sábado, 12 de janeiro de 2013



[Sabemos gracias a Bataille que la sexualidad (el "erotismo de los cuerpos") es una de las formas de alcanzar el éxtasis. En verdad, Bataille distingue tres modos de disolver la mónada individual y recuperar cierta indistinción originaria de la fusión: la orgía, el amor, lo sagrado. En la orgía se llegaba a la disolución de los cuerpos, pero éstos se restauraban rápidamente e instauraban el colmo del egoísmo, el vacío que producen en su gimnasia perversa resulta ocupado por el personalismo obsceno del puro cuerpo (cuerpo sin expresión, o, mejor, cuerpo que es su propia expresión, o al menos lo intenta...). En el sentimentalismo del amor, en cambio, la salida de si es más duradera, el otro permanece tejiendo una capita que resiste al tiempo en el embargo de la sublimación erótica. Pero sólo en la disolución del cuerpo en lo cósmico (o sea, en lo sagrado) es que se da el éxtasis total, la salida de sí definitiva.]
 
 Néstor Perlongher

O prazer de ir




Em 1887, nasceu, em Salta, o homem que foi Salta: Juan Carlos Dávalos, fundador de uma dinastia de músicos e poetas.
Pelo que dizem os dizeres, ele foi o primeiro tripulante de um Ford T, o Ford Bigode, naquelas comarcas do Norte argentino.
Pelos caminhos afora, la' vinha seu Ford T, roncando e esfumaçando.
Vinha lento. As tartarugas paravam e se sentavam para esperar por ele.
Um vizinho se aproximou. Preocupado, cumprimentou, comentou:
- Mas, dom Dávalos... Desse jeito, o senhor não vai chegar nunca...
E ele explicou:
- Eu não viajo para chegar. Viajo para ir.
 

Galeano - 11 de janeiro -