EU NUNCA ESTIVE EM CRETA
Mas quando despertei
tinha os pés molhados
de uma luz
que atravessa
a persiana
________zarpa
e, a estas horas banha
teu rosto que flutua
- esqueceste do Nivea -
sobre as listras verdes
do Egeu
Carmen Camacho/ tradução Ricardo Pozzo
YO NUNCA ESTUVE EN CRETA
Pero cuando desperté
tenía los pies mojados
de una luz
que atraviesa
la persiana
________zarpa
y a estas horas baña
tu cara que flota
—olvidaste la Nivea—
sobre el verde a vetas
del Egeu
Carmen Camacho
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terça-feira, 22 de novembro de 2011
sábado, 19 de novembro de 2011
ESTADO DE ACEPCIÓN Gaza.
(de origen y fin incierto).
uno. femenino.
Nudo en llanto, desatado
en el extremo. Obligado a doblarse,
a des-ser, mordaza en sangre.
Sirve para enganchar o ceñir
el cebo de Occidente,
una carnada de rabia,
la espada de Israel
y suspenderlas luego desde ninguna parte.
dos. femenino.
Circundar el alambre,
abrirse las manos, caminar
el polvo hasta alcanzar
el templo o despacho
o como se llame
el lugar donde el Hombre del Lobby
aventa cenizas
de la Zarza Ardiente.
Enmarcar el albarán de su misil.
tres. femenino.
Pájaro negro que al surcar
la Franja esta noche
y me despierta
y me dice su graznido
que ha llovido metralla,
que a tanto el kilo de paloma blanca,
que mi silencio mata.
Quise llegar hasta tu puerta, Palestina.
A devolverte mi calma vengo.
Carmen Camacho
uno. femenino.
Nudo en llanto, desatado
en el extremo. Obligado a doblarse,
a des-ser, mordaza en sangre.
Sirve para enganchar o ceñir
el cebo de Occidente,
una carnada de rabia,
la espada de Israel
y suspenderlas luego desde ninguna parte.
dos. femenino.
Circundar el alambre,
abrirse las manos, caminar
el polvo hasta alcanzar
el templo o despacho
o como se llame
el lugar donde el Hombre del Lobby
aventa cenizas
de la Zarza Ardiente.
Enmarcar el albarán de su misil.
tres. femenino.
Pájaro negro que al surcar
la Franja esta noche
y me despierta
y me dice su graznido
que ha llovido metralla,
que a tanto el kilo de paloma blanca,
que mi silencio mata.
Quise llegar hasta tu puerta, Palestina.
A devolverte mi calma vengo.
Carmen Camacho
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