domingo, 12 de março de 2017

1947: Divulgada a Doutrina Truman


No dia 12 de março de 1947, Harry Truman, presidente dos EUA, apresentou ao Congresso as diretrizes da sua política externa. Ele exigiu esforços especiais para combater a expansão dos soviéticos no mundo.

 Bildergalerie amerikanische Präsidenten (Getty Images)

Henry Truman em 1945: segundo ele, o mundo estava dividido entre dois sistemas: os livres e os totalitários

"A fim de garantir o desenvolvimento pacífico das nações, sem exercer pressão, os Estados Unidos assumiram a maior parte na criação das Nações Unidas. Mas só concretizaremos nossas metas se estivermos dispostos a ajudar povos soberanos na manutenção de suas instituições livres e de sua integridade nacional contra imposições de regimes autoritários."

Essas foram as palavras do presidente Harry Truman diante do Congresso americano no dia 12 de março de 1947. Com seu pronunciamento, o então chefe do governo conclamou a opinião pública dos Estados Unidos a apoiar a Turquia e a Grécia, tanto no aspecto econômico como militar, para "conter as tentativas soviéticas de subversão", como se dizia na linguagem da Guerra Fria.

Truman respondeu à suposta ameaça soviética no Sudeste Europeu com uma concepção própria de política de segurança. Mesmo que o Congresso tenha aprovado o plano apenas com uma pequena margem de votos, seu efeito foi enorme: a Doutrina Truman selou não só a derrota comunista na guerra civil da Grécia, como fomentou de forma perigosa o antagonismo entre as duas superpotências, acirrando a Guerra Fria.

Segundo a teoria de Truman, o mundo estava dividido entre dois sistemas: os governo livres democráticos e os totalitários comunistas. A ajuda ao exterior, segundo formulado na sua doutrina de 1947, foi a diretriz das políticas externa e de segurança da Casa Branca durante várias décadas. Entre os acontecimentos que se seguiram estão o Plano Marshall, de reconstrução da Europa pós-guerra, alianças como a Organização do Tratado do Atlântico Norte (Otan), criada em 1949, e as intervenções na Coreia e no Vietnã.

Armas nucleares como trunfo político

O principal trunfo político dos Estados Unidos era na época (e continua sendo) seu arsenal nuclear. Esta é a opinião do historiador americano e diretor do Centro Nacional de Economia Alternativa, em Washington, Gar Alperovitz:

"A Guerra Fria, como a conhecemos, não teria sido imaginável sem armas nucleares. Não só no aspecto da corrida armamentista, mas também das relações entre os Estados Unidos e a União Soviética. Estas relações seriam radicalmente diferentes se não tivesse havido a bomba atômica. Por isso, acredito que, se não houvesse armas nucleares naquele momento, não daria para entender o porquê da corrida armamentista durante a Guerra Fria, nem seus aspectos políticos, geopolíticos e estratégicos na Europa."

Até hoje, Truman representa para muitos o típico cidadão americano, que podia ganhar seu pão como agricultor ou como contador. Alguém que, apesar de todas as dificuldades, demonstrou brio, começou de baixo e foi parar na Casa Branca. Para o historiador Alperovitz, Truman teve outra personalidade política: "Inescrupuloso e consciente de seu poder, com a capacidade de desrespeitar instituições democráticas e enganar a opinião pública".

Truman acreditava em eleições livres, no Estado de direito e suas bases. Mas também foi produto de um dos piores aparatos da história americana. "Quem o levou ao poder foi o gângster político Pendergast, em Missouri, no Texas. Era um aparato dos mais brutais, que comprava políticos e encomendava assassinatos. Truman era senador e teria que ter sido extraordinariamente ingênuo se não tivesse notado com quem estava lidando. Já naquela época era comum os políticos mentirem e distorcerem a realidade", conclui Alperovitz.

Bildergalerie Zweiter Weltkrieg Karte Europa 1939 Portugiesisch

Autoria Michael Marek (rw)


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El episodio Kugelmass

 woodyEl profesor Kugelmass, quien dictaba clases de Humanidades en el City College, estaba infelizmente casado por segunda vez. Su esposa, Dafne Kugelmass, era una idiota. El también tenía dos hijos tontos de su primera esposa, Flo, y estaba hasta el cuello de deudas ocasionadas por los costos de la separación y manutención de los niños.

“¿Acaso yo sabía que las cosas iban a salir tan mal?”, se lamentó un día Kugelmass dirigiéndose a su analista. “Dafne era muy prometedora. ¿Quién podría sospechar que ella iba a abandonarse y a engordar como tonel? Además, ella tenía algunos dolarillos, lo que no es – por supuesto – razón suficiente para contraer nupcias pero tampoco viene mal, teniendo en cuenta los problemas “operativos” que tengo. ¿Entiende lo que le digo?

Kugelmass era calvo y tan peludo como un oso, pero tenía un gran corazón.

“Tengo que buscarme otra mujer”, agregó. “Necesito tener un affaire. Es posible que no sea un buen partido pero soy un hombre que necesita vivir un romance.

Necesito sentir ternura, coquetear con alguien. Estoy envejeciendo y por ello es muy tarde para sentir el deseo de hacer el amor en Venecia, burlarse el uno del otro en el “21″ e intercambiar miradas tímidas sobre una copa de vino tinto a la luz de las velas. ¿Entiende lo que le digo?’’
El Dr. Mandel se movió en la silla y dijo: “No resolverá nada con una aventura amorosa. Usted es muy poco realista. Sus problemas son mucho más graves”.

“Debo tener una relación muy discreta”, seguía pensando en voz alta Kugelmass. “No puedo darme el lujo de divorciarme por segunda vez. Dafne me lo echaría en cara”
“Sr. Kugelmass – ”

“Sin embargo, no puede ser con nadie del City College porque Dafne también trabaja allí. De hecho, ninguna profesora de esa universidad vale gran cosa; sin embargo, alguna de las estudiantes …”
“Sr. Kugelmass – ”

“Ayúdeme. Anoche tuve un sueño. Estaba en una pradera y de pronto me puse a saltar con una cesta de comida y la cesta tenía un letrero que rezaba “Opciones”. Luego me di cuenta de que la cesta tenía un agujero”.

“Sr. Kugelmass, lo peor que puede hacer es representar de esa forma sus inhibiciones. Usted debe limitarse a expresar sus sentimientos para que los analicemos en conjunto. Usted ha estado en tratamiento el tiempo suficiente como para saber que no hay remedios instantáneos. Después de todo, soy un analista, no un mago”.

“Entonces, tal vez lo que necesite sea un mago”, dijo Kugelmass, levantándose de su asiento. Y con ello puso fin a su terapia.

Algunas semanas después, Kugelmass y Dafne se hallaban deprimidos en su apartamento como dos viejos muebles. De pronto, sonó el teléfono. Era de noche.

“Yo atiendo”, dijo Kugelmass. “Aló”.

¨Kugelmass?, se oyó al otro lado del teléfono. “Kugelmass, le habla Persky”.

“¿Quién?”

“Persky, ¿o debería decir “El Gran Persky?”

¿Perdón?

“He sabido que anda en búsqueda de un mago que le de una nota exótica a su vida. ¿No es así?”
“­Chis!, susurró Kugelmass. “No cuelgue. ¿De dónde llama, Sr. Persky?”

Al día siguiente, por la tarde, Kugelmass subió por las escaleras de un decrépito edificio de apartamentos situado en el área de Bushwick, Brooklyn. Aguzando la mirada para romper la oscuridad del pasillo, Kugelmass finalmente encontró la puerta que buscaba y tocó el timbre. Voy a lamentarlo, pensó para sí.

Segundos después, era recibido por un hombre pequeño, delgado, con una mirada vidriosa.
¿Usted es Persky, el Grande?, dijo Kugelmass.

“El Gran Persky. ¿Quiere una tasa de té?

“No. Quiero vivir un romance. Quiero sentir la música, el amor y la belleza”.

“Pero no quiere tomar té. ¿Ah? Es raro. Muy bien, tome asiento”.

Woody Allen

by Juan Zapato

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Juan Zapato | marzo 22, 2012 at 9:59 pm | Etiquetas: Cuentacuentos, Escritores norteamericanos contemporáneos, Juan Zapato el último habitante en La Torre de Babel, Woody Allen en el Blog de Juan Zapato | Categorías: Libros, Literatura, Literatura norteamericana, Literature, Oficio de escritor, Woody Allen | URL: http://wp.me/p5c8l-Gr





O Aleph

"Então vi o Aleph. [...] começa aqui o meu desespero de escritor. Toda linguagem é um alfabeto de símbolos cujo exercício pressupõe um passado que os interlocutores compartem; como transmitir aos outros esse infinito Aleph, que minha tímida memória mal e mal abarca? [...] Mesmo porque o problema central é insolúvel: a enumeração, sequer parcial, de um conjunto infinito. Nesse instante gigantesco, vi milhões de atos agradáveis ou atrozes; nenhum me assombrou mais que o fato de que todos ocupassem o mesmo ponto, sem superposição e sem transparência. O que meus olhos viram foi o simultâneo; o que transcreverei será sucessivo, pois a linguagem o é. Algo, entretanto, registrarei."
.
“Entoces vi el Aleph. [...] empieza, aquí mi desesperación de escritor. Todo lenguage es un alfabeto de símbolos cujo ejercicio presupone un pasado que los interlocutores comparten; ¿como transmitir a los otros el infinito Aleph, que mi temerosa memoria apenas abarca? [...] Por lo demás, el problema central es irresolubre: la enumeración, siquiera parcial, de un conjunto infinito. En ese instante gigantesco, he visto millones de actos debitables o atroces; ninguno me assombro com el hecho de que todos ocupan el mismo punto, sin superposición y sin transparencia. Lo que vieron mis hojos fue simultâneo: lo que transcrebiré, sucesivo, porque el lenguage lo es. Algo, sin embargo, recogeré.”


- Jorge Luis Borges em "O Aleph" - Obras Completas Vol., [tradução Flávio José Cardozo]. São Paulo: Globo, 1998, p. 695.

Nocturno eterno


Cuando los hombres alzan los hombros y pasan
o cuando dejan caer sus nombres
hasta que la sombra se asombra

cuando un polvo más fino aún que el humo
se adhiere a los cristales de la voz
y a la piel de los rostros y las cosas

cuando los ojos cierran sus ventanas
al rayo del sol pródigo y prefieren
la ceguera al perdón y el silencio al sollozo

cuando la vida o lo que así llamamos inútilmente
y que no llega sino con un nombre innombrable
se desnuda para saltar al lecho
y ahogarse en el alcohol o quemarse en la nieve

cuando la vi cuando la vid cuando la vida
quiere entregarse cobardemente y a oscuras
sin decirnos siquiera el precio de su nombre

cuando en la soledad de un cielo muerto
brillan unas estrellas olvidadas
y es tan grande el silencio del silencio
que de pronto quisiéramos que hablara

o cuando de una boca que no existe
sale un grito inaudito
que nos echa a la cara su luz viva
y se apaga y nos deja una ciega sordera

o cuando todo ha muerto
tan dura y lentamente que da miedo
alzar la voz y preguntar “quién vive”

dudo si responder
a la muda pregunta como un grito
por temor de saber que ya no existo

porque acaso la voz tampoco vive
sino como un recuerdo en la garganta
y no es la noche sino la ceguera
lo que llena de sombra nuestros ojos

y porque acaso el grito es la presencia
de una palabra antigua
opaca y muda que de pronto grita

porque vida silencio piel y boca
y soledad recuerdo cielo y humo
nada son sino sombras de palabras
que nos salen al paso de la noche


Xavier Villaurrutia©