John Maxwell Coetzee (Ciudad del Cabo, 1940) es
uno de esos escasos autores modernos que ha logrado mantener su biografía a la
sombra de su obra.
Se sabe que dividió su infancia entre la capital
sudafricana y una remota localidad del interior (que le inspiró Esperando a los
bárbaros), que sus relaciones con sus padres y hermano fueron distantes y que,
luego de una tesis brillante en letras inglesas, pasó los años 60 en Gran Bretaña
estudiando matemáticas y computación. Renunció a un trabajo bien pagado en la
IBM para instalarse en Austin, donde se doctoró con una tesis que aplica el
análisis informático a la obra de Beckett. Luego de enseñar unos años en EEUU
retornó a Sudáfrica para hacerlo en la Universidad del Cabo y asistir al final
del Apartheid, del que fue un declarado opositor, pero –muertos sus padres y
hermano– se muda definitivamente a Australia, donde acepta un puesto de
investigador en la U. de Adelaida y lo sorprende el Nobel. Recibe la
nacionalidad australiana en el 2006, aunque declara no haber roto lazos con
Sudáfrica.