar vulcões, terremotos, maremotos e tsunamis por aqui, com esse povo somos um país totalmente auto suficiente em catástrofes .

Amém !!!!!

Rubem Gonzalez

REFLEXÃO, A QUENTE, DE UM MILITANTE DE ESQUERDA INDIGNADO

Milton Temer

REFLEXÃO, A QUENTE, DE UM MILITANTE DE ESQUERDA INDIGNADO - Tristes tempos. Terminado o segundo turno, que ninguém me venha mais com a vitória do “ninguém”. Voto nulo e voto branco, queiramos ou não, só garantem a vitória de quem ganhou.
E quem ganhou foi a direita.
O retrocesso e até o obscurantismo se instalam pelo voto popular. Os golpistas festejam, e já estão aí as manchetes dizendo que o governo golpista saiu das urnas referendado.
Como explicar isso depois de 14 anos da eleição de líder sindical, e de seu partido definido como classista, dos trabalhadores, socialista?
Ouso dizer, e que ninguém me venha de borzeguins ao leito achando que não é hora de comentar, que mergulhamos nesse cenário trágico exatamente por conta deste combinado Presidente eleito/cúpula do neoPT não ter tido a coragem política de por em prática nada daquilo que justificou sua esperançosa chegada ao Planalto.
Pelo contrário.
Traiu o que marcava sua caminhada quase heroica de duas décadas na oposição aos governos neoliberais e se instalou, não para desconstruir, mas, sim, par dar continuidade ao que antes condenava.
Neste último período, então, chegamos ao alambrado da vilania, quando não da traição vil, pela vilania do estelionato eleitoral de Dilma Roussef.
Estelionato, ademais, que terminou por concorrer de forma intensa com a audácia de uma direita absolutamente bandalha - porque muito mais corrupta, oportunista e desqualificada, do que propriamente ideológica.
Veto à Auditoria da Divida que o PSOL conseguiu fazer aprovar no Congresso; sanção da Lei Antiterror, hoje principal instrumento de repressão do clone pindorama de Mussolini; acordo para o primeiro passo do projeto criminoso de entrega do Pré-Sal, proposto por José Serra; para além das tentativas de “ajuste”, via Levy e Nelson Barbosa, na linha do que o economista referencial de Lula, o banqueiro tucano Henrique Meirelles, ora implementa ritmo acelerado.
Está aí uma penca de rendições humilhantes que não impediram que a direita mais reacionária rompesse o Pacto Conservador de Alta Intensidade que mantinha com o lulopragmatismo.
O resultado não poderia ser outro, senão a tragédia concretizada nessa ascensão brutal do retrocesso político e social .
Uma tragédia que lamentavelmente não se restringiu aos responsáveis pela desmoralização de suas bandeiras.
Frustrou também os esforços do PSOL, no Rio, em Belém e em Sorocaba.
Que essa cúpula petista seja rapidamente varrida, para que a esquerda possa reiniciar sua afirmaçãoo de valores reformistas e revolucionários.
PS - Não culpo eleitores que optaram pelo obscurantismo no Rio. Que ele realize, na própria vida, a responsabilidade pela eleição de um perigoso reacionário, apóstolo do mais abjeto obscurantismo. E daí tire as consequências. Deposito minhas esperanças na lucidez, na coragem e na combatividade dos que sufragaram Marcelo Freixo

Luta que Segue!! Pois Moer no Áspero é nossa sina

Eleições municipais


Quem perdeu?
São todos presos, todos pretos, todas mulheres, são todos pobres, todo poetas todos loucos e miseráveis.

Vida que segue.

Jose Carlos Sucupira

A direita passou o rodo nas eleições municipais. Será que deveriam mesmo comemorar?
Agora vão ter que governar sem grana para cumprir as muitas promessas e provar que são a solução.
Vão ter que fazer a mágica de defender estado mínimo e ao mesmo tempo garantir a melhoria dos serviços públicos.
E a gente só de boa, trabalhando a base, tomando as ruas e construindo o momento do retorno; dessa vez pra ficar.

2018 promete!

Fernando Lopez
No Rio de Janeiro, somando os ausentes com os votos nulos e brancos, quase 40% dos eleitores abriram caminho para a vitória de Crivella. Sem mencionar o perfil assustador da Câmara de Vereadores. O Rio de Janeiro é uma distopia em movimento. 2016 tem sido um ano dos mais sombrios de que tenho memória. E olha que nasci no primeiro ano da ditadura. Em 1965. Familiares e pessoas muito próximas foram exiladas. Torturadas. Assassinadas. A homofobia levou meu talentoso tio-irmão. Mas hoje sinto o peso da volta de algo que já imaginava pertencer ao passado longínquo. Doce inocência. Quanta ingenuidade. Fascistas proliferam por todos os lados. Os que lutam por um mundo melhor são acusados de arrogantes, até pelos seus pares. Mundo estranho. A intolerância reina soberana. Hoje a democracia e o Estado de direito não passam de formalismo retórico. Mas estamos todos imobilizados discutindo filigranas ideológicas enquanto o Brasil é tomado de assalto pelas elites de ocasião. Com nossa falta de reação, deixamos que se destruísse rapidamente um país. Todas as redes de proteção social estão sendo desmanteladas. Princípios mínimos de dignidade e cidadania já não fazem mais parte do nosso cotidiano. Capitulamos. E nos tornamos meros destroços humanos. Despojos descartáveis para o banquete voraz dos devoradores da vez: Temers, Dórias, Grecas, Marchezans, Moros, Moraes, Serras, Aécios e Crivellas. Até Donald Trump nos assombra. A lista é sem fim. A dor é imensa. Faço uma pausa. O amanhã escurece. A tarde se esquece. A noite é tão longe. Outro mês se aproxima. Não me lembro dos últimos novembros. Quantos sóis delicados, céus azulados? Quantas nuvens aflitas, chuvas amargas? Sinto falta de novos setembros... Ah, se eu pudesse apagar todos os dezembros! Por hora, meus inimigos venceram. Os restos de mim pedem descanso.


Ulysses ferraz
" Я, как стакан,хрупок и тонкостенен. Я многогранен, как
стакан".

(Венедикт Ерофеев)

При всей эксцентричности и как будто крайней субъекти-
вности, его потусторонняя точка зрения близка к тому, что
называют "голосом совести". Не знаю, какие у него были
отношения с самим собой, то есть ставил ли он себя перед
тем судом,какому подвергал происходящее. Но его
обыкновенно безапелляционные суждения почему-то прини-
мались без сопротивления. Почему-то мы признавали за ним
власть судить так решительно. Чем-то это было оплачено.

(Ольга Седакова.Из воспоминаний)

Признанный гений творческой свободы- Венедикт Ерофеев
родился 24 октября 1938 года